Abril 19

10 Y los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó. 11 Al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra, los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas. 12 Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año. Josué 5:10-12

Hola! Buen martes!! Ayer comenzamos la semana con el pos semana santa. En la historia del pueblo de Israel vimos que habían celebrado la pascua y al otro día empezaron, después de 40 años, a comer del fruto de la tierra, de la tierra prometida. Los versículos de hoy son los mismos de ayer.

Recordamos que durante 40 años Dios le había provisto cada día el maná y les aseguraba, de esa manera, una alimentación equilibrada que los fortalecía en el arduo avanzar en el desierto de sumo calor en el día y el frío en la noche.

Pero ahora ya habían entrado de una forma maravillosa a la tierra prometida y para casi todo el pueblo, excepto Josué y Caleb, era la primera vez que comían los frutos de la tierra y espigas nuevas tostadas.

El tercer versículo nos da una información muy relevante en el pueblo de Israel. Al día siguiente del día siguiente. ¿Cómo? Si. El día siguiente del día siguiente. Es decir, el día siguiente de la pascua tomaron del fruto de la tierra, por eso ayer hablamos de acordarnos de todas las cosas que Dios hizo por nosotros y posiblemente ni nos dimos cuenta. Aunque sin lugar a duda la mayor de todas ellas es haber entregado su vida en la cruz por cada uno de nosotros.

Pero llegamos al día siguiente del día siguiente, es decir, el día en que el maná cesó. Es notable ver que Dios no cesó de mandar de forma milagrosa desde el cielo hasta que Israel tuvo la posibilidad de alimentarse de la tierra, la tierra prometida.

Lo primero que podemos ver es el cuidado que Dios tiene por cada uno de nosotros. El salmista podía decir: nunca, nunca, he visto un justo, es decir una persona que puso su fe en Dios, desamparado, ni su descendencia que mendigue pan. Dios siempre proveé lo que necesitan los que creen en él. Por eso primero tenemos que entender que Dios nos proveé.

Pero en segundo lugar vemos la importancia de crecer. ¿Cómo podemos saber que una persona está creciendo? Algunos pueden pensar en que se mide su altura. Pero en realidad hay una forma mejor de hacerlo. Cuando eres pequeño necesitas que alguien te dé de comer. Cuando vas creciendo lo podés hacer por tus propios medios y cuando sigues creciendo puedes da r de comer a otros. Así igualmente es importante que puedas crecer espiritualmente. Generalmente en los devocionales hablamos a los que no tienen a Jesús en su corazón, pero para los que tienen a Jesús, es muy importante que puedan crecer espiritualmente conociendo cada día más a Jesús. Así ya no dependerás solamente de los devocionales de la escuela, sino que por vos mismo podrás alimentar tu alma y disfrutar de la presencia de Jesús en tu vida.

  • Aprende a alimentarte espiritualmente, muy pronto puede ser que puedas dar de comer a otros.

Oración:

Querido Dios Padre, gracias porque cada día alimentas mi alma con tu Palabra como lo hiciste con Israel con el maná. Ayúdame a aprender a alimentarme de tu Palabra para que después pueda compartir con otros tu alimento. En el nombre del Señor Jesús, Amén.