Abril 2
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. San Juan 15:13
Ayer quedamos casi saliendo del aposento alto dónde Jesús con sus discípulos celebraron esa pascua tan especial. Después de todo lo que hemos estado viendo éstos últimos días, Jesús y sus discípulos (excepto Judas que salió antes) salieron hacia el monte dónde Jesús iba cada noche a orar. En el camino pasaron por una viña. ¿Sabés que es una viña? Es un lugar donde hay plantas que dan uvas. En ese momento, cuando pasó Jesús, todas estaban con fruto, con uvas. No se si alguna vez pasaste por una, pero hay un aroma muy rico cuando una pasa por un lugar así. No se si ese era el camino de todos los días, pero Jesús los llevó por ahí pues había otra lección.
Les empezó a decir que Él era la vid, es decir la planta de uvas. Y Dios Padre el labrador, es decir el que la cuida y la limpia cada día. Siguió diciendo que el labrador, cuando una ramita lleva fruto, la limpia para que lleve más fruto, pero cuando esa ramita no lleva fruto, la corta y solo sirve para hacer fuego, para ser consumida.
Pero luego se dedicó a hacer mayor referencia a la ramita con fruto. Lo primero que dijo es que la ramita no crece ni lleva fruto sino está agarrada a la vid, a la planta. ¿Viste alguna vez una ramita suelta en el aire que de brote y de fruto? no. Necesita estar agarrada a una rama mayor o al tronco de un árbol que la alimente y le de la fuerza para que de fruto. Jesús quiso decir que nosotros necesitamos estar sujetos a él para poder dar buenos frutos. Jesús te asegura que vas a dar fruto si estás sujeto a él, él te va a dar todo lo necesario para que vos puedas prosperar en todo, en especial en buenas obras que muestren el amor de Dios.
También les dijo que si estaban sujetos a él, podemos pedir todo lo que necesitemos y él nos lo va a dar. Pero… ¿Qué es estar sujeto a Jesús? Estar sujeto a Jesús en primer lugar es reconocer que él es la mayor autoridad que existe junto a Dios Padre. Cuando la Biblia dice que hay que estar sujeto a, significa que debemos reconocer la autoridad de esa persona. Entonces, en primer lugar debemos reconocer la autoridad de Jesús en nuestra vida.
En segundo lugar dice que estar sujetos a Jesús es leer la Palabra de Dios y cumplirla, es decir, hacerla. A eso se refiere cuando podemos leer en la Biblia: “permanecer en su Palabra”.
Dijo también Jesús que cuando damos fruto, Dios Padre es glorificado y nos convertimos en su discípulo. Por eso Jesús quiere que llevemos mucho fruto, aún desde pequeños, pues el siempre quiere lo mejor para nosotros.
Pensemos un poquito en esto. ¿Viste cómo están las plantas en invierno? Están todas sin nada. Solo están las ramas, nada más. Pero después de apoco empiezan a salir pequeños brotes, después de los pequeños brotes salen pequeñas ramas, después de las pequeñas ramas salen hojas, después empiezan aparecer las flores y por último salen los frutos. Aquello que no tenía nada, se vistió de muchos colores y nos da fruto y sombra. Yo no se mucho de árboles y cuando está sin nada no sé que árbol es. Pero con el fruto me doy cuenta de que árbol es realmente.
¿Qué edad tenés vos? Capaz que sos de primaria, de primer ciclo. Entonces ya podes empezar a dar los primeros brotes. ¿Estás en segundo ciclo de primaria? Ya podés empezar a dar las primeras ramas. Y si son más grande, ya podés empezar a dar hojas, o flores o ¡frutos!, aunque te puedo asegurar que aveces veo pequeños frutos en los más chiquitos de la escuela.
Pero… ¿Cómo es el fruto que yo puedo dar? La Biblia dice que Dios es el que puede hacer ése fruto en nosotros por medio del Espíritu Santo. Y ese fruto trae: Amor, Gozo, Paz, Paciencia, Benignidad, Bondad, Fe, Mansedumbre y Templanza (dominio propio). ¡SI! ¡Todo eso!
Todo eso puede hacer Dios en tu corazón si estás sujeto a Jesús y si haces las cosas como Él enseña en su Palabra.
Por último recordá que ese fruto lo da el Espíritu Santo de Dios. Y el Espíritu Santo de Dios solo entra en una persona cuando acepta a Jesús como su Salvador personal.
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¿Ya aceptaste a Jesús cómo tu Salvador personal?
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Si ya lo aceptaste, ¿Qué tenés que hacer para poder dar el fruto del Espíritu Santo en vos?
Oración:
Querido Dios Padre, gracias porque tú quieres que yo pueda dar fruto. Gracias porque desde que acepté a Jesús como Salvador personal tu Espíritu está en mi vida. Ayúdame a estar sujeto a Jesús y obedecer tu Palabra, así puedo dar fruto para tí. En el nombre del Señor Jesús, Amén.