Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o
señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de
sus sueños y sus palabras. Génesis 37:8
Hola!
Hoy continuamos con la
historia de José. Ayer vimos que había tenido un sueño. ¿Te
acordás como era? El ataba un manojo de la cosecha y ése se ponía
como parado en medio de los que habían atado sus hermanos mayores, y
los de los hermanos se inclinaban. Debemos saber que los sueños que
tenemos pueden tener que ver con nuestros deseos o miedos. También
con las cosas que hemos vivido. Pero Jacob se dio cuenta que ese
sueño no era por esos motivos.
Cuándo José les contó el sueño los hermanos se enojaron muchísimo. Les dijeron, y seguramente de muy mala manera: ¿Reinarás sobre nosotros o serás el señor sobre nosotros? Y le odiaban cada vez más.
Pero después tuvo otro sueño.
Entonces se lo contó también a su padre y a sus hermanos. José
contó que el sol, la luna y 11 estrellas se inclinaban ante él.
Entonces fue Jacob, su papá, el que habló y le dijo: ¿Pero qué
sueño es ese? ¿Acaso yo, tu madre y tus hermanos nos inclinaremos
ante ti?. ¿Te diste cuenta? José nunca mencionó ni soñó con su
papá, ni su mamá ni sus hermanos, sino con el sol, la luna y las
estrellas. Pero Jacob se dio cuenta de lo que podría significar el
sueño. Se dio cuenta que no era un sueño común, sino que Dios podía
estar diciendo algo.
La
Biblia cuenta que aunque le preguntó eso delante de los hermanos, se
quedó pensando y meditando en lo que José había soñado
Los hermanos no lo vieron de la
misma manera. Cuando uno tiene odio contra otra persona todo lo ve
mal. Todo lo que el otro hace lo ve como una pelea. ¿No te pasa eso
a vos alguna vez? Por ejemplo: discutiste con alguien de tu familia y
todo lo que esa persona hace, lo tomás como que es en contra tuya,
aunque no lo sea. Muchas veces hacemos eso, porque el odio y la
bronca no nos deja pensar con claridad. Así estaban los hermanos de
José. Todo lo que José hacía era para aumentar el odio que ellos
le tenían, aunque no era la intención de José.
Por eso Efesios 4:26 dice: “no se ponga el sol sobre vuestro enojo”. ¿Sabés que significa eso? Significa que no tenemos que dejar que termine le día sin arreglar con la persona que estoy enojado. ¿Estás enojado con un hermano, ahora que estamos todo el día en casa, con alguno de tus padres, con algún amigo por alguna discusión o algo que puso en internet? Que no se ponga el sol sobre tu enojo. Eso quiere decir, que hables con esa persona y hagan las paces antes de que termine el día. Ora a Dios y pedile que te ayude a pensar, a tranquilizarte y a arreglar con esa personas que estás enojado.
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¿Hay alguna persona con al que
estás enojado? Haz los pasos antes mencionados.
Oración:
Querido Dios Padre, gracias porque
siempre tu me enseñas como hacer bien las cosas. Aveces me enojo
con otros y ese enojo no me deja pensar bien. Ayúdame a ser
paciente y arreglar con esas personas antes de que termine el día.
En el nombre del Señor Jesús, Amén.