Le respondieron sus hermanos:
¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le
aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras. Génesis
37:8
Hola! Llegamos al último día de Abril. ¡Qué rápido pasan los días! ¿Te parece que es así, o pensás que Abril pasó lento? Posiblemente habrá quienes piensen una cosa y otros piensen otra cosa. Lo que seguramente podamos coincidir es que ninguno tenía en sus cálculos que íbamos a llegar al fin de Abril en cuarentena. Cuando empezaron las clases los primeros días de marzo, no teníamos idea que ésto podía pasar. Muchas veces la realidad nos sorprende con cosas que no esperamos.
A José le pasó algo así. Sabía
que sus hermanos no eran buenas personas, pero… ¿Qué podían
llegar a hacer? Ayer quedamos en que Jacob mandó a José a Siquem a
ver como estaban sus hermanos y el rebaño de ovejas. Vimos que
cuando llegó a Siquem sus hermanos ya no estaban allí y un hombre
le dijo que había escuchado que se habían ido a Dotán. José
entonces se fue a Dotán.
Cuando estaba por llegar a Dotán
sus hermanos lo vieron desde lejos. Claro, llevaba su túnica de
colores que era inconfundible. Empezaron a hablar entre ellos y se
pusieron de acuerdo para matarlo. ¿Cómo? ¡Si era su propio
hermano! ¿Cómo podían pensar de esa manera? Aunque no lo podemos
entender ellos pensaron en matarlo, echarlo a un pozo y decir a su
padre que alguna fiera salvaje lo había matado. Rubén, el mayor de
todos, les dijo que no lo maten, que lo iban a arrojar en un pozo. La
Biblia cuenta que la intención de Rubén era sacarlo del pozo cuando
sus hermanos no estén y mandarlo de regreso a su casa.
Cuando Rubén salió un rato los
hermanos vieron que venía una caravana de vendedores y que entre las
cosas que vendían eran esclavos. ¿Sabés que eran los esclavos? Los
esclavos eran personas que se tomaban prisioneras y se vendían como
si fueran una cosa cualquiera, y tendrían que ser esclavos para el
resto de su vida. Entonces
Judá
dijo
: ¿Qué
ganamos con matar a José? Vendámoslo y ganemos dinero por él. Y así hicieron. Lo vendieron por veinte monedas de plata, que luego se repartieron entre ellos.
Cuando volvió Rubén se encontró
que José no estaba, y entonces tomaron la túnica de colores de José
que le sacaron, la rompieron y la mancharon con sangre de un cabrito.
Luego se la llevaron a Jacob y le dijeron que la habían encontrado
en el camino. Y Jacob con muchísima angustia y dolor pensó que una
fiera salvaje lo había atacado y matado.
¡Qué situación terrible! ¡Habían
vendido a su propio hermano! Ahora José era un esclavo y Jacob, muy
anciano, estaba muy triste por haber perdido a su hijo.
Muchas veces nos puede pasar cosas
muy feas y difíciles de soportar. Pero tenés que saber que Dios no
estaba dormido o no se dio cuenta. Dios estaba mirando todo e iba a
ayudar a José en todo, y todo lo malo lo iba a convertir para bien.
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¿Hay alguna cosa mala que pasó en
tu vida? Confía en Dios, que el puede convertir aún lo peor en
algo bueno.
Oración:
Querido Dios Padre, gracias porque
siempre tu puedes convertir lo peor en algo bueno. Ayúdame a poder
soportar cuando venga algo malo y esperar con fe en ti hasta que lo
conviertas en bien. En el nombre del Señor Jesús, Amén.