Abril 30

Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras. Génesis 37:8

Hola! Llegamos al último día de Abril. ¡Qué rápido pasan los días! ¿Te parece que es así, o pensás que Abril pasó lento? Posiblemente habrá quienes piensen una cosa y otros piensen otra cosa. Lo que seguramente podamos coincidir es que ninguno tenía en sus cálculos que íbamos a llegar al fin de Abril en cuarentena. Cuando empezaron las clases los primeros días de marzo, no teníamos idea que ésto podía pasar. Muchas veces la realidad nos sorprende con cosas que no esperamos. 

A José le pasó algo así. Sabía que sus hermanos no eran buenas personas, pero… ¿Qué podían llegar a hacer? Ayer quedamos en que Jacob mandó a José a Siquem a ver como estaban sus hermanos y el rebaño de ovejas. Vimos que cuando llegó a Siquem sus hermanos ya no estaban allí y un hombre le dijo que había escuchado que se habían ido a Dotán. José entonces se fue a Dotán.

Cuando estaba por llegar a Dotán sus hermanos lo vieron desde lejos. Claro, llevaba su túnica de colores que era inconfundible. Empezaron a hablar entre ellos y se pusieron de acuerdo para matarlo. ¿Cómo? ¡Si era su propio hermano! ¿Cómo podían pensar de esa manera? Aunque no lo podemos entender ellos pensaron en matarlo, echarlo a un pozo y decir a su padre que alguna fiera salvaje lo había matado. Rubén, el mayor de todos, les dijo que no lo maten, que lo iban a arrojar en un pozo. La Biblia cuenta que la intención de Rubén era sacarlo del pozo cuando sus hermanos no estén y mandarlo de regreso a su casa.

Cuando Rubén salió un rato los hermanos vieron que venía una caravana de vendedores y que entre las cosas que vendían eran esclavos. ¿Sabés que eran los esclavos? Los esclavos eran personas que se tomaban prisioneras y se vendían como si fueran una cosa cualquiera, y tendrían que ser esclavos para el resto de su vida. Entonces  Judá dijo : ¿Qué   ganamos con matar a José? Vendámoslo y ganemos dinero por él. Y así hicieron. Lo vendieron por veinte monedas de plata, que luego se repartieron entre ellos.

Cuando volvió Rubén se encontró que José no estaba, y entonces tomaron la túnica de colores de José que le sacaron, la rompieron y la mancharon con sangre de un cabrito. Luego se la llevaron a Jacob y le dijeron que la habían encontrado en el camino. Y Jacob con muchísima angustia y dolor pensó que una fiera salvaje lo había atacado y matado.

¡Qué situación terrible! ¡Habían vendido a su propio hermano! Ahora José era un esclavo y Jacob, muy anciano, estaba muy triste por haber perdido a su hijo.

Muchas veces nos puede pasar cosas muy feas y difíciles de soportar. Pero tenés que saber que Dios no estaba dormido o no se dio cuenta. Dios estaba mirando todo e iba a ayudar a José en todo, y todo lo malo lo iba a convertir para bien.

  • ¿Hay alguna cosa mala que pasó en tu vida? Confía en Dios, que el puede convertir aún lo peor en algo bueno.

    Oración:

    Querido Dios Padre, gracias porque siempre tu puedes convertir lo peor en algo bueno. Ayúdame a poder soportar cuando venga algo malo y esperar con fe en ti hasta que lo conviertas en bien. En el nombre del Señor Jesús, Amén.