Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él
salvará a su pueblo de sus pecados.
San Mateo 1:21
L
a historia
de hoy está en San Mateo 1:18-25
¡Hola! Llegamos al último día de la semana escolar. Hemos estado
viendo durante éstos días las cosas que pasaron antes de que Jesús
naciera. Vimos a Zacarías, a Elisabet y a María. Pero… falta
alguien aun… ¿Quién falta? Pensá…. Si pensaste en José, estas
en lo cierto. Lo que hasta ahora dijimos de él, es que era el novio
de María, la cual había sido visitada por el ángel Gabriel para
decirle que iba a tener un hijo puesto por Dios directamente en su
vientre.
José y María se
estaban por casar, pero antes de eso María estaba embarazada por lo
que le había dicho el ángel. Se nota que José amaba profundamente
a Maria. Cuando María le contó, el decidió no decir nada a nadie,
porque mucha gente no iba a creer en lo que realmente había pasado y
se podían burlar de ella. Pero aún así tuvo miedo. Creo que José
era un hombre de fe, pero esto era muy fuerte también para el.
Muchas veces entra la duda en las cosas que Dios permite que suceden
en nuestra vida. A veces podes llegar a pensar en que Dios no actúa
o que actuó mal, pero tenés que saber que el nunca se equivoca y
nunca deja de actuar.
Seguramente, esa noche, José se acostó pensando en su cercano casamiento y en todo lo que María le contó de su embarazo que había comenzado. Calculo que habrá pensado mucho, y no pudo evitar tener un poco de miedo. Fue allí, cuando al fin se había podido dormir en que Dios le habló por sueños. La Biblia cuenta que el ángel del Señor se le apareció en el sueño y le dijo que no tenga miedo de casarse con María, pues ella iba a tener un varoncito que se llamará Jesús, como dice el versículo de éstos días. Ese bebé será el Salvador del mundo. Y a ese bebé fue Dios mismo que lo puso en el vientre de María. Dios por medio del ángel le estaba diciendo que no tuviera miedo, que se case con María, y que él sería el responsable como padre del bebé y niño que será nada más y nada menos que el Salvador del mundo.
Por la mañana José se
despertó e hizo todo como el ángel le dijo en el sueño. Se casó con María
y se dispuso a ayudarla durante todo el embarazo.
Sabés que María y
José eran personas como vos y yo. Se ve que eran de tener mucha fe
en Dios, y estaban esperando que llegue el Mesías prometido durante
todo el antiguo testamento. Pero seguramente nunca se imaginaron que
ellos iban a ser los padres del Mesías, el Cristo, el Salvador de
mundo.
¡Qué maravilloso es
Dios! ¡Cómo es su poder y amor que usa a personas como nosotros
para hacer cosas maravillosas por los demás! María y José iban a
tener la responsabilidad de cuidar al bebé y niño Jesús. La Biblia
nos enseña que Dios quiere hacer lo mismo con vos y conmigo. Vos
podés hacer algo por tu familia, por tus amigos y por vos mismo.
¿Cómo se hace para ser usado por Dios para bien de todos? Mirá el
ejemplo de José. Primero tenés que confiar en Dios con todo tu
corazón. Pensá en lo que él te va mostrando y tratá de escuchar
lo que el dice (Eso se hace leyendo la Biblia)
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Podés empezar
éste mismo fin de semana. ¿Te animás? Será una experiencia
maravillosa.
Oremos juntos:
Querido Padre Dios,
gracias porque usaste dos personas especiales para mandar a tu Hijo
Jesús al mundo. Gracias porque desde que aceptamos a Jesús como
Salvador personal, nosotros también somos especiales para ti.
Gracias porque tu quieres hacer con nosotros cosas maravillosas.
Ayúdanos a ser como José para que tú nos utilices. En el nombre
del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA EL LUNES, SI DIOS QUIERE!