Nadie tiene mayor amor que este,
que uno ponga su vida por sus amigos. San Juan 15:13
Seguimos en el aposento alto.
Todavía estaban a la mesa luego de celebrar la pascua y de dejar
establecida por el mismo Jesús el recordatorio con el pan y el vino.
Esa misma noche Jesús iba a ser entregado. Muchas cosas iba a pasar las próximas 18 horas. Por eso el Señor Jesús los empieza a preparar para enfrentar lo que iba a venir. Les empieza a hablar con el corazón, como siempre lo hacía, y al corazón de los discípulos,
(y
también para cada uno de nosotros)
y les dice varias cosas:
1
–
No se deben turbar
.
¿Sabés que es turbar? Turbar es a
lterar
el ánimo de una persona confundiéndola o aturdiéndola hasta
dejarla sin saber qué hacer ni qué decir.
Es
decir, no se pongan mal por lo que va a pasar haciendo que vuestros
corazones se confundan sin saber que hacer o decir.
2
–
Así como creen en Dios Padre, también deben creer
en mí
. Muchas personas
creen en Dios Padre, pero no en Dios Hijo: Jesús. El verdadero
cambio en el corazón del ser humano y la verdadera ayuda al corazón
viene teniendo a Jesús en el corazón, no solo el creer en Dios
Padre.
3
–
En la casa de mi Padre hay muchas viviendas
.
Nos enseña que en el cielo hay muchos muchos lugares donde van a
vivir para siempre los que creen en él.
4
–
Voy pues a preparar lugar para vosotros.
El Señor Jesús quiere hacer como cuando invitamos a alguien a casa.
Antes de que llegue el invitado preparamos todo para que cuando
llegue encuentre todo listo. Así dijo Jesús que hará para que esté
todo listo cuando vayamos allí.
(Y
allá no va a haber cuarentena)
5
–
Quiero que donde yo estoy (en el cielo) vosotros
también estéis.
¡Qué asombroso es pensar que Jesús quiere estar con nosotros en el
cielo! Ahora no podemos salir de nuestra casa. Pero en el cielo nunca
va a pasar ésto. De hecho cuando salgamos a pasear por las calles de
oro vamos a poder ver a Jesús y saludarlo y hablar con él.
6
–
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene
al Padre, sino por mi.
El Señor Jesús dejó bien en claro que Él es el camino que nos
lleva a Dios Padre, al cielo. Él es la única verdad sobre la vida y
la muerte. Y Él solamente puede dar vida. Él fue quién sopló en
un poco de tierra y le dio la vida a Adán y Él fue quien puso vida
en el vientre de nuestra mamá y ahí empezamos a vivir cada uno de
nosotros.
Jesús
le dijo esas seis cosas a sus discípulos, pues venían algunas cosas
difíciles de entender. Pero les mostró que Su plan iba mucho más
allá que eso días que iban a vivir.
A
nosotros también nos dice esas seis cosas, pues mucho más allá de
los días en que nos toca vivir con ésta pandemia y la cuarentena,
Su plan para nosotros va mucho más allá, va hasta la eternidad. Los
díscípulos no sabían que iba a pasar, nosotros tampoco lo sabemos
hoy; pero Dios si lo sabe y ya tiene un plan preparado. Aprendamos a
no turbar nuestro corazón por lo que pasa sino confiar en Dios Padre
y también tener al Señor Jesús en nuestro corazón.
-
Trata
de aprender las seis cosas que Jesús dijo, aunque sea con tus
palabras.
Oración:
Querido
Dios Padre, gracias por
que
tú tienes un plan para mi vida. Se que aveces, cuando escucho las
noticias sobre lo que está pasando, me turbo un poco. Ayúdame a
seguir confiando
en
tí y hacer todos los cuidados que las autoridades me piden que haga.
En el nombre del Señor Jesús, Amén.