Abril 12

Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. Génesis 39:22

Hola! Ayer estuvimos viendo a José en la cárcel y cómo observaba a todos los que estaban al derredor de él. Así se dio cuenta que al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos les pasó algo. Fue entonces que él al verlos así, se acercó y les preguntó si les había pasado algo. Que bueno que José no solo los observaba sino que también se acercaba a los demás. Muchas veces nos damos cuenta de que alguno de los que nos rodean no la está pasando bien, y entonces decimos, no me tengo que meter, que se arregle. Pero José no pensó así. No solo los observó, no solo se acercó, sino que también les preguntó. Que bueno es poder hablar. Cuantas cosas podemos solucionar o conocer si aprendemos a hablar bien con los que nos rodean. Éste punto es muy importante en éstos días donde estamos en nuestra casa todo el día.

Volviendo a la historia, cuando José les preguntó, ellos dijeron que habían tenido un sueño. José entonces les dijo que de Dios son las interpretaciones, es decir, que Dios sabe que significa, entonces le pidió que cuenten que habían soñado.

El primero en contar fue el jefe de los coperos. El dijo que soñó con una planta de uvas y de ella salían tres racimos. Él tomaba esos racimos de uvas, los exprimía y hacía el vino para la copa del Faraón. Y luego él le daba la copa al Faraón en su mano. Entonces José le dijo: los tres racimos de uva, son tres días. Tu sueño quiere decir que en tres días vas a volver a preparar el vino y dárselo en la mano a Faraón. José estaba tan seguro de que eso iba a pasar que le dijo al copero que cuando esté delante del Faraón que le cuente que él había sido sacado de su casa y vendido injustamente y además fue acusado con mentiras y por eso estaba en la cárcel.

Entonces el jefe de los panaderos cuando escuchó sobre el sueño del copero se animó a contar lo que soñó. Dijo: yo soñe con tres canastos. Los llevaba sobre mi cabeza. En ellos llevaba de todo lo que hago en la pastelería. Y venían las aves y comían de lo que había en el canasto de arriba. José entonces tuvo que decirle la verdad sobre su sueño. Le dijo que los tres canastos simbolizaban también tres días. Y lo que significaba su sueño es que en tres días iba a ser encontrado culpable e iba a morir. ¡Qué difícil debe haber sido contar semejante cosa! Pero debía decir la verdad.

Pasaron tres días y era el cumpleaños del Faraón. Y ese día le dio la libertad al copero y mandó a matar al panadero. Todo como José había interpretado en los sueños. Es importante saber que en ese tiempo Dios hablaba por sueños a la gente, porque todavía no se había escrito la Biblia. Hoy Dios puede seguir hablando por sueños, porque él todo lo puede, pero generalmente habla por su Palabra, la Biblia. Por eso es importante poder leer la Biblia todos los días para poder enterarnos de lo que Dios quiere para nuestras vidas.

La historia de hoy termina en que el jefe de los coperos cuando volvió a su lugar se olvidó de hablar de José al Faraón. Por lo tanto José siguió en la cárcel sin ningún cambio. A pesar de que no se dieron las cosas como él quería, José seguía esperando de que Dios algo iba a hacer. Y una cosa importante es que siguió trabajando y haciendo todo de la mejor manera, como estaba acostumbrado a hacer.

  • En estos días de cuarentena, ¿Estás tratando de escuchar a Dios leyendo la Biblia todos los días?

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque otra vez me recuerdas que tienes un plan para mi vida. Ayúdame a cada día leer tu Palabra para encontrar lo que tú quieres y harás de mí. En el nombre del Señor Jesús, Amén.