Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de
todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía
allí, él lo hacía. Génesis 39:22
Hola! Ayer estuvimos viendo a José en la cárcel y cómo observaba a todos los que estaban al derredor de él. Así se dio cuenta que al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos les pasó algo. Fue entonces que él al verlos así, se acercó y les preguntó si les había pasado algo. Que bueno que José no solo los observaba sino que también se acercaba a los demás. Muchas veces nos damos cuenta de que alguno de los que nos rodean no la está pasando bien, y entonces decimos, no me tengo que meter, que se arregle. Pero José no pensó así. No solo los observó, no solo se acercó, sino que también les preguntó. Que bueno es poder hablar. Cuantas cosas podemos solucionar o conocer si aprendemos a hablar bien con los que nos rodean. Éste punto es muy importante en éstos días donde estamos en nuestra casa todo el día.
Volviendo a la
historia, cuando José les preguntó, ellos dijeron que habían
tenido un sueño. José entonces les dijo que de Dios son las
interpretaciones, es decir, que Dios sabe que significa, entonces le
pidió que cuenten que habían soñado.
El primero en contar
fue el jefe de los coperos. El dijo que soñó con una planta de uvas
y de ella salían tres racimos. Él tomaba esos racimos de uvas, los
exprimía y hacía el vino para la copa del Faraón. Y luego él le
daba la copa al Faraón en su mano. Entonces José le dijo: los tres
racimos de uva, son tres días. Tu sueño quiere decir que en tres
días vas a volver a preparar el vino y dárselo en la mano a Faraón.
José estaba tan seguro de que eso iba a pasar que le dijo al copero
que cuando esté delante del Faraón que le cuente que él había
sido sacado de su casa y vendido injustamente y además fue acusado
con mentiras y por eso estaba en la cárcel.
Entonces el jefe de los
panaderos cuando escuchó sobre el sueño del copero se animó a
contar lo que soñó. Dijo: yo soñe con tres canastos. Los llevaba
sobre mi cabeza. En ellos llevaba de todo lo que hago en la
pastelería. Y venían las aves y comían de lo que había en el
canasto de arriba. José entonces tuvo que decirle la verdad sobre su
sueño. Le dijo que los tres canastos simbolizaban también tres
días. Y lo que significaba su sueño es que en tres días iba a ser
encontrado culpable e iba a morir. ¡Qué difícil debe haber sido
contar semejante cosa! Pero debía decir la verdad.
Pasaron tres días y
era el cumpleaños del Faraón. Y ese día le dio la libertad al copero
y mandó a matar al panadero. Todo como José había interpretado en
los sueños. Es importante saber que en ese tiempo Dios hablaba por
sueños a la gente, porque todavía no se había escrito la Biblia.
Hoy Dios puede seguir hablando por sueños, porque él todo lo puede,
pero generalmente habla por su Palabra, la Biblia. Por eso es
importante poder leer la Biblia todos los días para poder enterarnos
de lo que Dios quiere para nuestras vidas.
La historia de hoy
termina en que el jefe de los coperos cuando volvió a su lugar se
olvidó de hablar de José al Faraón. Por lo tanto José siguió en
la cárcel sin ningún cambio. A pesar de que no se dieron las cosas
como él quería, José seguía esperando de que Dios algo iba a
hacer. Y una cosa importante es que siguió trabajando y haciendo todo de la
mejor manera, como estaba acostumbrado a hacer.
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En estos días de
cuarentena, ¿Estás tratando de escuchar a Dios leyendo la Biblia
todos los días?
Oración:
Querido Padre Dios, gracias porque otra vez me recuerdas que tienes un plan para mi vida. Ayúdame a cada día leer tu Palabra para encontrar lo que tú quieres y harás de mí. En el nombre del Señor Jesús, Amén.