Abril 1
23 Entonces
volvieron los dos hombres; descendieron del monte, y pasaron, y
vinieron a Josué hijo de Nun, y le contaron todas las cosas que les
habían acontecido. 24 Y dijeron a Josué: Jehová ha entregado
toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores del
país desmayan delante de nosotros. Josué
2:23-24
H
ola!
Buen viernes y comienzo de mes! Entramos hoy al cuarto mes del año.
Durante el mes pasado hemos estado viendo los dos primeros capítulos
del libro de Josué. En los versículos de hoy leímos que los dos
espías volvieron de Jericó, sanos y salvos gracias a la ayuda de
Rahab.
Ella
había colgado como una cuerda de color de grana,
rojo
intenso, desde su ventana que bajaba por el muro externo. Por ahí
bajaron los dos espías. Esa cuerda no solo había posibilitado la
salida de ellos, sino que también sería la marca para identificar
la casa de Rahab cuando la ciudad sea conquistada. Los dos espías
volvieron al campamento de los israelitas y contaron a Josué todas
las cosas que vivieron y como Dios estaba preparando todo para
cumplir su promesa. Cuando Dios va al frente de nuestros proyectos,
él mismo se encarga de todo, solo nos pide que confiemos en él y
sigamos sus consejos. Josué recibió las palabras de los espías
como una confirmación de parte de Dios de que la hora de entrar en
la tierra prometida había llegado. Entonces todo el pueblo se
preparaba para la conquista.
La
semana pasada nos pusimos a pensar sobre el momento tan triste que
pasó nuestro país durante los 7 años y medio que duró el último
gobierno militar. Vimos un poco sobre todo el daño que hicieron y
todas las muertes que provocaron. En medio de esos años se llevó a
cabo la guerra de Malvinas. El 2 de abril de 1982,
hace
40 años,
nos despertamos con la noticia que nuestro país había tomado a la
fuerza las islas Malvinas y había izado nuestra bandera en ellas,
bajando la que correspondía al reino unido de Gran Bretaña,
causando
la primera baja en el escuadrón argentino.
Durante los primeros días se alistaron a muchísimos jóvenes de
unos 18 años de edad que estaban haciendo el servicio militar
obligatorio en nuestro país. En ese entonces todos los varones de
esa edad tenían que estar bajo la dirección militar por un año
aproximadamente y hacer el servicio militar obligatorio. Los jóvenes
nacidos en el año 1963 hacían ese servicio ese año: 1982.
Alrededor
de 650 jóvenes perdieron la vida en esa guerra de la Argentina, la
mayoría jóvenes que tenían casi la misma edad que ustedes y unos
255 de Inglaterra.
Se
calcula que alrededor de 300 más murieron pos guerra en nuestro país
y otro tanto en Inglaterra.
Si
bien las Islas Malvinas son argentinas, no era la forma de tratar de
recuperarlas. Además debemos tener en cuenta que el gobierno militar
no lo hizo por recuperarlas, sino por tratar de desviar la atención
de los argentinos de todas las atrocidades que estaban haciendo.
Desde el 2 de abril hasta el 14 de junio de 1982 duró la guerra. En
la última fecha, el ejército argentino se rindió ante el inglés,
y todos los que
sobrevivieron
en las islas pudieron volver hacia el continente y a sus familias,
pero cada uno de ellos con secuelas físicas o psíquicas que nunca
pudieron borrar. Por eso mañana 2 de abril es el día del veterano
de la guerra de Malvinas. Una guerra que nunca debió existir, que un
par de mentes siniestras planearon para desviar la atención de toda
una nación que estaba siendo maltratada al extremo.
Volviendo
a la historia de Josué, Israel debía recobrar la tierra que le
pertenecía, pero diferente a lo que fue la guerra de Malvinas, Dios
fue avisando y dando oportunidad a sus moradores de darse cuenta.
Dios sabe que la paga de nuestros pecados es la muerte, pero sigue
dando la oportunidad que pedir perdón y ser perdonados. NO te
olvides que Jesús ya cargó con la muerte y la venció.
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En
víspera de una fecha tan triste para nuestro país, Dios sigue
dando hoy mismo la oportunidad de ir a él para evitar en nosotros
la muerte eterna. Los poderosos hacen guerra. Dios te ofrece paz.
Oración:
Querido Padre Dios, gracias porque eres Paz. Gracias porque mandaste
a tu Hijo a morir por nosotros y darnos vida, y vida eterna. Te
pedimos por todos los que aún sufren por la pérdida de un ser
querido en la guerra de Malvinas, o por las secuelas que
dejaron
la misma. Te pedimos por los que sufren hoy mismo por las guerras,
que puedan buscar el amparo que solo tú les puedes dar. En el nombre
del Señor Jesús, Amén.