Abril 5

Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros. Josué 3:5

Hola! Buen martes! Ayer, con éste mismo versículo, vimos que Josué les mandó, por medio de los oficiales, que estén atentos para que cuando el arca del pacto sea llevada ellos caminen detrás. También vimos que era el arca y los elementos que estaban adentro de ella. ¿Podés mencionar esos elementos?

Josué además les dio un aliento muy especial: Jehová hará mañana maravillas. Él estaba seguro que Dios cumpliría de una forma extraordinaria todo lo que había prometido. Había un río caudaloso y desbordado que cruzar, pero Josué sabía muy bien que las promesas de Dios son mucho más grandes que los problemas que tengamos que enfrentar.

Pero debemos notar que ese aliento que les dio Josué fue acompañado de un pedido: Santificaos. ¿Qué es santificarse? La palabra santo significa apartado. Es decir que ser santo es ser diferente a la mayoría de la gente. Para ser santo, Dios tiene que intervenir en nuestras vidas y perdonar todos nuestros pecados. Pero recordá que Dios no actúa si nosotros no se lo permitimos o pedimos. La Biblia dice que cuando una persona le pide perdón por sus pecados a Jesús y la acepta como su Salvador personal, Jesús nos limpia de todo pecado y nos hace santos, es decir, apartados para Dios, dejamos de estar en la lista de las personas condenadas por sus pecados y pasamos a estar en la lista de los salvos a los cuales Jesús prepara lugar allá en el cielo.

Pero también la Biblia nos enseña que debemos vivir como santos, es decir, tratar de no hacer lo malo, tratar de ayudar a todos y de lo que dependa de nosotros estar bien con todos.

Israel era el pueblo separado por Dios. Lo que Josué les dijo es que dejen de hacer todo lo que a Dios no le agrada, que dejen de discutir de mala manera con sus familiares y amigos, que dejen de decir cosas que no es bueno decir, que no vivan haciendo el mal sino el bien a todos y que sobre todas las cosas que se esfuercen por obedecer a Dios; eso es santificarse.

Es importante entender que si ya tenemos a Jesús como Salvador personal, ¡¡ya tenemos asegurado el cielo y un día vamos a poder ver la maravilla de la persona de Dios y el cielo mismo!!. Pero si tratamos de vivir separados del mal y del pecado, santificados, podremos disfrutar de las maravillas de Dios aquí en la tierra, como un pequeño anticipo de todas las millones de maravillas que veremos en la presencia de Dios.

Josué invitó y alentó al pueblo de Israel. Hoy Dios nos invita y alienta a que más allá de los problemas que tengamos o las circunstancias que debemos afrontar actualmente o en el futuro, intentemos hacer las cosas a la forma de Dios y no la nuestra. Él nos da la fuerza para hacerlo, acordate de: ¡fuerte y valiente! Entonces podremos empezar a experimentar las maravillas de Dios en nuestra vida. No olvides que Dios empieza a actuar primero en nuestro corazón.

  • Hoy Dios te invita y alienta ¿Aceptás su propuesta?

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque cada día estás extendiendo tu invitación hacia todos nosotros. Ayúdanos a entender la importancia de ser santos y poder disfrutar de tus maravillas. Te lo pedimos en el nombre del Señor Jesús, Amén.