Agosto 26

H ola! Buen viernes!! Estamos siguiendo con la historia de Rut y ayer vimos como no solo eligió seguir a Jehová Dios y ser esforzada, sino que también fue muy respetuosa. Continuando con la historia vamos a ver que resultados da el ser respetuosos. Posiblemente al ver lo que sigue de la historia puedes llegar a pensar que las personas muy pocas veces reconocen cuando somos respetuosos, y posiblemente tengas razón, pero nunca olvides que si lo haces de corazón y para Dios, él se va a encargar de que se pueda ver como respet ás con claridad.

Ayer vimos que Booz preguntó sobre quién era esa joven que estaba trabajando en el campo al mayordomo y el le dijo que había venido de Moab con Noemí. Pero también el mayordomo le dijo algo más que seguramente le llamó la atención a él. Le dijo a Booz que esa joven, luego de pedirle permiso, se puso a trabajar desde temprano en la mañana y no había parado a descansar en ningún momento. El reconoció que hacía su tarea con mucha responsabilidad. Podemos entonces agregar algo más a las cualidades de Rut. Era muy buena persona, esforzada, respetuosa y... responsable. Te repito….. a veces pensamos que no vale la pena ser todo eso porque nadie lo nota, pero no hay nada que se le escape a Dios, y a su tiempo él recompensa toda buena conducta. Mirá como siguió la historia de Rut:

Booz fue a ver a Rut y le dijo que no tenía que ir a trabajar a otros campos, que se podía quedar allí. También le dijo que nadie la tenía que molestar, pues el ya había ordenado eso, y que cuando tenga sed, se detenga de trabajar y vaya al lugar donde estaba el agua y tome de la que sacan los encargados de eso. Booz quería que Rut se sienta cómoda trabajando ahí. Booz sabía que ella había dejado su tierra y su familia, y seguramente eso sería muy difícil para ella y él estaba dispuesto a ayudarla. Por eso Rut le contestó: ¿Por qué tienes contemplación conmigo si soy extranjera?

Entonces podemos leer en Rut 2:11 y 12:

11 Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. 12 Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.

¿Escuchaste bien las palabras de Booz? ¿Hace falta leerlas nuevamente? Booz reconoce las características que mencionamos anteriormente. Por eso te decía que aunque muchas veces muchas personas no nos reconocen, Dios si lo hace y mueve a algunas personas a hacerlo. Acá Booz le reconoce que es una buena persona por lo que ha hecho con su suegra. Luego le reconoce que es esforzada, por todo lo que ha hecho. Y le reconoce que es respetuosa y responsable en que dice que Dios le recompense, es decir, le de lo que merece por su esfuerzo, respeto y responsabilidad, es decir, le desea lo mejor en Belén.

Pero su deseo no es uno más, sino que le dice que Jehová Dios le recompense, y lo va a hacer pues ella se vino a refugiar bajo las alas de Dios. Esa frase: refugiar bajos las alas, nos da la idea de las aves que se refugian bajo sus padres y de ellos reciben el calor, la contensión y la protección que necesitan. Lo mismo podemos experimentar en nosotros mismos con Dios, cuando nos ponemos debajo de su voluntad, y el nos ampara, nos contiene y nos protege de todo lo que nos puede perjudicar. Pero para eso debemos decidir, por nosotros mismos, ponernos bajo sus alas, es decir, obedecerle.

  • Hoy podemos ver que importante fue ser esforzada, respetuosa y responsable para Rut. Dios la puso en un lugar de reconocimiento delante de los demás, y aun delante del dueño del lugar donde trabajaba. Lo logró por haberse puesto debajo de las alas de Dios. ¿Querés vos también ponerte debajo de ellas?

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque tus alas de protección son todopoderosas. Gracias porque tu estás dispuesto a proteger a todos los que deseen ponerse debajo de ellas. Hoy deseo obedecerte y ponerme debajo de tus alas para poder ser buena persona, esforzado/a, respetuoso/a y responsable. Pero sobre todo tu hijo/a. En el nombre del Señor Jesús, Amén.