H
ola!
Buen viernes! Llegamos al último día de esta semana escolar donde
estuvimos viendo a Gedeón. Hemos visto que arrancó con 10.000
soldados para enfrentar a 135.000, pero ayer terminó con solo 300, 1
soldado de Israel para enfrentar a 450 de los madianitas.
Entonces
hoy podemos leer en Jueces 7: 9 al 11:
9 Aconteció
que aquella noche Jehová le dijo: Levántate, y desciende al
campamento; porque yo lo he entregado en tus manos. 10 Y si
tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento,
11 y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán,
y descenderás al campamento. Y él descendió con Fura su criado
hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el
campamento.
Dios
le dice entonces que es hora de salir a la batalla. Sus 300 hombres
tenían que llevar a cabo una batalla contra los 135.000. ¿Estaría
tranquilo Gedeón? Gedeón era una persona de fe, pero las cosas
seguramente lo tendrían un tanto nervioso y era inevitable tener
miedo. El hecho es que Dios le dice que si tiene miedo vaya al
campamento del ejército enemigo y se ponga a escuchar de que hablan.
Y se ve que sí tenía miedo, porque enseguida toma a su criado y
desciende hasta el campamento enemigo. ¿Te diste cuenta? Tenía
miedo pero bajó solo con su criado al campamento de 135.000
soldados. ¡Qué maravilloso es poder confiar en un Dios que
realmente vive y prepara todas las cosas de una forma extraordinaria!
Ellos fueron y se acercaron a una carpa de las miles que calculo que
habrían allí. Dice que un hombre le estaba contando a otro de lo
que había soñado. Le contó que soñó que un pan de cebada rodaba
hacia el campamento
y
al pegar contra la carpa la derribaba inmediatamente. Entonces el que
escuchaba contestó: Eso no es otra cosa sino que Gedeón. Dios debe
haber entregado en sus manos a los madianitas.
¿Te
imaginás como se puso Gedeón? Su temor se fue y tomó toda la
fortaleza para tomar sus 300 hombres y comenzar con el plan contra
los 135.000, Dios garantizaba la victoria. Hoy Dios nos garantiza una
victoria sobre la muerte eterna y también nos garantiza que si
estamos entre los 300 vamos a poder vivir la victoria de una forma
extraordinaria. Hoy mismo decide, antes de terminar la semana
escolar, pasar a integrar los 300. Escucha las palabras que Dios te
dice, como las que escuchó Gedeón de esa carpa, donde Dios te está
diciendo que él mismo entregó su vida por vos para que seas
vencedor sobre la muerte eterna.
Pero
si ya tenés a Jesús en tu corazón no seas como los 29.700 soldados
israelitas que solo iban a escuchar de la victoria, no te pierdas la
oportunidad de disfrutar verdaderamente de ser usado por las manos de
Dios y comprobar su poder sobre toda fuerza enemiga. Ahora mismo deja
a los 29.700 y unite a los 300. Dios te espera para triunfar sobre el
mal.
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Si
aún tienes miedo de aceptar la propuesta de Dios, mira el ejemplo
de Gedeón, escucha lo que Dios te dice y permitile que
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quite tus miedos y aceptá a Jesús en tu corazón.
Oración:
Querido
Padre Dios, gracias porque siempre nos hablas como le hablaste a
Gedeón. Gracias porque cuando escuchamos tu voz podemos sacar de
nosotros el temor. Ayúdanos a ser parte de los 300 que no temieron
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descuidaron su vida. En el nombre del Señor Jesús, Amén.