Junio 21

H ola! Muy buen martes y comienzo de semana! Hasta el pasado jueves hemos estado viendo el libro de Josué. Los siguientes versículos son del libro de Jueces. El libro de Jueces es el que sigue al libro de Josué en la Biblia y sigue contando que sucedió con el pueblo de Israel. Se cree que Samuel fue el escritor del libro del Jueces. El libro comienza ampliando un poco algunas cosas que Josué habló sobre como se conquistó toda la tierra prometida. En el capítulo 2 de Jueces encontramos los siguientes versículos:

6 Porque ya Josué había despedido al pueblo, y los hijos de Israel se habían ido cada uno a su heredad para poseerla. 7 Y el pueblo había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras de Jehová, que él había hecho por Israel. 8 Pero murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento diez años. 10 Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel. Jueces 2:6-10

Como dicen estos versículos, Josué se había despedido y había muerto. Todos los que habían conocido a Josué pudieron ver el poder de Dios actuando haciendo maravillas. Cada uno de ellos pudieron comprobar que cuando se pone la vida en Dios, Él es el refugio y la garantía de victoria sobre el mal. Pero todos aquellos que conocieron a Josué envejecieron y murieron, y surgió una nueva generación que no lo conoció a Josué ni a Dios. Esa generación, aparentemente, no se preocupó en enseñarle a la que venía después todas las cosas que Dios había hecho con el pueblo y que estaban disfrutando de esa tierra gracias a que Dios les dio la victoria ante todos los que estaban usurpando esa tierra.

Por ese desconocimiento, muy pronto, dicen los siguientes versículos, los hijos de Israel hicieron lo malo ante Dios y sirvieron a los baales. Josué había dejado bien escrito que si algún día ellos hacían eso, no iban a contar con la protección de Dios. El resultado final fue gran aflicción. ¿Como puede ser que un pueblo vencedor en pocos años paso a ser un pueblo en aflicción? Los ser humanos no entendemos, o no queremos entender que en Jesús somos más que vencedores, pero sin él nada somos.

El comienzo del libro de Jueces nos enseña que cuando dejamos de saber de Dios, cuando dejamos de escuchar sus consejos y de comunicarnos con el orando, vamos a tomar malas decisiones que nos van a llevar a hacer lo malo, no solo para Dios sino también para nosotros mismos, y luego viene de inmediato la aflicción, el desánimo y la tristeza extrema.

  • Nosotros decidimos si queremos tener el poder de Dios en nuestras vidas, como Josué, o aflicción como el pueblo de Israel que no se interesó en saber de Dios. ¿Te das cuenta que tu vida está de un lado o de otro? No existe una tercera opción.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar ésta nueva semana escolar con el libro de Jueces. Ayúdame a cada día saber más de ti y no caer en el error que el pueblo de Israel cayó luego de la muerte de Josué que los llevó a la aflicción. En el nombre del Señor Jesús, Amén.