Junio 29

H ola! Buen miércoles! Ésta semana estamos viendo a la jueza de Israel Débora, y no voy a abundar más en eso porque ya ayer lo vimos en el devocional en conjunto. Solo poder reafirmar que Dios no discrimina como hacen las personas.

El capítulo 5 de Jueces comienza así:

 Aquel día cantó Débora con Barac..., diciendo: 2 Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel, Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, Load a Jehová. 3 Oíd, reyes; escuchad, oh príncipes; Yo cantaré a Jehová, Cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

Todo el capítulo es una canción. Esa canción la hicieron para poder contar lo que habían experimentado en esos días de la mano de Dios. Justamente en el devocional habíamos dicho que Dios quiere poner en nosotros una nueva canción. No desea que nuestros oídos escuchen ni nuestros labios pronuncien canciones que atacan la integridad de las mujeres, ni las que promocionan a la droga como un juego o una cosa para los que se sienten libres o que son independientes de hacer lo que les plazca, o usar armas de fuego como herramientas de los valientes y tantas otras cosas que sin que nos demos cuenta van poniendo en nosotros pequeñas semillas que de a poco van brotando y creciendo sin que nos demos cuenta y cuando nos damos cuenta estamos enredados en todo eso y no podemos salir.

El canto de Débora y Barac es todo lo contrario a esas canciones. Es de los que la Biblia llama cantos espirituales, porque son los que hacen que nuestro espíritu se alimente, porque son como la Biblia cantada, y siempre hacen que crezcamos y llenan nuestro corazón de una forma magnifica.

Dirige la canción para que la escuchen los reyes y príncipes sobre lo que es Dios. No son palabras que salen de una simple inspiración, sino que son basadas en los hechos acontecidos y que usan la inspiración para ordenar esos acontecimientos. Primero dice en su canto que pasó cuando Dios no estuvo con ellos. Cuenta todo lo triste que fue ese tiempo de esclavitud porque Israel se había apartado de Dios.

Pero a partir del versículo 7 dice: Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté como madre en Israel. 8 Cuando escogían nuevos dioses, La guerra estaba a las puertas;… Ese pueblo tan fructífero se había convertido en aldeas abandonadas, pero ahí mismo es dónde Débora tenía que levantarse como madre de Israel. Débora había sido la amiga que aconsejó a Barac, pero tuvo que ser la madre de Israel. La madre es la nos da a luz en primer lugar. Ella era la que Dios había llamado a que Israel fuera una nación que tenía que renacer, para dejar de arruinar su vida y buscar a Dios. Pero la madre también es la que debe con amor mostrar el camino correcto a seguir. Débora empezó por Barac, luego por los diez mil del ejército y después a todo el pueblo con éste canto. Luego cuenta sobre como Dios los usó para vencer al enemigo. Y finalmente dice en el último versículo de ése capítulo 5: 31 Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová; Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza.

¡Qué hermosas palabras! ¡Los que aman a Dios, puedan ser fuertes como el sol!

  • Débora pudo cantar sobre como ella pudo ser usada por Dios y ser de bendición a todo el pueblo. Tú hoy puedes ser como ella. Ahora mismo Dios te dice: levántate! Por tu fe en mi y yo te haré más que vencedor!!

Oración:

Querido Padre Dios, te doy gracias por la vida de Débora. Gracias porque tu la usaste como madre espiritual y política de Israel. Yo quisiera hoy ponerme en tus manos y ser como ella para poder ayudar a todos los que me rodean llevando tu amor y salvación. En el nombre del Señor Jesús, Amén.