Marzo 21

16 Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos ha
mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. 17 De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés. 18 Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus palabras en todas las cosas que le mandes, que muera; solamente que te esfuerces y seas valiente. Josue 1:16- 18
Hola! Excelente principio de semana!! Empezamos entonces ésta nueva semana que nos introduce
en una nueva estación del año: el otoño. Si bien el equinoccio fue el día de ayer, domingo 20, a las 12:33 hs. El equinoccio de otoño es el momento en que el sol está en forma perpendicular al ecuador y marca el final del verano y comienzo del otoño en nuestro hemisferio, el hemisferio sur.
Un dato más sobre lo que pasó ayer es que el día duró 12 hs y 8 minutos: y la noche 11 hs y 52
minutos. El próximo jueves 24 será exactamente 12 horas cada parte.
Volviendo a la historia de Josué, el pasado viernes quedamos en el momento en que los oficiales de cada tribu recibieron la orden de parte de Josué de prepararse para la entrada a la tierra prometida.
Si. A esa tierra que desde hacía 40 años debían entrar, pero que por la desobediencia del pueblo y querer hacer las cosas a su modo, estuvieron andando por el desierto todo ese tiempo.
Los versículos de hoy nos hablan sobre la respuesta que ellos dieron a Josué. Primero, como vimos el viernes, ellos se mostraron obedientes a las órdenes, lo cual es muy bueno, pero fue una conducta que respondió solamente a una condición de subordinación a Josué y no a Dios. Siempre es bueno ser obedientes, de hecho muchísimas veces lo vemos en la Biblia y lo hemos comentado en los devocionales. Pero la pregunta es: ¿Qué nos lleva a obedecer?
Seguramente ustedes podrían responder: miedo a castigo o sanción, conveniencia o respeto a la autoridad, entre otras. Las dos primeras es “hacer caso”, pero no obediencia. ¿Quiere decir que todas las veces que le hice caso a mis padres por temor o porque me convenía no fui obediente? Te tengo que responder: en realidad no. Obedecer significa: “saber escuchar”. Esas palabras, en latín, dan la idea de una persona que no solo oye y hace caso, sino que eso de “saber” escuchar, indica que presta atención, piensa en lo que le dicen y libremente elige hacer como propio lo que le han pedido, es decir, no hacerlo porque se lo han pedido, sino que ahora es una decisión propia.
Fijate que ellos dicen: de la manera que lo hicimos con Moisés, así lo haremos contigo. ¿Cómo habían sido con Moisés? Josué siempre estaba con Moisés, asique conocía muy bien el tema. Me imagino que esa respuesta de los oficiales no lo dejaron muy tranquilo que digamos a Josué.
Muchísimas veces vemos desde Exodo a Deuteronomio como Moisés “renegó” por la desobediencia del pueblo hacia lo que él les decía, pero mucho más por la desobediencia a Dios.
Y llegamos entonces al punto principal de hoy. ¿por qué nos cuesta tanto obedecer? ¿por qué
muchas veces en realidad, en los mejores casos, solo hacemos caso? Las palabras de esos hombres nos dan la respuesta: “ solamente que Jehová tu Dios esté contigo”. Ellos no habían cruzado el mar rojo en seco entre dos paredes de agua, no habían bebido el agua de la roca y muchas cosas
impresionantes que Dios había hecho, pues aún no habían nacido. Pero si, desde que nacieron vieron como Dios les mandaba la comida fresca cada día y gracias a eso habían crecido sanos y fuertes. Y en muchas cosas habían comprobado el poder de Dios, pero le dicen a Josué: Tu Dios.
Sabían que Dios haría vencedor a Josué y a ellos le convenía eso, así podían conquistar la tierra
prometida. Ahí vemos que ellos hacían caso pero no obedecían.
¿Cómo comienzas esta semana y éste otoño? Te invito a ser obediente a Dios. Hoy aprende
a escuchar a Dios, pensar en lo que te dice y tomá la libre decisión de obedecerle.
Oración:
Querido Padre Dios, gracias porque hoy me hablas nuevamente. Al poder escucharte me doy cuenta
de que muchas veces solo haga caso y no obedezco. Te pido que me ayudes a serte obediente de
corazón. En el nombre del Señor Jesús, Amén.