Mayo 10

Jehová dijo a Josué: No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levántate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad y a su tierra. Y harás a Hai y a su rey como hiciste a Jericó y a su rey; solo que sus despojos y sus bestias tomaréis para vosotros. Pondrás, pues, emboscadas a la ciudad detrás de ella. Josué 8:1-2

Hola! Buen martes!! Ayer empezamos la semana leyendo estos mismos dos versículos. Hemos estado hablando sobre que Josué tenía que llevar a todo el pueblo de Israel a Hai, y eso nos hacía pensar en todas las veces que en la Biblia vemos la importancia de tener un lugar a donde asistir con otro creyentes a escuchar la Palabra de Dios.

Los versículos continúan y Dios le dice a Josué que pondrá una emboscada. Sabés que es una emboscada? Una emboscada es cuando alguien se esconde para atacar por sorpresa. Generalmente, esa emboscada se planifica y se prepara para que pueda ser hecha con éxito y lograr el objetivo deseado.

Israel había ido a Hai, la primera vez, y fue atacado por sorpresa. Hay muchas cosas que pueden atacarnos por sorpresa. Podemos estar usando nuestra computadora o celular para comunicarnos con alguien o buscando una información para la escuela, y de pronto aparece una ventanita invitándonos a entrar a un sitio donde se muestran cosas que no son convenientes para nosotros. Cuando somos sorprendidos por algo, generalmente no reaccionamos de buena manera, es decir, haciendo las cosas correctamente, y ahí nos metemos en un problema pues podemos ver y luego ser invitados a hacer algo que desagrada a Dios y por lo tanto nos va a perjudicar en algo.

Pero esta vez, para Israel, no iba a suceder eso; ellos no iban a ser los sorprendidos. Ellos iban a sorprender a los de Hai. Que bueno es cuando podemos estar preparados para que nada ni nadie nos sorprenda llevándonos a hacer cosas que no nos conviene. Cuando tenemos bien en claro que no nos vamos a dejar llevar por lo que se nos presente en forma improvista. Dios dice que debemos huir de las cosas que se nos presentan y nos atraen hacia lo malo. 

Ahora Josué iba a planificar algo que no los iba a sorprender a ellos, sino a su enemigo. Para que ese plan funcione tenían que estar todos. Por eso, como vimos ayer, es muy importante que asistamos a una iglesia donde asisten otros creyentes. 

La historia cuenta que Josué fue con una parte muy importante del pueblo hacia Hai. Los de Hai, pensando que iba a pasar como la primera vez, salieron a enfrentar a los israelitas. Los israelitas hicieron como si se estaban escapando de ellos; como había sucedido la primera vez. Entonces todos los de Hai salieron a perseguir a los israelitas y dejaron sola la ciudad. En ese momento fueron los ejércitos de Israel y fácilmente tomaron la ciudad y la prendieron fuego. Cuando los de Hai, que estaban persiguiendo a los de Israel vieron el humo que salia de Hai, desesperadamente volvieron a Hai y allí se tuvieron que enfrentar con los soldados de Israel por adelante, y con Josué y el pueblo por detrás. Enseguida fueron derrotados todos los de Hai.

Hoy podemos ver que cuando estamos con el pueblo de Dios podemos triunfar según el plan de Dios, pero cuando estamos solos o sin el pueblo de Dios podemos caer en trampas que nos derrotarán muy fácilmente.

El Dios de Josué es el mismo de hoy en día. De la forma que habló con Josué y le dio la victoria sobre el mal, desea dártela a vos también. Lo primero es que tienes que entender que la propuesta de Dios para tu vida no es una emboscada. Dios ya ha dado a su Hijo Jesús por vos y por mi. No hay sorpresas en él, pues él ha hecho ya todo para que podamos ser salvos. Pero Satanás es padre de mentira y el constantemente busca como engañarnos poniendo emboscadas muchas veces. Por eso es importantísimo poder estar cerca de nuestro Dios formando parte de un grupo de cristianos. Esto no es una oferta religiosa, sino una necesidad de cada una de nuestras vidas.  

  • Otra vez Dios nos invita a elegir. Aceptar el perdón de la obra que Dios ya ha hecho o seguir con el riesgo constante de las emboscadas de Satanás.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque desde que recibí al Señor Jesús en mi corazón ya pertenezco a tu familia. Ayúdame a entender la necesidad de buscar un lugar a donde se reúnen hijos tuyos y no ser presa fácil de las emboscadas que puede ponerme Satanás. En el nombre del Señor Jesús, Amén.