Mayo 12

30 Entonces Josué edificó un altar a Jehová Dios de Israel en el monte Ebal,31como Moisés siervo de Jehová lo había mandado a los hijos de Israel, como está escrito en el libro de la ley de Moisés, un altar de piedras enteras sobre las cuales nadie alzó hierro; y ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová, y sacrificaron ofrendas de paz. 32También escribió allí sobre las piedras una copia de la ley de Moisés, la cual escribió delante de los hijos de Israel.Josué 8:30-32


Hola! Buen jueves!! Hoy tenemos los mismos versículos que ayer, donde vimos que Josué, luego de la victoria en Hai, se tomó un tiempo para dedicarlo a agradecer a Dios por todo lo que había hecho. Es importante destacar que lo hizo cumpliendo el mandato de Dios, es decir, Dios había mandado como hacerlo y las personas podían adorar a Dios cumpliendo por decisión propia lo que Dios había dicho. Así fue como Josué construyó el altar. Cada una de nuestras vidas puede ser un altar vivo para Dios. Hoy quisiera fijar la atención en lo que ofrecieron y sacrificaron. Dice que ofrecieron holocaustos y sacrificaron ofrendas de paz. Veamos brevemente cada una.
¿Qué era un holocausto? La palabra holocausto significa “hacer ascender”, pero en la práctica significaba quemar totalmente la ofrenda que se entregaba. Es decir, cuando en el antiguo testamento leemos que alguien ofrecía holocausto eso significaba que la ofrenda que entregaba se consumía totalmente por el fuego y con el humo que ascendía iba también el deseo de un corazón que deseaba que Dios perdone sus pecados.


En el nuevo testamento vemos que ese holocausto es reemplazado por la obra del Señor Jesús, pues Él es el Cordero de Dios que se entrega totalmente a ser quemado por la muerte, para que todo aquel que en el cree tenga vida eterna. Jesús decidió ser el Cordero de Dios de una vez y para siempre, por eso, hoy mismo, puede salvar atodo el que venga por perdón ante él.
Pero también podemos aplicar el holocausto a nuestras vidas. El simboliza el hechode que cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador personal, podamos quemarde nuestras vidas por completo todas aquellas cosas que nos separa de Dios, mentiras,engaños, malas palabras, malas acciones, malos pensamientos, etc. Pero el valor del holocausto era la ofrenda y el presentarlo voluntariamente. Jesús se ofreció él mismovoluntariamente. Hoy Dios quiere bendecir tu vida de una forma especial, pero paraeso vos voluntariamente necesitas entregar tu vida en sus manos, haciendo unverdadero holocausto de todo lo malo que puedas hacer o pensar. Sé que suena difícil, pero para Dios no hay nada difícil, así que si nos ponemos en sus manos, Él nosayudará a lograrlo.Lo segundo que ofreció Josué fue un sacrificio de ofrenda de paz. Cuando seentregaba una ofrenda de paz, el proceso era diferente. No se entregaba la ofrenda completa y se quemaba, sino que se tenía que apartar parte de la ofrenda para quemar,otra iba a alimentarse y otra destinada a los que eran los sacerdotes de Dios. Laofrenda de paz no se entregaba por el pecado, sino por agradecimiento por haberaceptado Dios el pedido de perdón de pecados. Era una forma de agradecer a Diospor lo que él había hecho por perdonarnos. Eso nos hace pensar también, en primerlugar en la obra que Jesús hizo por nosotros. Él no tenía que agradecer a Dios por perdonarle, pues él nunca pecó, pero igualmente leemos en la Biblia queconstantemente le agradecía porque siempre estaba con él, aún cuando tuvo queabandonarlo en la cruz, para poder ampararnos a nosotros. Jesús entregó su vida nopor sus pecados, sino por los nuestros, y la entregó por mostrar el amor de Dios a cada uno de nosotros, pues esa era la única manera que nosotros podamos tener paz en el alma.

La ofrenda de paz nos invita a agradecer a Dios por darnos la salvación. Hay cosasque debemos quemar de nosotros, pero hay otras que debemos apartar para Dios.Dios nos ha dado talentos, capacidades físicas, y dones, capacidades espirituales, que podemos dedicar a Dios en primer lugar y a los que nos rodean. Esa es una hermosa forma de agradecerle por todo lo que hizo por nosotros al salvarnos, pero también por todo lo que hace y aun lo que desea hacer en nosotros y por nosotros.


Entonces, para terminar, el holocausto era quemar por completo la ofrenda, eso nos muestra la necesidad de que todo pecado sea eliminado de nuestras vidas, cosa que solo puede hacer el Señor Jesús si creemos en él; y la ofrenda de paz, que nos muestra la gratitud que debe haber en el corazón de los que Jesús salvó.

• ¿Qué ofrenda vas a presentar delante de Dios hoy? Jesús ya se entregó por vos.Otra vez... vos decidís.


Oración:
Querido Padre Dios, gracias porque Jesús fue el Cordero tuyo que se entregó como holocausto para morir por mis pecados. Gracias porque él fue una ofrenda de paz para agradarte a ti. Yo deseo también hacer esas ofrendas. Quiero que quemes de mi todas las cosas que me separan de ti. Y deseo ser una ofrenda de paz que te pueda agradecer de corazón todo lo que hiciste, haces y harás por mi. En el nombre del Señor Jesús, Amén.