Mayo 13

32 También escribió allí sobre las piedras una copia de la ley de Moisés, la cual escribió delante de los hijos de Israel. 33 Y todo Israel, con sus ancianos, oficiales y jueces, estaba de pie a uno y otro lado del arca, ...34 Después de esto, leyó todas las palabras de la ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que está escrito en el libro de la ley. 35 No hubo palabra alguna de todo cuanto mandó Moisés, que Josué no hiciese leer delante de toda la congregación de Israel, y de las mujeres, de los niños, y de los extranjeros que moraban entre ellos. Josué 8:32-35

Hola! Buen viernes!! Llegamos nuevamente al último día de la semana escolar. Durante ésta hemos visto el triunfo sobre Hai y las ofrendas que Josué, junto con el pueblo de Israel entregaron a Dios. Hemos visto los momentos donde palparon el poder de Dios, pero también los momentos de desánimo. Los versículos de hoy dejan bien en claro que luego del holocausto y las ofrendas de paz, Josué se dedicó a leer la ley de Dios. Tené en cuenta que en ese momento era la única parte de la Biblia que estaba escrita. Eran los libros de Génesis a Deuteronomio escritos por Moisés. En ese momento tan especial, donde Jericó y Hai ya habían quedado atrás, todos se concentraron en leer y escuchar la Palabra de Dios.
En estos días veíamos sobre quemar todo lo malo de nuestra vida y que ella sea una ofrenda de paz que agrade a Dios. Pero Josué tenía en claro, como nosotros también podemos pensar hoy, que no era fácil mantener eso en el tiempo. Muchas veces decidimos seguir a Dios y tratar de hacer las cosas bien, pero al poco tiempo aflojamos y todo lo propuesto empieza a desaparecer y volvemos a la rutina.
¡¡Ahí es donde es importante la Palabra de Dios!! Ella es alimento, y si no nos alimentamos espiritualmente, vamos a debilitarnos y por eso aflojamos. Nos podemos poner a pensar... ¿En qué momento me siento más débil? ¿Hay un momento del día donde me doy cuenta que soy más vulnerable? Posiblemente pueda ser a la noche, cuando estoy tranquilo, tal vez solo, mirando la pantalla de mi celular y me pongo a ver videos o escuchar canciones que no agregan cosas buenas a mi vida, sino que me desaniman o me hacen pensar en cosas que sé que desagradan a Dios y por lo tanto me perjudican. Posiblemente no puedas lograr abrir la Biblia, pues en eso momentos ella se convierte en un espejo que va a reflejarme y hacerme ver lo malo que estoy haciendo o viendo. Pero si puedes escuchar canciones con mensajes de Dios, que los hay y muchos en Spotify o YouTube. Aunque debes saber que son solo aperitivos para el alma, pues el alimento sustancioso es la Biblia, pero Dios puede hablarte por medio de esas canciones, como muchas veces lo hizo conmigo. Además en YouTube hay hermosas películas cristianas. Es importante que esos momentos donde podemos estar vulnerables, podamos tener nuestra mente “entretenida” con cosas de Dios, cosas que hacer realmente muy bien al alma. 

Es por eso que Josué se toma el tiempo necesario para compartir con todo el pueblo de Israel, más todos los extranjeros que vivían con ellos, como Rahab y su familia por ejemplo, para leer y compartir la ley de Dios. Después de las experiencias vividas, era muy importante que la Palabra de Dios esté presente, para que no decayera el ánimo ni se volviese un pueblo vulnerable y se inclinara hacia hacer el mal, como tanto vemos en la sociedad en que vivimos. 

Finalmente, para terminar ésta semana, pensemos en lo que vimos a lo largo de ella. Necesitamos pertenecer al pueblo de Dios y asistir a donde se reúne, y así poder no solo recibir la compañía de ellos, sino que también los consejos y el alimento espiritual que Dios provee cuando hay dos o más reunidos en su nombre. Y no dejes de escuchar música que alabe a Dios, ver películas que comuniquen el mensaje de esperanza que tenemos en Dios y pasar un poco de tiempo cada día leyendo la palabra de Dios. 

• Comienza un nuevo fin de semana. Aprovéchalo para disfrutar en familia y con amigos, pero también para pasar un buen momento con otros cristianos, escuchar buena música que hable de Dios, ver alguna buena película cristiana y leer su palabra. Ah.... Y me gustaría mucho que si hiciste alguna de esas cosas te animes a compartirla el lunes en la escuela conmigo o con algún profe o compañeros.

Oración:
Querido Padre Dios, gracias porque todo lo que tú dices está en la Biblia. Gracias porque hoy en día, cualquier persona puede tener acceso a ella. Ayúdame a que cada día pueda ir llenando mi vida de tus cosas y de tu palabra. En el nombre del Señor Jesús, Amén.