1 Cuando
oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del
Jordán, así en las montañas como en los llanos, y en toda la costa
del Mar Grande delante del Líbano,
los
heteos,
amorreos,
cananeos,
ferezeos,
heveos
y
jebuseos,
2
se concertaron para pelear contra
Josué e Israel. 3
Mas los moradores de Gabaón, cuando
oyeron lo que Josué había hecho a Jericó y a Hai, 4
usaron de astucia; pues fueron y se
fingieron embajadores, y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y
cueros viejos de vino, rotos y remendados,
5
y zapatos viejos y recosidos en sus
pies, con vestidos viejos sobre sí; y todo el pan que traían para
el camino era seco y mohoso. 6
Y vinieron a Josué al campamento en
Gilgal, y le dijeron a él y a los de Israel: Nosotros venimos de
tierra muy lejana; haced, pues, ahora alianza con nosotros. Josué
9:1-6
Hola! Buen
martes! Hoy tenemos los mismos versículos de ayer, donde empezamos a
ver sobre el temor de todos los reyes que estaban usurpando en la
tierra prometida y como se pusieron de acuerdo para enfrentar a
Israel. Pero vimos que uno de ellos no se unió, sino que usando astucia, diseñó
un plan para engañar al pueblo de Dios.
Fue así que los de Gabaón fueron y fingieron ser embajadores. El
diccionario nos dice que fingir significa:
“Representar o hacer creer algo que no es
verdad con palabras, gestos o acciones.”
Es decir que estaban mintiendo, y tratarían
de engañar de tal manera que no se dieran cuenta los engañados. Una
de las cosas principales de su engaño fue su vestimenta y sus
enseres. Fingieron ser personas con muchas necesidades económicas,
que no podían tener ningún tipo de vestidos o cosas en buenas condiciones. Aún la comida que traían estaba en malas condiciones.
Sin
lugar a duda, el plan era que los israelitas pensaban que los de
Gabaón eran totalmente inofensivos, y es más, que era dignos de ser
ayudados. Al ver a esos “embajadores”,
entre comillas, daban pena y hasta ternura con ganas de ayudarlos,
por la mala condición, pero todo era un engaño. Al presentarse
pidieron hacer alianza con Israel. Hacer una alianza significaba que
no se enfrentarían a ellos sino que podían pelear juntos
contra
los enemigos. Más adelante se puede leer
en el texto bíblico que dice que hicieron alianza con ellos y ¡Sin
consultar
a
Dios!
¡Que
fácil
fue
caer
nuevamente
en
tomar
decisiones importantes sin consultar a
Dios! La parte de la historia de hoy nos confronta a pensar en
nuestras acciones. La Biblia dice que Satanás no se presenta como una bestia despiadada que viene a convertirnos en cenizas si osamos enfrentarlo, sino que viene fingiendo ser ángel de luz. Es bueno aclarar que Satanás ha sido creado como ángel de luz, es decir un ángel de los más bellos y poderosos creados en perfección por Dios. Pero que un día decidió revelarse con Dios y fue derrotado y
echado de los cielos, dejando de ser un
ángel de luz y convertirse, por decisión propia, en un ser
maléfico, maligno. Todos los ángeles que estuvieron
de
acuerdo
con
él
y
también
fueron
echados
del
cielo,
ahora
los conocemos como demonios. Todos ellos
integran las fuerzas del mal, que están cada día intentando que vos y yo no creamos en lo que Dios nos dice.
Para poder lograr eso utilizan muchísimos medios para que pesemos que el mal no es tan malo. Podés ver películas donde los héroes manejan poderes ocultos para lograr sus deseos, canciones, dibujos, historias, libros, series, etc. son utilizadas para que de a poco pensamos que no pasa nada cuando jugamos con el mal. Éstas últimas palabras me hizo acordar que también hay muchos juegos que usan el mal para obtener el triunfo.
También la sociedad va tratando de enseñarnos o imponernos cosas que se presentan como buenas o como derechos, pero que en realidad no lo son. Ustedes saben que soy un defensor de los derechos, como siempre les enseño en las clases, pero también existen derechos fingidos, es decir nos los venden como buenos y solo son un engaño, pues al demandarlos y tenerlos solo traen mal a nuestra vida. La definición de derechos nos dice: “Los derechos humanos son normas que reconocen y protegen la dignidad de todos los seres humanos”. ¿Qué cosa nos puede hacer más dignos, que ser hechos hijos de Dios, el creador del cielo y la tierra? ¿Qué nos puede hacer más dignos que saber que podemos tener una vida eterna, pues no se acaba la existencia con la muerte?
• Hoy pensemos en todas las cosas que fingen ser derechos pero que en realidad están en contra de la dignidad humana. Ahora mismo abrí tu corazón a Jesús. San Juan 1:12 dice: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” ¡La mayor dignidad alcanzable!
Oración:
Querido Padre Dios, gracias porque siempre buscas que yo pueda entender las cosas como son. Gracias porque tú deseas realmente proteger mi dignidad y entiendo que eso realmente se concreta cuando Jesús está en mi vida. Ayúdame a no caer en confusión que traiga mal o problemas a mi vida. En el nombre del Señor Jesús, Amén.