Mayo 19

Y vinieron a Josué al campamento en Gilgal, y le dijeron a él y a los de Israel: Nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora alianza con nosotro s. Josué 9:6

Hola! Buen jueves! Durante ésta semana estuvimos viendo sobre los que vinieron de Gabaón al pueblo de Israel. El lunes vimos que usaron su astucia, habilidad para obtener provecho engañando o para no ser engañado, y el martes vimos que actuaron fingiendo, es decir, hacer creer a alguien algo que no es verdad.

Los de Israel creyeron en lo que los gabaonitas les dijeron. Las palabras que usaban parecía muy verdaderas y la forma en que estaban vestidos y el estado de la comida que trajeron despertaban un sentido de compasión. Una de las cosas que dijeron fue que venían de tierras muy lejanas, por eso sus ropas estaban muy gastadas y rotas y su comida ya se había echado a perder. Pero eso era solo parte de la mentira.

Pero el hecho es que los de Israel hicieron un pacto con los gabaonitas, cayendo en el engaño, y entonces a los gabaonitas no les iba a pasar como lo que había sucedido a los de Jericó y a los de Hai. Podemos pensar en que estaba bien pues la Biblia nos dice que debemos procurar la paz con todos. Pero no podemos dejar de lado lo principal que tiene que ver que los gabaonitas. Cuando se les dijo que no podían hacer un trato con ellos pues ellos estaban usurpando parte de la tierra que le correspondía a Israel dada por Dios, ellos dijeron que venían de muy lejos. En Jericó Rahab y muchos de su familia reconocieron a Dios, y Dios los perdonó y pasaron a ser parte del pueblo de Dios. Pero los gabaonitas no hicieron eso y mintiendo obtuvieron el perdón de Israel. Entonces los príncipes de Israel prometieron delante de Dios que perdonarían a los gabaonitas y así lo hicieron respetando el juramento.

Pero solo pasaron 3 días y se dieron cuenta que habían sido engañados. Los gabaonitas vivían muy cerca de ahí y tenían que haber hecho con ellos lo mismo que con los de Jericó y Hai. El pueblo israelita se enojó y quería matar a gabaonitas. Pero Josué los llamó y les dio la posibilidad de que hablaran y le explicaran porque habían hecho eso. Ellos le dijeron a Josué: nos hemos enterado que Jehová tu Dios le mandó a Moisés que tenía que tomar toda esta tierra y destruir a todo usurpador entonces tuvimos miedo de morir y por vinimos y mentimos, haz tu lo que quieras de nosotros.

¿Cómo saber que no era un engaño? ¿Estaban ahora diciendo la verdad? Qué difícil es creer en quien mintió. Que importante es siempre decir la verdad, aunque a veces nos deje en una situación incómoda, pues no hemos actuado bien.

Josué, a pesar que el pueblo israelita no quería que vivan, les permitió vivir, pero ellos tendrían que ser leñadores y aguadores para el servicio a Dios.

Así fue como Josué transformó un momento de gran conflicto en un trato que parecía muy justo para todos. No era fácil el lugar que Josué ocupaba. Se podría haber puesto del lado de su pueblo y ser aclamado por ellos por matar a los gabaonitas, pero prefirió estar en desacuerdo con ellos y darles la oportunidad a los gabaonitas de que conozcan al verdadero Dios, creador de los cielos y la tierra. Muchas veces nosotros también somos invitados a hacer cosas que nos piden los demás y con ello nos podemos hacer reconocidos, pero siempre debemos pensar en que haría Jesús en mi lugar y despreciar el hacernos famosos por un acto indebido. No veo que Josué haya consultado con Dios, que era lo ideal, pero lo hizo porque se había prometido delante de Dios que les permitirían vivir.

Podemos hoy entonces terminar pensando en muchas veces tendremos que hacer lo contrario a lo que nos dice la mayoría, que no da la oportunidad a otros de conocer a Dios y encontrar la salvación a sus vidas. No importa perder una fama, que de hecho dura poco, para ganar a una persona para que pueda tener vida eterna.

Jim Elliot, uno de los 5 misioneros que entregaron su vida para alcanzar a las tribus de Ecuador dijo: “No es tonto aquel que da lo que no puede retener, para ganar lo que no puede perder”.

  • Empieza hoy mismo a ganar cosas para el cielo. No busques las cosas que pronto de van, sino las que son eternas. Empieza por tu propia vida, aceptá a Jesús y ya tendrás la vida eterna, y luego sigue por mostrar a Dios a otros. ¡¡No hay mayor tesoro para la eternidad!!

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque tú me permites poder hacer cosas con duración eterna. Ayúdame a hacer todo para que más personas puedan conocer de tu amor y salvación. En el nombre del Señor Jesús, Amén.