Cuando
Adonisedec rey de Jerusalén oyó que Josué había tomado a Hai, y
que la había asolado (como había hecho a Jericó y a su rey, así
hizo a Hai y a su rey), y que los moradores de Gabaón habían hecho
paz con los israelitas, y que estaban entre ellos, 2 tuvo
gran temor; porque Gabaón era una gran ciudad, como una de las
ciudades reales, y mayor que Hai, y todos sus hombres eran
fuertes. 3 Por
lo cual Adonisedec rey de Jerusalén envió a Hoham rey de Hebrón, a
Piream rey de Jarmut, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón,
diciendo: 4 Subid
a mí y ayudadme, y combatamos a Gabaón; porque ha hecho paz con
Josué y con los hijos de Israel.
Josué 10:1-4
Hola!
Buen viernes!! Llegamos a otro último día de otra semana en donde
hemos estado viendo la historia de Israel con los gabaonitas. Los
versículos de hoy, que son del capítulo 10 de Josué, nos menciona
muchos nombres y lugares. Los nombres son de reyes y lugares que
estaban dentro de la tierra prometida. Es asombroso como vez tras vez
aparece que todos estaban informados sobre lo que Dios estaba
haciendo con su pueblo y que no había quien le podía hacer frente.
En
primer lugar da unos datos importantes sobre Gabaón. Dice que era
una gran ciudad, aún mayor que Hai y que todos los hombres eran
fuertes. No debemos perder de vista que de nada les sirvió esas
condiciones para hacer frente a Dios, sino que ellos se llenaron de
temor y mintieron, como ya hemos visto en esta semana.
En
segundo lugar aparece por primera vez en el relato el nombre de
Jerusalén. Esa ciudad la conocemos porque iba a ser la ciudad
principal para el pueblo de Israel. Para los hebreos Jerusalén
significa “fundamento de paz, posesión de paz”, una ciudad
santa. A lo largo de resto de la Biblia Jerusalén ocupa un lugar
central en la geografía mundial bíblica.
Es
justamente el rey de Jerusalén quien se enterá de lo que estaba
pasando en Canaán y de inmediato busca unirse a otros 4 reyes. La
idea no era primariamente enfrentar a Israel, sino a Gabaón, pues al
enterarse que habían hecho paz con Israel se llenó de gran temor
por lo que podría suceder. Y realmente estaba en lo cierto. Entonces
los 5 reyes se juntaron para pelear contra Gabaón.
Y
fue así que los gabaonitas se enteraron y rápidamente fueron a
buscar ayuda a Josué. Dios le dijo palabras similares a las dichas
antes de Jericó y Hai. Y Josué entonces fue con la certeza de que
Dios lo había dicho y no había nada que temer. Dios había aprobado
la ayuda a Gabaón y ellos ahora podrían ver en carne propia quien
era Jehová de los Ejércitos. Josué con todo su ejército avanzó
de noche y los combatió. Los 5 ejércitos empezaron a huir y Jehová
hirió a con piedras del cielo a los ejércitos de los 5 reyes. Pero
como pronto iba a oscurecer y Josué se dio cuenta que no iba a poder
terminar con todos los enemigos pidió algo increíble, y Dios le
permitió que Josué diera ordenes a la naturaleza.
-¡Un
momento! ¡paremos acá! ¡¿Cómo que dio órdenes a la naturaleza?!
-Si.
¡Ya dije que era algo increíble!
-
¿Pero qué fue lo que hizo?
-
Lo que hizo fue darle órdenes al sol y a la luna. En realidad pidió
que se detenga la rotación de nuestro planeta. En ese momento se
creía que el sol y la luna se movían y no nuestro planeta.
-
¡¡Pero eso es imposible!! ¡¡Nunca había pasado eso!!
-
Justamente el versículo 14 dice: y no hubo día como aquel, ni antes
ni después de él.
-
¿Quiere decir que no se hizo de noche?
-
Así es. Según el versículo 13 ese día duró casi unas 48 horas.
Josué
entonces pudo con su ejercito derrotar a todos los enemigos. El
milagro no solo fue sobre el planeta, sino que también sobre las
fuerzas de los guerreros del ejército israelita. Ese fue un momento
único en la historia de la humanidad.
Dios
mostró ese día no solo que es Jehová de los Ejércitos, sino que
también es el creador. Por eso Jesús calmaba tempestades con su
voz. Pero quiero cerrar ésta semana con un pensamiento. Ese día
duró casi 48 horas. Por otro hecho podría decir que duró 47 horas
y 20 minutos, pero será otro tema para otro día. La luz del sol no
se fue por el oeste ese único día en la historia de la humanidad.
Pero hubo otro día único que fue cuando Jesús murió en la cruz.
Ese día, a las 15 horas se hizo de noche. No que se nubló o vino
una gran tormenta, no. Desde las 15 hasta la 18 fue de noche y luego
volvió a salir el sol. Ese momento el creador de los cielos estaba
entregando su vida para que todo el que cree tenga vida eterna.
-
Termina
ésta semana reconociendo que Dios es el creador, pues solo él
puede hacer lo que hizo sobre la naturaleza, pero también reconoce
que Jesús entregó su vida para perdonarte.
Oración:
Querido
Padre Dios, deseo terminar ésta semana reconociendo que tú eres el
creador de todo lo que existe. Gracias porque un día me creaste y me
diste la posibilidad de existir. Pero más gracias quiero darte por
venir en Jesús a morir en mi lugar y perdonar mis pecados. Por eso
hoy quiero reconocerte como Salvador. En el nombre del Señor Jesús,
Amén.