Septiembre 13

H ola! Buen martes!! Para muchas personas piensan que hoy es un día complicado. Esas muchas personas piensan que hoy, martes 13, es un día de muy mala suerte, por eso hay un dicho que dice: martes 13, no se cases ni te embarques. Es decir que ese dicho, nos aconseja que hoy no se debe tomar ninguna decisión importante. No nos vamos a poner a pensar de dónde viene ese pensamiento, pero sí vamos a poder ver que no tiene nada que ver la fecha calendario con que nos vaya bien o mal. Siempre tenemos que tener en cuenta que Dios mismo nos dice que todo lo que sembramos eso vamos a cosechar, es decir, no tiene nada que ver con el calendario, sino con como nosotros sembramos, es decir, decidimos y actuamos.

Ayer pudimos ver a Rut totalmente resuelta a escuchar el consejo e instrucciones de Noemí y hacerlas sin dudar. Eso es fe. Eso es creer que lo que me dicen es por mi bien. Por eso es muy importante el entender lo maravilloso que es el poner nuestra fe en DIOS.

Rut entonces esa noche fue y vio a donde se acostó Booz y espero que se durmiese profundamente. Cuando eso sucedió,  destapó los pies de Booz y se acostó en el lugar pegada a los pies de él. Entonces, nos cuenta la historia, Booz en medio de la noche, en plena oscuridad a campo abierto, siente que tiene algo a sus pies y se despierta muy sobresaltado.  No sabemos que se imaginó que podía ser, pero seguramente no pensó que sería una mujer, sino posiblemente algún animal del campo que se llegó hasta ahí, y hay algunos que no son muy amigables que digamos. 

El hecho es que al despertarse sobresaltado miró y se dio cuenta que a sus pies estaba una mujer. El enseguida preguntó: ¿Quien eres? Y recibió la respuesta: Yo soy Rut, tu sierva. Extiende tu manto sobre mi, pues eres mi pariente cercano. Me imagino lo impactado que estaría en ese momento Booz. Se había dormido tan cansado como tantas noches, pero ahora se había despertado con esa novedad no esperada en ese momento. 

Booz entonces le respondió lo siguiente según Rut 3:10 y 11:  10  Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos.  11  Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.

Aunque Booz fue sorprendido en medio de la noche, la respuesta fue muy clara y acertada. Lo primero que hizo fue reconocer la forma de actuar de Rut. Ya Booz había reconocido como Rut había dejado su tierra por acompañar a su suegra y como se había esforzado para que no le faltara nada. Y ahora le reconoce por lo que estaba haciendo en es momento. Esa noche podía haber elegido ir a divertirse con otros jóvenes, lo cual no estaba mal hacer, pero teniendo el cuidado necesario de que el divertirse no significa hacer algo que deje consecuencias negativas físicas, emocionales, sentimentales o espirituales. En otra palabras, que la diversión no se base en bebidas alcohólicas, consumo de sustancias, relaciones intimas, entre otras, que también están en contra de lo que Dios nos recomienda para nuestro bien. 

Pero Rut no elige eso, sino pensar en su futuro y su bien no a corto plazo, al día de hoy, sino en pensar a mediano y largo plazo, es decir, en la forma que sea que se construya su vida. Otra vez caemos en la contrariedad que se ve hoy día: viví el presente y no importa el futuro. Pero te tenemos que decir que eso no es verdad. Siempre el presente va a impactar en el futuro, y el futuro empieza en un segundo, no en décadas. Rut retuvo el consejo e instrucciones y halló el reconocimiento de sus acciones al instante. Empezó a encaminar su vida por la buena senda, sabiendo que todas esas cosas iban a ser guiadas por Dios.

  • Hoy vemos que el plan para Rut a futuro comenzó a los pies de Booz. Debemos entender que si apreciamos nuestro futuro debemos empezarlo hoy mismo, a los pies de Jesús, pues allí podremos recibir las instrucciones y consejos precisos para nuestra vida en la tierra y la eternidad, y no importa el día de hoy en el calendario. Pero permitime un último detalle: a los pies de Jesús podes observar las marcas de los clavos de la cruz,  en la que fue levantado para que vos y yo podamos ser perdonados y salvos.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque tus consejos e instrucciones son perfectos.  Deseo que mi vida se pueda encaminar como fue la de Rut. Ayúdame a entender que el lugar ideal para empezarlo es a los pies de Jesús, escuchando sus consejos e instrucciones, contemplando en su cuerpo lo que le costó salvarme. En el nombre del Señor Jesús, Amén.