Septiembre 23

H ola! Buen viernes!! Llegamos a otro último día escolar de la semana donde comenzó la primavera y podemos seguir pensando en la vida de Rut, y como Dios fue preparando todas las cosas para que ella reciba todo lo que necesitaba para su vida. Ella había elegido ir a vivir bajo las alas de Jehová Dios, y Dios la había guiado paso a paso. Hemos visto que ella era una buena persona, pues se interesó mucho por el bien de suegra y también era esforzada, respetuosa, responsable y humilde. Vimos como escuchó el consejo de su suegra e hizo todo como ella le recomendó. Ayer vimos como estuvo a los pies de Booz y él, al darse cuenta, le habló con mucho respeto y cariño y prometió redimirla, si no quisiera redimir el pariente más cercano. Recordá que redimir es liberar de una obligación, de un dolor o situación penosa. Sacar a una persona de la esclavitud pagando un precio por él, y dejarlo libre.

E ntonces, continúa la historia, a la mañana muy temprano antes de que todos se levanten en la era, Booz le dio a Rut seis medidas de cebada para que lleve, y no volviese con las manos vacías a la casa de su suegra, donde ella vivía. AL volver a la casa, enseguida Noemí le preguntó sobre todo lo que había sucedido durante esa noche, y Rut le contó todo lo que había vivido y lo que había hablado con Booz. Entonces podemos leer en Rut 3: 18 lo que le contestó Noemí: Espérate, hija mía, hasta que sepas cómo se resuelve el asunto; porque aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy.

En primer lugar Noemí le recomienda a Rut que espere. Eso quería decir algunas cosas. Una que debía ser paciente. Otra que debía estar atenta. A nosotros Dios también nos recomienda que seamos pacientes pero que estemos atentos. Nosotros no conocemos cuando el es tiempo mejor para que las cosas sucedan, pero Dios si lo sabe. El sabe exactamente lo que nosotros necesitamos pero también cuando es el momento ideal para recibirlo. Pero al mismo tiempo tenemos que estar atentos, por eso es importante que estés atento ahora mismo a estas palabras que estamos leyendo, y mientras tanto tu mente esté concentrada en esto y pensando sobre lo que Dios quiere para tu vida.

En segundo lugar Noemí le dice que estaba segura que Booz no iba a parar hasta resolver el asunto de redimir. En la Biblia podemos ver que Dios nunca descansa, sino que siempre está atento a nuestras necesidades. Lo primero que ha hecho es resolver el problema de la muerte eterna, que ninguno de nosotros podía solucionar, y para eso mandó a su Hijo Jesús, y Jesús entregó su vida por nosotros, pagando con su propia vida el precio de nuestros pecados y dándonos libertad a todos los que aceptamos su perdón y salvación. Jesús no paró hasta que murió y resucitó por vos y por mi. Pero después de esa obra maravillosa hecha por nosotros, todos los días Dios está esperando que lo busquemos para que pueda hacer las cosas que nosotros necesitamos. Cuando Rut buscó a Booz, Booz pudo empezar a hacer las cosas que Rut necesitaba, de la misma manera Dios está esperando que diariamente nosotros vayamos a él, para que él pueda obrar libremente en nuestras vidas. Recuerda que Dios nunca hará en ti algo que tu no quieras que haga, siempre está esperando que vos decidas, y al buscarlo a él, él actuará. Rut fue una joven que entendió que su vida podía tener sentido bajo las alas de Dios y dejar que él guiara sus pasos por medio de Noemí y luego de Booz. Hoy vos podés también darte cuenta que Dios no te está proponiendo que adoptes una religión, sino a Él en tu vida, que te ampares bajo sus alas de amor y le abras tu corazón a Jesús, para que él te de la vida eterna y luego puedas entender que Dios ha puesto personas en tu vida, como Noemí y Booz, que están interesados en que puedas descubrir el sentido de tu vida, que es el estar guiados por el mismo Dios.

  • Termina esta semana escolar de la mejor manera: pedile a Jesús, ahora mismo, que entre en tu vida, pedile que te perdone y sea tu salvador personal. Y luego pedile que te ayude a esperar en él y estar atento/a a sus consejos.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque tú siempre estas trabajando. Gracias porque siempre estás esperando de que yo te busque así tu puedes obrar sin problemas en mi vida. Te pido que perdones mis pecados y entre Jesús en mi corazón y me ayudes a ser paciente y esperar siempre en vos y a estar atento a tus consejos. En el nombre del Señor Jesús, Amén.