Septiembre 27

H ola! Buen martes! Ayer estuvimos viendo como Booz se ocupó en buscar lo que Rut le mostró que deseaba. Vimos como se sentó a esperar a ese pariente cercano de Elimelec y cuando lo vio le pidió que se sentara junto a él para que pudiesen, prestándose atención, poder decidir lo mejor.

El relato de la historia continúa donde Booz le cuenta lo que estaba sucediendo. Le dice que Noemí, la viuda de Elimelec, había regresado a Belén. Ella vendía una parte de los campos que tuvo Elimelec. Booz llamó a diez hombres que pudiesen ser testigos de lo que estaban conversando y arreglando. En Rut 4: 3 y 4 Booz le dice a ese pariente más cercano a Elimelec:

Noemí, que ha vuelto del campo de Moab, vende una parte de las tierras que tuvo nuestro hermano Elimelec.   Y yo decidí hacértelo saber, y decirte que la compres en presencia de los que están aquí sentados, y de los ancianos de mi pueblo. Si tú quieres redimir, redime; y si no quieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa; porque no hay otro que redima sino tú, y yo después de ti. Y él respondió: Yo redimiré.

Podemos ver que ese pariente cercano, estaba dispuesto a redimir, y además se trababa de restaurar el nombre de quien había sido el dueño. 

Pero para Booz no era solo un asunto de terrenos. Enseguida le dice al pariente lo que leemos en Rut 4:5:    5 Entonces replicó Booz: El mismo día que compres las tierras de mano de Noemí, debes tomar también a Rut la moabita, mujer del difunto, para que restaures el nombre del muerto sobre su posesión.  Y respondió el pariente: No puedo redimir para mí, no sea que dañe mi heredad. Redime tú, usando de mi derecho, porque yo no podré redimir. 7 Había ya desde hacía tiempo esta costumbre en Israel tocante a la redención y al contrato, que para la confirmación de cualquier negocio, el uno se quitaba el zapato y lo daba a su compañero; y esto servía de testimonio en Israel. 8 Entonces el pariente dijo a Booz: Tómalo tú. Y se quitó el zapato.

Podemos ver que el pariente, entonces, le cedió el lugar a Booz. Y Booz entonces iba a redimir. Ese redimir iba a no solo restaurar el nombre de Elimelec, Quelión y Mahlón, los 3 que habían fallecido, sino que le daban un futuro a Rut. Rut había entendido que ir a acostarse a los pies de Booz significaba poder ser redimida por él y luego ser su esposa, y ella decidió ir y hacerlo. Y Booz, al mismo tiempo, quiso hacer lo mismo, pero debía cumplir con lo que era necesario, que frente a testigos poder cumplimentar las normas necesarias. 

Esto nos hace pensar en que hace casi 2000 años Jesús entregó su vida porque sabía que a lo largo de la historia muchas personas iban a decidir ir a sus pies y desear ser redimidas, es decir, que alguien pagara por amor un precio por ellas. En el caso de Rut por su futuro, no porque ella tuviese un precio de venta. Pero por cada uno de nosotros por el precio de ser esclavos del pecado. 

Rut decidió, al escuchar el consejo de Noemí ir a los pies de Booz. Yo un día, al escuchar el consejo de la Biblia, decidí ir a los pies de Jesús. Rut fue guiada por Noemí a Booz era quien podía redimirla. Dios hoy te quiere comunicar que solo Jesús puede redimir tu alma, es decir, mostró su amor por vos cuando entregó su vida en la cruz para salvarte y si vos lo aceptás va a poder pasar toda la eternidad junto a  él .

  • Nuevamente… ¿Querés venir ahora mismo a los pies de Jesús? ¿Te diste cuenta cuantos días Dios está reiterando su invitación? ¿Tenés dudas de que realmente te ama? No lo dudes más. Ahora mismo vení a los pies de Jesús. Decile que te perdone y que entre en tu corazón.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque aunque eres el Dios Todopoderoso que hizo los cielos y la tierra, hoy nuevamente estás invit ándome a que pueda ir a vos.  Ayúdame a decidirme e ir a los pies de Jesús. Perdona mi pecado, y entra en mi vida como mi Salvador. En el nombre del Señor Jesús, Amén.