H
ola!
Buen miércoles!!
No
te olvides de saludar al director de la escuela, pues hoy es el día
del director.
Ayer
vimos como Booz esperó en la puerta de la ciudad al pariente cercano
de Elimelec para decirle que Noemí vendía una parte del campo y él
debía redimir comprándolo. Entonces el aceptó pero al decirle que
había quedado la esposa de uno de los hijos, el entonces renunció a
su lugar de redimir, y
se
l
o
cedió a Booz. Delante de los 10 testigos, entonces, sellaron ese
trato con la costumbre de ese tiempo: dar un zapato al otro.
En
Rut 4:9 podemos leer:
9
Y
Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos
hoy, de que he adquirido de mano de Noemí todo lo que fue de
Elimelec, y todo lo que fue de Quelión y de Mahlón.
10
Y
que también tomo por mi mujer a Rut la moabita, mujer de Mahlón,
para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el
nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de
su lugar. Vosotros sois testigos hoy.
11
Y
dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los
ancianos: Testigos somos. Jehová haga a la mujer que entra en tu
casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de
Israel; y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en
Belén.
Podemos
leer las palabras de Booz y de los ancianos, es decir, de las
personas más experimentadas del pueblo y a los cuales se recurría
por consejo para las decisiones importantes.
Booz
estaba tomando la decisión más importante de su vida. No era el
comprar ese terreno, sino el poder casarse con Rut. No se trataba de
tener una persona simplemente a su lado, sino el poder confirmar como
Dios fue mostrando paso a paso sus planes para la vida de Rut y de
él, uniendo los dos en uno.
Rut
había elegido estar debajo de las alas de Jehová Dios, y Dios le
iba mostrando paso a paso lo que era mejor para ella, para su futuro
y su felicidad.
¡Qué
bueno es saber que si elegimos ponernos bajo las alas de Dios, él va
a ir guiando nuestros pasos hacia lo mejor para nuestras vidas! No
habrá sido fácil para Rut todo ese tiempo de duelo, de vivir en
otro país, de trabajo duro en el campo y de obtener prácticamente
lo básico para vivir. Pero Dios, en el tiempo justo, usando a Noemí
y luego a Booz, le concedió lo que ella necesitaba en su joven vida.
Los
ancianos reconocieron que ella sería una persona importante en el
pueblo. Fue de tal manera vista por ellos que la compararon con
Raquel y Lea. Raquel y Lea fueron las madres de los que fueron cabeza
de cada una de las 12 tribus que conformaron el pueblo de Dios.
Es
interesante ver que los ancianos hablaron primero de Rut y después
de Booz. Dijeron que Rut podría ser como esas mujeres que
construyeron el pueblo de Israel, es decir, usada por Dios de tal
manera que todo el pueblo sea bendecido por ella. Y… ¿sabés una
cosa? No se equivocaron. Rut no solo fue de bendición para el pueblo
de Israel, sino para todo el mundo. ¿Sabés por qué? Porque por
ella pasa la línea genealógica de María, madre de Jesús.
Y
luego, los ancianos, hablan de Booz, y le desean que sea ilustre en
Efrata, y que también sea de renombre en Belén.
Una
persona ilustre es aquella que es reconocida por haber hecho algo muy
importante
.
El
ser de renombre significa que una persona ha actuado mostrando
inteligencia y talento en su forma de hacer las cosas. Ambos habían
mostrado querer seguir a Dios. Ambos habían actuado escuchando a
Dios. Y a ambos Dios los bendijo y los guió para poder unir sus
vidas.
Qué
importante es que podamos entender que el plan de Dios para nuestras
vidas es perfecto, pero que nosotros debemos estar dispuestos a ser
guiados por él.
-
Dios
quiere bendecir y guiar tu vida en todo. ¿Estás dispuesto a que el
lo haga? Decíselo ahora mismo.
Oración:
Querido
Padre Dios, gracias porque tú quieres bendecirme y guiar mi vida.
Estoy dispuesto a que tú me guíes por el camino que es mejor para
mi. Ayúdame a siempre poder confiar en vos, sin que me desvíe de
él. Te lo pido en el nombre del Señor Jesús, Amén.