H
ola!
Buen jueves!! Ayer vimos como Booz cerró el trato con el pariente
más cercano de Elimelec y así él pudo redimir. No solo pudo tener
esas tierras que eran de Elimelec y sus hijos, sino poder casarse con
Rut. Hemos visto que ambos fueron guiados por Dios y actuaron
constantemente escuchando el consejo de Dios y obedeciendo. Fueron
justos en su actuar, pues no obraron por lo que les parecía, sino
por la forma que debían hacerlo
siguiendo
el consejo de Dios
.
Así
fue que Rut y Booz se casaron. Y un tiempo después Dios le dio la
oportunidad de ser madre.
En
Rut 4: 14 podemos leer:
14
Y
las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te
faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel;
15
el
cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu
nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti
que siete hijos.
Las
mujeres de donde ellos vivían reconocían todo lo que había hecho
Rut. Ellas alaban a Dios pues había bendecido la vida Noemí, con
Rut su nuera. Todas ellas eran testigo de la forma que Rut amaba a su
suegra. Hemos visto que Rut era una buena persona, esforzada,
responsable, respetuosa y humilde. Todas características de una
persona que decidió hacer las cosas bien y que para lograrlo se puso
bajo las alas de Dios. No te dejes llevar por las personas que dicen
que no hace falta hacer las cosas bien. Eso ha llevado a que tengamos
una sociedad sin valores y donde el maltrato y la violencia la
podemos ver cada día, lamentablemente. Pero Dios desea que cada uno
de sus hijos, es decir, los que tienen a Jesús como Salvador, se
animen a marcar la diferencia tratando de ser como Rut. Dios
bendecirá grandemente la vida que decida hacer las cosas
correctamente. Rut es una fiel testigo de eso.
Las
mujeres, que conocían la conducta de las personas de su pueblo,
reconocían el carácter de Rut y que Dios la había bendecido a ella
y a la familia de Noemí con su vida. Por eso ahora para Noemí era
la persona más importante. Rut siguió ayudando a Noemí en su
vejez, y fue de gran bendición para ella el poder ayudar en la
crianza del hijo de Rut y Booz.
El
libro de Rut termina contando que ese hijo se llamó Obed.
¡¡Ese
nombre se lo pusieron las vecinas!!
Obed
significa: siervo o adorador. Ese bebé fue una verdadera felicidad
para esa mujer anciana que había perdido en Moab a toda su familia,
pero Rut se encargó de ayudarla en todo y convertirse en una
verdadera hija. Nuevamente Noemí tenía muchas ganas de adorar a
Dios. De agradecerle por todo lo que había hecho por ella y ahora
podía tener un bebé que recibió como su propio nieto, pues los
lazos de familia no siempre tienen que ver con la sangre, sino con el
corazón.
Dios
sabía lo que Noemí necesitaba y ella dejó que Dios obrara en su
vida, confiando en él y guiando a Rut a siempre esperar en el amor
de Dios, y en los tiempos de Dios. Noemí pudo pasar el resto de sus
días disfrutando de su nieto Obed.
Después,
con el tiempo Obed tuvo un hijo que se llamó Isaí e Isaí tuvo un
hijo que se llamó David. ¿Sabés quién fue David? El que fue
pastor, y después rey. El mismo que derroto al gigante Goliat. Pero
eso
será
para más adelante.
Quiere
decir que Rut fue la bisabuela de el rey David. Dios tiene planes
para nosotros que no imaginamos. Poné tu vida en sus manos y dejá
que él
te
vaya
sorprendiendo con sus bendiciones maravillosas.
-
Terminamos
el libro de Rut, una mujer ejemplar. Ojalá que podamos extraer de
su ejemplo lo más importante: si pongo mi vida bajo las alas de
Dios, el me guiará en todas las c
o
sas,
siempre para bien.
Oración:
Querido
Padre Dios, gracias por la vida de Rut. Gracias por
el
ejemplo que ella nos dejó. Ayúdanos a entender que contigo tenemos
vida eterna y una vida llena de bendiciones acá en la tierra. En el
nombre del Señor Jesús, Amén.