Septiembre 29

H ola! Buen jueves!! Ayer vimos como Booz cerró el trato con el pariente más cercano de Elimelec y así él pudo redimir. No solo pudo tener esas tierras que eran de Elimelec y sus hijos, sino poder casarse con Rut. Hemos visto que ambos fueron guiados por Dios y actuaron constantemente escuchando el consejo de Dios y obedeciendo. Fueron justos en su actuar, pues no obraron por lo que les parecía, sino por la forma que debían hacerlo  siguiendo el consejo de Dios .

Así fue que Rut y Booz se casaron. Y un tiempo después Dios le dio la oportunidad de ser madre. 

En Rut 4: 14 podemos leer:

14  Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel;   15  el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos.  

Las mujeres de donde ellos vivían reconocían todo lo que había hecho Rut. Ellas alaban a Dios pues había bendecido la vida Noemí, con Rut su nuera. Todas ellas eran testigo de la forma que Rut amaba a su suegra. Hemos visto que Rut era una buena persona, esforzada, responsable, respetuosa y humilde. Todas características de una persona que decidió hacer las cosas bien y que para lograrlo se puso bajo las alas de Dios. No te dejes llevar por las personas que dicen que no hace falta hacer las cosas bien. Eso ha llevado a que tengamos una sociedad sin valores y donde el maltrato y la violencia la podemos ver cada día, lamentablemente. Pero Dios desea que cada uno de sus hijos, es decir, los que tienen a Jesús como Salvador, se animen a marcar la diferencia tratando de ser como Rut. Dios bendecirá grandemente la vida que decida hacer las cosas correctamente. Rut es una fiel testigo de eso. 

Las mujeres, que conocían la conducta de las personas de su pueblo, reconocían el carácter de Rut y que Dios la había bendecido a ella y a la familia de Noemí con su vida. Por eso ahora para Noemí era la persona más importante. Rut siguió ayudando a Noemí en su vejez, y fue de gran bendición para ella el poder ayudar en la crianza del hijo de Rut y Booz. 

El libro de Rut termina contando que ese hijo se llamó Obed.  ¡¡Ese nombre se lo pusieron las vecinas!! Obed significa: siervo o adorador. Ese bebé fue una verdadera felicidad para esa mujer anciana que había perdido en Moab a toda su familia, pero Rut se encargó de ayudarla en todo y convertirse en una verdadera hija. Nuevamente Noemí tenía muchas ganas de adorar a Dios. De agradecerle por todo lo que había hecho por ella y ahora podía tener un bebé que recibió como su propio nieto, pues los lazos de familia no siempre tienen que ver con la sangre, sino con el corazón. 

Dios sabía lo que Noemí necesitaba y ella dejó que Dios obrara en su vida, confiando en él y guiando a Rut a siempre esperar en el amor de Dios, y en los tiempos de Dios. Noemí pudo pasar el resto de sus días disfrutando de su nieto Obed. 

Después, con el tiempo Obed tuvo un hijo que se llamó Isaí e Isaí tuvo un hijo que se llamó David. ¿Sabés quién fue David? El que fue pastor, y después rey. El mismo que derroto al gigante Goliat. Pero eso será para más adelante. 

Quiere decir que Rut fue la bisabuela de el rey David. Dios tiene planes para nosotros que no imaginamos. Poné tu vida en sus manos y dejá que él  te vaya sorprendiendo con sus bendiciones maravillosas.

  • Terminamos el libro de Rut, una mujer ejemplar. Ojalá que podamos extraer de su ejemplo lo más importante: si pongo mi vida bajo las alas de Dios, el me guiará en todas las c o sas, siempre para bien.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias por la vida de Rut. Gracias por  el ejemplo que ella nos dejó. Ayúdanos a entender que contigo tenemos vida eterna y una vida llena de bendiciones acá en la tierra. En el nombre del Señor Jesús, Amén.