Septiembre 9

H ola! Buen viernes!! Llegamos al fin al viernes y seguimos viendo la historia de Rut, que siguiendo el consejo e instrucciones de su suegra Noemí, fue encontrando el camino para su vida. Noemí creía que Dios estaba guiando todo por ese rumbo. Que bueno es poder rodearnos de gente que pueda escuchar la voz de Dios y detectar cual es la voluntad de Dios para nuestras vidas. Rut había elegido vivir bajo las alas de Dios y escuchaba el consejo de una persona guiada por Dios. ¡Qué buena lección para aprender para nuestra vida! Estar bajo las alas de Dios y escuchar los consejos de Dios y de las personas que Dios pone en nuestro camino para guiarnos.

Hoy podemos ver la primera parte del consejo de Noemí a Rut. En Rut 3:3:  Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. 

Noemí entendía que Dios estaba guiando todo hacía Booz. Noemí pensaba que Rut podía construir su hogar con Booz, pero para eso le dio consejos e instrucciones muy precisas. Rut tendría que empezar por ella misma. La Biblia muchas veces nos instruye que cuando queremos cambios en la vida, tenemos que empezar por nosotros mismos. No podemos pretender que los demás sean diferentes si nosotros no estamos dispuestos a cambiar. No podemos pretender que los demás nos ayuden si no estamos dispuestos a ayudar, no podemos pretender que los demás nos perdonen si no estamos dispuestos a perdonar, no podemos pretender que los demás nos pidan perdón si no estamos dispuestos a pedir perdón. 

Noemí le dijo  que lo primero es lavarse. En la Biblia siempre es símbolo no solo de limpieza física, de aseo, sino también de limpieza mental y espiritual. Que no haya malos pensamientos. Muchas veces podemos ver o escuchar cosas que ensucian nuestras mentes. Es muy difícil poder escuchar y seguir la voluntad de Dios si nuestro corazón o mente está con malos pensamientos, pues ellos nos hacen dudar de todo y no nos permiten ver las cosas con claridad, y no podemos comprender lo que Dios quiere decirnos o mostrarnos. Por eso primero debemos pedirle a Jesús que limpie nuestro corazón y mente. 

Lo segundo que le pidió Noemí a Rut fue que se unja.  Ungirse era derramarse un poco de aceite encima. El ungirse significaba que eso que se ungía era dedicado a Dios. Se ungía para mostrar que esa persona que se ungía era a quién Dios elegía.  Dios te ha elegido por alguna razón para que escuches hoy, otra vez, su palabra. Hoy quiere ungir tu vida, si vos estás dispuesto. ¿Qué significa que Dios quiera ungirte? Significa que vos puedas abrir tu corazón a Dios y aceptar a Jesús como tu salvador personal y entre en tu vida su Espíritu Santo. Significa que vos quieras dedicar tu vida a Jesús, ahora mismo. 

Y lo tercero que Noemí le recomendó a Rut es que se vista con sus vestidos. Cuando le pedís a Dios que limpie tu mente y corazón y después lo invitás a ser tu salvador personal, vos vas a poder ser vos mismo. Ya no vas a estar bajo la autoridad de Satanás, sino de Dios, y Dios te compra para que seas verdaderamente libre. Jesús pagó el precio de tu vida en la cruz al entregarse por vos. 

Podes ver que Rut iba a poder descubrir su camino si se lavaba, se ungía y se vestía con sus ropas. Hoy Dios te dice que podrás encontrar el verdadero rumbo a tu vida si le pedís a Dios que limpie tu mente y corazón y si dejás que el unja tu corazón con su Espíritu Santo, aceptando a Jesús como tu Salvador personal. 

  • Si dejás que Jesús te limpie y te unja, vas a poder ser la persona que Dios planeo para vos. Una persona que podrá disfrutar de encontrar el camino para su vida en la tierra y toda la eternidad en el cielo. Ahora mismo podes salir del poder de Satanás y ser vos mismo en las manos de Jesús. Es tu decisión.

Oración:

Querido Padre Dios, gracias porque tu has tenido un plan maravilloso para mi. Gracias porque tú quieres que yo sea verdaderamente libre, y por eso mandaste a tu Hijo Jesús a morir por mi. Ayúdame a entender ese magnifico plan para mi. Gracias por pensar en lo mejor para mi y hacerlo. Te quiero recibir en mi vida como mi salvador personal.  Hoy te entrego mi vida.  En el nombre del Señor Jesús, Amén.