H
ola!
Buen viernes!! Llegamos al fin al viernes y seguimos viendo la
historia de Rut, que siguiendo el consejo e instrucciones de su
suegra Noemí, fue encontrando el camino para su vida. Noemí creía
que Dios estaba guiando todo por ese rumbo. Que bueno es poder
rodearnos de gente que pueda escuchar la voz de Dios y detectar cual
es la voluntad de Dios para nuestras vidas. Rut había elegido vivir
bajo las alas de Dios y escuchaba el consejo de una persona guiada
por Dios. ¡Qué buena lección para aprender para nuestra vida!
Estar bajo las alas de Dios y escuchar los consejos de Dios y de las
personas que Dios pone en nuestro camino para guiarnos.
Hoy
podemos ver la primera parte del consejo de Noemí a Rut. En Rut 3:3:
Te
lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a
la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya
acabado de comer y de beber.
Noemí
entendía que Dios estaba guiando todo hacía Booz. Noemí pensaba
que Rut podía construir su hogar con Booz, pero para eso le dio
consejos e instrucciones muy precisas. Rut tendría que empezar por
ella misma. La Biblia muchas veces nos instruye que cuando queremos
cambios en la vida, tenemos que empezar por nosotros mismos. No
podemos pretender que los demás sean diferentes si nosotros no
estamos dispuestos a cambiar. No podemos pretender que los demás nos
ayuden si no estamos dispuestos a ayudar, no podemos pretender que
los demás nos perdonen si no estamos dispuestos a perdonar, no
podemos pretender que los demás nos pidan perdón si no estamos
dispuestos a pedir perdón.
Noemí
le
dijo
que
lo primero es lavarse. En la Biblia siempre es símbolo no solo de
limpieza física, de aseo, sino también de limpieza mental y
espiritual. Que no haya malos pensamientos. Muchas veces podemos ver
o escuchar cosas que ensucian nuestras mentes. Es muy difícil poder
escuchar y seguir la voluntad de Dios si nuestro corazón o mente
está con malos pensamientos, pues ellos nos hacen dudar de todo y no
nos permiten ver las cosas con claridad, y no podemos comprender lo
que Dios quiere decirnos o mostrarnos. Por eso primero debemos
pedirle a Jesús que limpie nuestro corazón y mente.
Lo
segundo que le pidió Noemí a Rut fue que se unja.
Ungirse
era derramarse un poco de aceite encima.
El ungirse significaba que eso que se ungía era dedicado a Dios. Se
ungía para mostrar que esa persona que se ungía era a quién Dios
elegía.
Dios
te ha elegido por alguna razón para que escuches hoy, otra vez, su
palabra. Hoy quiere ungir tu vida, si vos estás dispuesto. ¿Qué
significa que Dios quiera ungirte? Significa que vos puedas abrir tu
corazón a Dios y aceptar a Jesús como tu salvador personal y entre
en tu vida su Espíritu Santo. Significa que vos quieras dedicar tu
vida a Jesús, ahora mismo.
Y
lo tercero que Noemí le recomendó a Rut es que se vista con sus
vestidos. Cuando le pedís a Dios que limpie tu mente y corazón y
después lo invitás a ser tu salvador personal, vos vas a poder ser
vos mismo. Ya no vas a estar bajo la autoridad de Satanás, sino de
Dios, y Dios te compra para que seas verdaderamente libre. Jesús
pagó el precio de tu vida en la cruz al entregarse por vos.
Podes
ver que Rut iba a poder descubrir su camino si se lavaba, se ungía y
se vestía con sus ropas. Hoy Dios te dice que podrás encontrar el
verdadero rumbo a tu vida si le pedís a Dios que limpie tu mente y
corazón y si dejás que el unja tu corazón con su Espíritu Santo,
aceptando a Jesús como tu Salvador personal.
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Si
dejás que Jesús te limpie y te unja, vas a poder ser la persona
que Dios planeo para vos. Una persona que podrá disfrutar de
encontrar el camino para su vida en la tierra y toda la eternidad en
el cielo. Ahora mismo podes salir del poder de Satanás y ser vos
mismo en las manos de Jesús. Es tu decisión.
Oración:
Querido
Padre Dios, gracias porque tu has tenido un plan maravilloso para mi.
Gracias porque tú quieres que yo sea verdaderamente libre, y por eso
mandaste a tu Hijo Jesús a morir por mi. Ayúdame a entender ese
magnifico plan para mi. Gracias por pensar en lo mejor para mi y
hacerlo. Te quiero recibir en mi vida como mi salvador personal.
Hoy
te entrego mi vida.
En
el nombre del Señor Jesús, Amén.