4 de agosto
Un misterio llamado Jesús
¡Hola! ¡Arrancamos juntos la segunda parte del año! Seguramente para muchos no es fácil volver a empezar, pero siempre sucede después de un periodo de vacaciones, y aunque es muy importante el momento de descanso, también lo es el poder retomar el estudio y la educación formal, e ir tomando el ritmo al trabajo estudiantil.
Y junto con el estudio también volvemos con un misterio llamado Jesús. En la primera parte del año, hemos visto todo el misterio del anuncio de la venida de Jesús al mundo, su nacimiento, su infancia, niñez, adolescencia y primer tiempo de su ministerio. Se entiende por ministerio al periodo donde Jesús enseñó y demostró que él es Dios. Y ahora, en la segunda parte del año, estaremos viendo el misterio de lo que lo motivó a venir al mundo: salvarnos. Y eso convierte esta historia, no en una religión, sino en un hecho histórico, documentado, y dado por Dios como el camino a la vida eterna.
En estas reflexiones, estamos siguiendo en forma secuencial la historia de Jesús, contada por Mateo, Marcos, Lucas y Juan, en la Biblia, y combinando sus relatos para armar esta línea de tiempo.
Siguiendo en el punto que dejamos antes del receso invernal, nos encontramos con el relato de Mateo 8 y Lucas 9. Allí Jesús, nuevamente, da otra lección a sus estudiantes. Dice que muchísima gente seguía a Jesús. Ya vimos que muchos lo seguían porque era un espectáculo presenciar los milagros y porque les daba de comer, pero no eran muchos lo que lo seguían por creer que él era el Hijo de Dios, el Salvador del mundo.
Entonces, en un momento, al verse tan rodeado de tanta gente, le pidió a sus discípulos pasar para el otro lado del lago. Entonces se acercó una persona y le dijo: Maestro, te seguiré a donde quiera que vayas. Jesús les respondió que no tenía una casa donde vivir, pues andaba siempre por todos lados. Y no siguió la conversación.
Pero la historia dice que Jesús vio a otro y le dijo: sígueme, pero esa persona puso excusas, que podrían ser tomadas como válidas, pero que no lo dejaban seguir a Jesús.
Al empezar la segunda parte del año, es muy bueno poder reflexionar brevemente sobre esas misteriosas enseñanzas de Jesús. Lo que él les quería enseñar a sus estudiantes, a las personas que intervienen en la historia de hoy, y a nosotros mismos, es que pueden haber cosas que son importantes y hasta positivas, pero que deben dejarse de lado para poder avanzar en la vida espiritual y material. Por ejemplo, es bueno en un periodo de vacaciones poder jugar y divertirse de diferentes maneras, pero al volver a las clases debemos nuevamente retomar el ritmo de trabajo para poder tener una segunda parte del año con éxito. De la misma manera hay cosas que debo dejar para tener una saludable vida espiritual. Es muy importante que todo estudiante entienda que van pasando los meses y vamos creciendo, y por eso debemos ir tomando nuevos desafíos, que para los cuales nos vamos preparando con dedicación, estudio, atención y programando nuestros tiempos para cumplir con nuestras obligaciones y disfrutar de nuestros derechos. Es un misterio el poder saber como lo hace, pero te aseguro que Jesús puede ayudarte diariamente a lograrlo, si se lo pedís de corazón. Empecemos junto a Jesús la segunda parte del año de estudios.
Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque hemos podido tener este período de vacaciones. Gracias por poder volver a seguir estudiando y compartir este tiempo de reflexión con vos. Te pedimos por los que en este periodo han pasado por experiencias duras en su vida. Te pedimos que les des fuerzas, ánimo y bendigas sus vidas, y además que nos ayudes a dejar todo lo que evite crecer en nuestros estudios y espiritualmente. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!