10 de julio

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! Seguimos en esta semana con la parábola del sembrador dicha por Jesús para que podamos entender que cada uno puede tomar las palabras de él de diferente manera. Por supuesto que, como todas sus enseñanzas, se pueden tomar de muchas maneras y hacer otras aplicaciones. Pero en estas semana, de cierre de cuatrimestre de estudios, lo estamos aplicando también a poder evaluar qué fue lo hemos hecho con todo lo que recibimos en las diferentes materias y en este misterio llamado Jesús. 

El lunes vimos la semilla que cayó junto al camino y el martes la que cayó entre las piedras. Luego sigue el relato de Jesús, y dice que el sembrador siguió sembrando y parte cayó entre los espinos. 

Es interesante ver donde empiezan a aparecer los espinos en la Biblia. En Génesis 1 y 2 cuenta que Dios creó todas las cosas maravillosas, hermosas, buenas en gran manera. Pero en el capítulo 3 Adán y Eva desobedecen a Dios y pierden la paz, pierden la inocencia y entonces sienten vergüenza y se “esconden” de Dios. Dios los expulsó del huerto de Edén y ellos deben ir a trabajar fuera de él y trabajar la tierra para tener comida. Ahí es donde Dios le dice a Adán que cuando siembre, no solo le saldrá el alimento, sino también espinos y cardos. Se puede ver que los espinos fueron el resultado del pecado de ellos, y fuera del lugar donde Dios se paseaba con ellos, el Edén. Es notable ver que desde el principio Dios advierte que los espinos son signo de mayor trabajo y dolor. 

Jesús, continuando con la parábola, les dice que los espinos ahogaron el brote de la semilla plantada. Es decir, la semilla entró en la tierra, germinó un poco, pero los espinos la ahogaron. Luego, cuando le explica a sus estudiantes más cercanos, les dice que eso sucede con las personas que escuchan lo que dice Dios, pero las ocupaciones de este mundo y el deseo de tener riquezas hacen que se ahoguen rápidamente todas las palabras de Dios.  Y eso puede estar pasando con tu vida! ¿En qué estás pensando en este momento? ¿En qué pensás cuando tenés que prepararte para un examen o hacer algo para tus estudios? Es alarmante el problema del uso del celular, en especial en videojuegos y apuestas, y tantas otras cosas más. ¡Es realmente un misterio como Jesús sabía que 2000 años después eso iba a estar pasando hoy! Nuestra mente está tan entretenida que no presta atención a lo que nos dicen nuestros profes y mucho menos a Jesús. ¿Cuántas veces esta semana en tu curso se hicieron preguntas que el profe ya había contestado antes? Desde el principio Satanás se ocupó de que aunque escuchemos lo que dice Dios, no le prestemos atención. El sabe con que te puede atraer y hacerte perder la atención. ¿Te acordás de lo que hizo con Eva? Hoy lo sigue haciendo, y para colmo le sigue funcionando. ¡No lo hemos aprendido! En estos días Jesús nos ofreció darnos un corazón tierno el lunes, el martes ayudarnos a quitar todas las piedras que no nos deja crecer, y hoy desea ayudarnos a quitar todos los espinos de nuestra vida. Como ya vimos, no es un trabajo fácil, pero Pablo, que tenía que luchar y mucho, contra muchas piedras y espinos, dijo: “Todo lo puedo en Jesús que me fortalece” ¿Lo creés?    

Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque aunque en mi vida crecen muchos espinos por mis pecados, Jesús desea perdonarme y ayudarme a sacarlos para que no ahoguen tus palabras y mi fe. Por eso quiero pedirte de corazón que me perdones y me des un corazón tierno y que me ayudes a quitar las piedras y espinos que hay en mi vida, y así poder aprender todas las cosas maravillosas que vos tenés para mi. En el nombre del Señor Jesús, Amén. 

¡HASTA MAÑANA!