11 de agosto
Un misterio llamado Jesús
¡Hola! Comencemos juntos una nueva semana de estudios y de un misterio llamado Jesús. Ya estamos de lleno en la segunda parte del año, y entramos en el último año del ministerio de Jesús. Jesús fue crucificado el día de la pascua judía, y hoy vamos a ver los acontecimientos de la pascua anterior, un año antes.
Nos cuentan los cuatro libros de la historia de Jesús un momento donde miles de personas se encontraron en medio de un misterio increíble. Pero mirá como empieza el relato: Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Marcos 6:34.
En primer lugar dice que Jesús salió. Ya hemos visto desde el principio que Jesús salió del cielo y decidió venir a este mundo y nacer en Belén. Después, entre otras cosas, salió a hacer su ministerio, que consistía en contarles y demostrar a todos que él es Dios y vino dispuesto a dar su vida y salvar a todo aquel que cree en él. Y ese día, aunque humanamente hablando estaba muy cansado por todo lo que hacía por las personas a lo largo de todo el día, no se quedó descansando, sino que salió a hacer lo que vino a hacer. Desde el comienzo nos muestra lo importante de enfocarnos en lo que debemos hacer. Ya el fin de semana quedó atrás y ahora es muy importante enfocarnos en nuestra semana de estudios. De igual manera, no debemos descuidar nuestra vida en todo sentido, especialmente en lo espiritual, pero también en todo lo que tiene que ver con nuestra salud física y mental.
Luego, dice el versículo que leímos, Jesús vio la gran multitud que lo estaba buscando, y tuvo compasión de ellos. Jesús siempre está viendo nuestras vidas, y aunque muchas veces ve en nosotros cosas que no están bien, nos mira con compasión. Compasión significa tener ternura e identificarse con alguien que no lo está pasando bien. Más allá de cómo lo estés pasando, Jesús siempre te mira con ternura y compasión, y por eso, como hizo en aquel momento, quiere enseñarte cosas. Él sabe exactamente qué es lo mejor para vos, por eso cada día quiere compartir sus consejos con vos.
A toda esa gente, los miró y los notó como ovejas sin pastor. ¿Qué quiso decir? Cuando una oveja no tiene pastor, va para cualquier lado, se puede poner en peligro ante los depredadores, puede llegar a consumir hierbas que son muy malas para ella y hasta pueden matarla, aunque parezcan muy atrayentes, y otros peligros. Cada uno de los estudiantes que estaban con él aprendiendo, podían ver como el maestro se ocupaba de los demás, y siempre los ayudaba en lo que necesitaban, aun cuando muchos no creían que él era el Hijo de Dios.
Hoy Jesús nos mira. ¿Qué vé al mirarte? No ve solo a un estudiante. No te ve como alguien pasajero por un salón. Él te ve como una oveja y desea, de todo corazón, ser tu Pastor. Podés leer y aprender para recitar el salmo 23 y allí encontrarás lo hermoso que es poder tener a Jesús como tu Pastor. Empezá esta semana de estudios escuchando las palabras de Jesús, pero tené en cuenta que en aquel momento mucha gente iba a Jesús y escuchaba sus palabras, pero eran pocos los que creyeron a sus palabras y no todos eran sanados, pero si eran salvos, que es lo más grande e importante que una persona pueda tener. Ahora mismo Jesús lo pone a tu alcance, ¿Ya creíste en él?
Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar una nueva semana de estudios. Gracias porque Jesús nos mira como ovejas y desea ser nuestro amado Pastor. Gracias porque podemos empezar esta semana guiados por sus palabras. Ayúdanos a que cada día estemos atentos a sus enseñanzas y podamos prosperar en nuestra vida espiritual y educacional. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!