14 de agosto

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! En esta semana hemos estado viendo como Jesús vio a esa gran multitud que lo seguía, primero les enseño muchas cosas y luego le dio de comer, aunque eran unas 15000 personas. Ayer vimos como multiplicó los 5 panes y 2 peces, y no solo comieron todos hasta llenarse, sino que sobró 12 canastos llenos. 

Después de haber comido toda la gente, Jesús le mandó a los discípulos que entren en una barca y se vayan al otro lado del mar de Galilea. Pero por lo que había sucedido ese día con la misteriosa reproducción de los panes y peces, mucha gente empezó a ponerse de acuerdo para tomar a Jesús y convertirlo en rey. Las profecías decían muchas veces que vendría un rey sobre Israel, pero no se referían a ese momento de la vida de Jesús, ni de esa manera. 

Jesús había venido a ser rey, pero no político, sino del corazón de todos los que creen en él. Y un día volverá a ser rey de toda la tierra, pero para eso aún no es el tiempo. Aquellas personas pensaron que podían contar con el poder de Jesús para enfrentar al imperio romano, pero Jesús vino a enfrentar el imperio del pecado y la muerte eterna, no a un imperio humano.

Entonces enseguida Jesús, sabiendo que estaban hablando entre ellos de tomarlo como rey, se alejó de la multitud y se fue a un monto solo. A pesar de estar muy cansado físicamente, siempre empleaba mucho tiempo para orar y estar solo con su Padre Dios. Hace un tiempo atrás hemos visto como se había tomado más tiempo de lo normal para orar y ese día nombró a los 12 apóstoles. Ahora se estaba tomando también, luego de ese día tan especial, mucho tiempo para orar. Jesús sabía que cada día iba a ser más difícil para él, pero también sabía, y nos quiere enseñar, la importancia de pasar tiempo con Dios para enfrentar cualquier problema que se presente.  

¿Cuánto tiempo pasas con Dios por día? ¿Solo este en que vamos mirando el misterio llamado Jesús, o te tomás un rato a diario para hablar con Dios Padre y Jesús? 

Cuando pasamos tiempo con Dios, él nos fortalece, pues como su palabra, la Biblia, es nuestro alimento espiritual, y así como necesitamos tener una buena alimentación y descanso para nuestro cuerpo, también necesitamos alimentarnos de Dios y descansar en él. 

Jesús nos muestra que él siendo Dios pasaba mucho tiempo con su Padre para que su humanidad esté siempre fortalecida, ¿cuanto más lo necesitamos nosotros?

Jesús, esa misma noche iba a protagonizar algo sin precedentes, pero eso será parte de la historia de la semana que viene, si Dios lo permite. Pero al poder ir terminando esta semana de estudios, que bueno es repasar todos los ejemplos que el Maestro Jesús nos mostró esta semana. El poder ser ordenados, el prestar atención y ayudar a todos los que estén  a nuestro alcance, el poder hacer las cosas correctamente y hoy el poder pasar tiempo con Dios a diario, para poder fortalecer toda nuestra vida.  Este fin de semana pasá tiempo con Dios y animate a ir a algún lado donde hablen de Jesús y sus enseñanzas. 

Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque durante esta semana hemos recibido tantos consejos de vos. Ayúdanos a entender la importancia de poder escucharlos y hacerlos, y danos la voluntad y ganas de ponerlos en práctica en nuestra vida. Ayúdanos este fin de semana a poder pasar tiempo con vos y poder ir a alguna iglesia a escuchar tu palabra, en el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡BUEN FIN DE SEMANA!