14 de noviembre

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! Llegamos a otro viernes, y ya nos quedan pocos de estudio. Durante esta semana estuvimos viendo sobre la semana central en la historia de la humanidad. El lunes y el martes empezamos a ver la entrada triunfal a Jerusalén que sucedió el domingo a la tarde. El miércoles y ayer vimos cómo limpió el patio del templo y enseñó cosas sobre cómo entregaría su vida por nosotros, y eso pasó el día lunes de esa semana.

Y hoy entramos en el día martes de esa semana. Ese día enseñó mucho con parábolas, y los principales sacerdotes entendieron que hablaba de ellos y las cosas malas que hacían, pero como seguían teniendo miedo a la multitud que estaba en Jerusalén esos días, no fueron en contra de Jesús, pero se juntaban a ver cómo podían hacer para provocar que Jesús dijera algo en contra de la ley de Dios y culparlo. 

Entonces enviaron a algunos espías a seguir a Jesús y a tratar de hacerle preguntas para ver si podían encontrar algún error en sus contestaciones. Esos espías le preguntaron a Jesús: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad. ¿Nos es lícito dar tributo a César, o no? 

¿Te diste cuenta de la forma en que preguntaron? Primero lo llamaron maestro y que enseñaba rectamente, que no discrimina a nadie y que enseña de Dios con verdad. Se presentaron como personas con fe en él, justamente para que la gente no se diera cuenta que ellos estaban en su contra y poner a Jesús en aprietos a la hora de contestar. 

Entonces le hicieron la pregunta: ¿Está bien pagar el tributo a Cesar? El tributo era como un impuesto. Cesar era emperador Romano, que los tenía prácticamente esclavizados. A quien no pagaba el tributo le esperaban muy malas noticias, que consistían en castigos que podrían llevarle a perder todo lo que tenía. Todos los que estaban oyendo la pregunta eran presionados para que paguen esos tributos. 

Jesús, entonces, sabiendo que esos hombres tenían muy malas intenciones en su pregunta, le respondió: ¿Por qué me tentáis? Jesús podía ser tentado, como lo había intentado Satanás tres años atrás, pero jamás caería en la tentación. En vano era para esos hombres que intentaran hacerlo caer, pues él es perfecto y jamás podía ser atraído por el mal. 

Y luego pidió una moneda. Alguien se la alcanzó. La tomó y preguntó: ¿De quién es la imagen que está en la moneda? Los espías respondieron: del César. Jesús les respondió: Entonces den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Los espías quedaron mudos, no podían contestar nada, pues no encontraban las palabras para hacerlo.

Al terminar la semana de estudios, podemos ver como Jesús les mandó a ser responsables de sus obligaciones civiles pero también de las espirituales. Ya quedan pocos días de estudios. Es posible que varios estudiantes estén cosechando en este momento el resultado de no haber sido del todo responsables de su actividad educativa por diferentes motivos. 

Jesús nos manda a ser responsable en todo: en nuestro estudio y al mismo tiempo de nuestra vida espiritual. Por eso dijo que le den al Cesar lo del Cesar y a Dios lo de Dios, es decir, no dejar de ser responsables en las dos áreas. 

Cuando somos responsables en nuestra vida espiritual, y escuchamos el consejo de Dios y tratamos de hacer las cosas a la manera de Jesús, entonces él nos ha dicho que nos ayudará en todas las demás cosas. Por eso al darle a Jesús lo que es de Jesús, nuestra vida y corazón; él nos ayudará a seguir adelante y prosperar en nuestros estudios.

Al terminar esta semana de estudios, ¿Cómo van tus estudios? ¿Sos responsable en tu vida espiritual y educacional?   Es un muy buen momento para hacer con responsabilidad ambas cosas. No olvides que contás con la ayuda de Jesús para lograrlo. 

Te invito a orar: 

Querido Padre Dios, gracias por este año de estudios. Te quiero pedir que me ayudes a ser muy responsable de mi vida espiritual y educacional. Quiero conocerte más y saber cómo conducir mi vida, y al mismo tiempo aprender mucho en mis estudios y obtener buenas calificaciones. Gracias porque sé que con tu ayuda lo puedo lograr. En el nombre del Señor Jesús, Amén. 

¡BUEN FIN DE SEMANA!