17 de julio

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! Ayer estuvimos viendo sobre cómo Jesús usó dos parábolas para enseñar a sus estudiantes sobre el misterio de lo que es realmente valioso. 

Empezó con la del hombre que encontró un tesoro en un campo, entonces lo volvió a esconder, lo puso en el lugar en que estaba, se fue y vendió todo lo que tenía y con eso compró ese campo. Pasó a ser el dueño legal de ese campo, pero también de ese tesoro.

A Jesús, misteriosamente, siempre le importó poder transmitir un mensaje espiritual en primer lugar, pero también práctico para una  buena vida diaria. El sigue interesado en que todos sus alumnos puedan vivir con él en el cielo para siempre, y que puedan tener una vida sana, feliz y plena, acá en la tierra.

Es importante aclarar que Jesús no está diciendo que se debe acumular dinero.  Hay algunos videos dando vueltas por Internet diciendo que en ésa parábola Jesús quiso enseñar que se debe tener toda la riqueza posible,  pero quién dice éso no leyó nada de lo que enseña Jesús. 

Ayer vimos que la primera lección fue que no debemos hacer nada ilegal, aunque otros lo hagan. Debemos respetar primero la ley de Dios y después también respetar la ley de los hombres.  Posiblemente alguno de ustedes llegue a tener mucho dinero,  y eso no está mal, siempre y cuándo no lo hayan obtenido ilegalmente o no pongan las riquezas cómo lo más valioso de su vida. 

Jesús en todo momento se refiere a que hagamos todo lo necesario para tener el mejor tesoro,  que no es dinero,  que no es riqueza,  que no es fama, sino que es la vida eterna en el cielo y la vida recta acá en la tierra. 

Tenes que tener bien en claro cuales son las cosas valiosas y en pocos días,  al comenzar el receso invernal,  va a ser muy importante hacerlo.  Pasa tiempo de calidad con tus seres queridos.  Pasa hermosos momentos con verdaderos amigos.  Los verdaderos amigos son los que me ayudan a pasarla bien sin cometer ningún error o cosas que me metan en problemas y malos hábitos. Visita a tus abuelos si los tienes,  pasa también con ellos tiempo de calidad.  Mira cosas que motiven tu mente y corazón a cosas buenas y evita todo lo que pueda traerte malos pensamientos y malas decisiones. Juga y divertirte, pero sólo hacelo con juegos lindos, que no tengan que ver con violencia o te roben mucho tiempo. Valora el descanso, que es tan importante en cualquier etapa de la vida.  Pero, cómo dice la Biblia, sobre todas las cosas guarda tu corazón, porque ahí está tu vida.  No hagas nada que atente contra tu integridad física,  ni moral, ni intelectual, ni sobre todo espiritual. Jesús entregó su vida para salvar nuestra alma y ese fue el sacrificio más valioso que jamás haya existido. Por ése sacrificio dio un valor maravilloso a nuestra alma y vida, por eso nos insiste en buscar y cuidar lo más valioso, y él sabe mucho de ésas cosas.  Durante éstos próximos 15 días,  no dejes de hacer lo más valioso: habla un rato cada día con Jesús. 

Te invito a orar: Querido Dios Padre,  gracias porque ya casi terminamos la primera parte del año de estudios y vos nos hablaste siempre. Ayúdanos a no olvidar tus consejos y siempre buscar y cuidar los tesoros más valiosos: primero la vida eterna,  después nuestra vida física y emocional,  y también nuestra familia,  amigos y compañeros.  En el nombre del Señor Jesús,  Amén. 

¡HASTA MAÑANA!