18 de julio
Un misterio llamado Jesús
¡Hola! ¡Y llegó nomás! Llegó él último día de estudios anterior al receso de invierno 2025. Fueron un poco más de cuatro meses y medio de estudio donde durante 80 días compartimos un misterio llamado Jesús.
Y en estos últimos Jesús nos está hablando sobre las cosas que son verdaderamente valiosas. Empezamos por la parábola del tesoro escondido. ¿Jugaste alguna vez a ese juego? Se trata de ir buscando cada pista y al encontrarla nos da una nueva, hasta llegar al tesoro buscado. Hemos visto que las pistas para llegar al m ayor tesoro que existe, el de la vida eterna, son simples, pues la parte difícil, que era imposible para nosotros, ya la hizo Jesús. La primera pista es poder escuchar las palabras de Jesús, y ahí te da la segunda pista que es creer en lo que él dice. Al creer en lo que él dice viene la tercera, que es darnos cuenta que somos pecadores y le pedimos perdón, y al pedirle perdón por nuestros pecados viene la cuarta pista que es pedirle que entre en nuestra vida como Salvador personal. Muy simple, pero debe hacerse con sinceridad y fe.
Luego siguió con la segunda parábola y dijo que el reino de los cielos es como un mercader que busca buenas perlas, el cual el hombre halla. Entonces fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
Si bien es bastante parecida con la primera, tiene una diferencia importante. En la primera encuentra un tesoro y ahora busca buenas perlas. Acá hay un trabajo de búsqueda. Cada persona, queriendo o no, intencionalmente o no, está continuamente buscando lo que le gusta, lo que desea tener o lo que lo haga feliz, o al menos lo que le haga disfrutar de la vida, al menos un rato. Es así como se mete en actividades que muchas veces le trae muchos problemas. Personas que se meten en la corrupción por tener dinero, personas que se meten el la venta de drogas por dinero y poder, personas que se meten en el consumo de drogas por pensar en que se van a divertir o tener momentos placenteros, personas que te meten en la delincuencia pensando que así tendrán plata fácil, personas que viven haciendo cosas ilegales para sentir que pueden hacer lo que quieran, y tantas otras actividades más. Pero siempre Jesús nos advirtió que todo lo que se siembra… se cosecha. Y solo les espera dolor y destrucción.
Ese mercader, posiblemente buscando como siempre, un día encontró una perla preciosa. Ese término se usa para hablar de una que vale mucho dinero, pero podemos agregar también a eso que es muy hermosa a la vista. Tengo un tío que junta piedras en la patagonia, que para el que no conoce parecen comunes. Pero como él sabe de piedras, las elige y luego al pulirlas se convierten en verdaderas piedras hermosas, maravillosas.
Muchos de nosotros también íbamos por la vida buscando cosas que a nuestro parecer sean atractivas, valiosas, hasta que encontramos a Jesús, esa piedra maravillosa que muchos ven como algo común. Pero al darnos cuenta que él es Dios, y que entregó su vida por nosotros, nos dimos cuenta que lo mejor que podíamos hacer es dejar todo lo que pensábamos y tenerlo a él. Al terminar este cuatrimestre, ¿No querés tener en tu vida el mejor tesoro? ¿No querés pasar estas dos semanas y la eternidad con la compañía y salvación de Jesús? Pasá unas vacaciones de verdad con la libertad que solo Jesús da al alma al perdonar nuestros pecados.
Te invito a orar: Querido Dios Padre, gracias porque cada día de este cuatrimestre de estudios has querido compartir con nosotros el tesoro más grande que existe: tu amor, perdón y salvación. Gracias porque ahora vamos a poder tener estas dos semanas de descanso y muchos ya te llevamos con nosotros, en nuestro corazón. Ayúdanos a disfrutar de estos días con vos y todas las personas que amamos y podamos volver con muchas ganas y fuerzas a enfrentar la segunda parte del año. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡FELICES VACACIONES DE INVIERNO! ¡HASTA EL 4 DE AGOSTO!