18 de agosto

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! Empecemos juntos una nueva semana de estudios que ha tenido el día de ayer una fecha muy especial para nuestra nación: el 175 aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, a quién consideramos el padre de la patria y el libertador, no solo de nuestra nación, sino también de nuestros hermanos países de Chile y Perú. Es, sin lugar a duda, la persona que resalta en medio de muchas otras que han trabajado para que nuestro país sea libre e independiente. El término “libertador” trae la idea de alguien que debe arriesgar o poner su vida para que otros puedan disfrutar de ser libres. San Martín lo hizo para que Argentina, Chile y Perú puedan ser libres y luego independientes. 

Es un ejemplo muy claro de lo que Jesús vino a hacer, pero para todo el mundo y de todos los tiempos. La semana pasada vimos como Jesús no venía a ocupar un lugar político y liberar a Israel de los romanos, sino que vino a que Israel y todo el mundo que cree en él fuera libre del pecado y de la muerte eterna. Aunque la gente quería ponerlo como rey, Jesús se fue a orar con su Padre, mientras los discípulos iban navegando hacía el otro lado del mar de Galilea. 

Mientras navegaban se levantó un gran viento que les era contrario, es decir, aunque remaban con mucha fuerza no podían avanzar. El viento provocaba olas muy grandes que golpeaban contra la barca. Si bien varios de ellos eran experimentados en la navegación, ya se encontraban muy agotados, de todo lo que se había hecho ese día, pero también de todo lo que se esforzaban en avanzar en medio de la tormenta. 

Habían navegado unos 5km de la costa y era muy de noche, y se encontraban casi en medio del mar de Galilea, azotados por la tormenta violenta. Y en medio de las luces que provocaban los relámpagos en la terrible oscuridad,  vieron que algo se acercaba a ellos avanzando como si nada sobre el mar. ¡Era realmente algo misterioso! En esos momentos ellos no podían explicar qué era lo que se les acercaba, entonces pensaron en algo  que pudiera decir que era eso, y pensaron que en un fantasma. ¿Qué es un fantasma? Posiblemente muchos dirían diferentes cosas. Muchas veces tratamos de explicar aquello que Dios puede hacer de una manera maravillosa, misteriosa y milagrosa, con cosas de las creencias culturales o sociales. 

Jesús había demostrado ese día que podía multiplicar la sustancia de 5 panes y dos peces en miles, y alimentar a unas 15000 personas. Ahora demostraba que podía ir más allá de las leyes de la física, pues venía caminando sobre las aguas y en medio de las olas como si nada. Al ver que ellos estaban muy cansados y asustados, Jesús les habló dándoles ánimo. Es formidable que Jesús no los retó primero por su falta de fe, sino que los animó a no temer. De la misma manera, muchas veces no queremos ir a Jesús en medio de nuestros desánimos o temores, pues creemos que nos retará por nuestra conducta o falta de fe, pero en realidad primero desea traer tranquilidad, ánimo y quitar el temor. 

La tormenta continuaba, las olas seguían azotando la barca, pero ahora Jesús estaba ahí, de una manera increíble y misteriosa, pero a pesar de la tormenta Jesús traía ánimo y tranquilidad. Empezá esta nueva semana de estudios con Jesús a tu lado, y no importa si estás pasando por una tormenta en tu vida, pues solo Jesús puede traer ánimo y tranquilidad en todo momento, pues todo lo puede. 

Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar otra semana de estudios y pensar en cómo Jesús misteriosamente siempre está al lado de los que creen en él. Gracias porque él nos anima y tranquiliza el corazón, aun en medio de nuestras tormentas. Ponemos esta semana de estudios en tus manos. En el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡HASTA MAÑANA!