22 de septiembre
Un misterio llamado Jesús
¡Hola! Arrancamos la primavera con un misterio llamado Jesús. Espero que hayan pasado un hermoso día del estudiante, aunque el tiempo estuvo bastante feo en la zona de Buenos Aires. Pero podemos seguir en este mes de la Biblia y la educación. Sobre el mes de la Biblia ya hemos visto que se recuerda en este mes cuando fueron hechas las primeras impresiones en Español en Suiza. La Biblia es el único libro que fue escrito a lo largo de 1600 años, por alrededor de 40 escritores guiados por Dios, en los idiomas hebreo y griego, y algunas partes o palabras en arameo. En ella encontramos desde el principio de todas las cosas hasta el que será el fin de ellas. Todo está en ese libro maravilloso, del que extraemos un misterio llamado Jesús.
El Maestro Jesús dedicó muchas de sus enseñanzas a que podamos tener una buena relación con los demás. Él tenía doce alumnos que vivieron con él todos los días a lo largo de más de tres años, y deseaba que ellos, a pesar de ser de diferentes clases sociales, y de diferentes profesiones u oficios, aprendieran a llevarse muy bien, pues, como Jesús les enseñó, era esencial para que la gente crea en él. Y esas lecciones no fueron para ellos solos, sino para nosotros también.
En una de esas enseñanzas les dijo que si tu hermano peca contra tí, llámale la atención estando los dos solos. Es decir, que cuando alguien hace algo contra nosotros, nosotros debemos ir en primer lugar a llamarle la atención, sin maltratar ni rebajar, y si esa persona entiende, hemos ganado a un hermano. Jesús no usaba la palabra hermano solo para los hermanos de sangre, sino también como una expresión de las personas que creen como nosotros, o los que pertenecen a nuestro país, o los que comparten con nosotros nuestro salón, o todos los que son seres humanos como nosotros. Entonces, primero no hacer un alboroto, sino hablar con esa persona que ha hecho algo contra nosotros y tratar de que entienda y cambie.
Pero después dice que si no acepta el mal que te hizo, busca a dos o tres personas que sean de testigos, y le hablen al que hizo mal. Entonces, en segundo lugar tratar de hacerle entender el mal que ha hecho ayudado por dos o tres testigos. Entonces, Jesús agregó: pero si aun no te oyere o no acepte el mal que ha hecho, habla con las autoridades de la comunidad donde están. Si por ejemplo están en una iglesia, a las autoridades de la iglesia, pero si están en un ámbito educativo, a la autoridades de ese centro de estudios.
Jesús está diciendo que no debemos pagar con mal a los demás, sino hacer todo lo necesario para poder hacer reflexionar a la persona que no obró bien. No debemos publicar en las redes lo que ha pasado, no debemos exponer a la otra persona, ni exponernos nosotros mismos. No debemos reaccionar con violencia, sino con sabiduría, pues lo que nos pide es que obremos de tal manera de que las cosas se arreglen y que la persona que hizo cosas que nos dañaron, no las haga más.
Pero… ¿Qué pasa si aun así la otra persona no quiere cambiar ni reconocer el mal que hizo? Bueno, Jesús siguió y dijo que si se hizo todo lo anterior y la persona no lo reconoce, entonces no lo podemos tratar como un hermano, o como un compañero. No se trata de marginar a nadie, sino que la persona se ha marginado por herir a sus compañeros y no reconocerlo aun cuando se le dio varias oportunidades para hacerlo. De la misma manera Jesús nos advierte que nuestro pecado nos separa de Dios y si no reconocemos nuestro pecado y no le pedimos perdón a Jesús, estamos condenados y nos espera la muerte eterna. ¿Ya le pediste perdón a Jesús? No hay otra forma de evitar la condena eterna, sólo Jesús te puede salvar si creés en él.
Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar la primavera y ver como Jesús nos enseñó cómo proceder ante un caso de alguien que haga algo contra mí. Ayúdame a siempre seguir tus pasos y tratar de ayudar aun a los que me hieren, para que no me hieran más, pero también para que puedan cambiar para bien sus vidas. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!