26 de agosto

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! Ayer empezamos la semana viendo como toda la gente que había sido alimentada con 5 panes y 2 peces, al día siguiente fue a buscar a Jesús y no lo encontraron. Se subieron a varias barcas y fueron al otro lado del lago, y cuando llegaron y lo encontraron le preguntaron cómo había ido hasta ahí, pues nadie se imaginó que había sido caminando sobre el agua. 

Pero Jesús no les contestó la pregunta. Vimos que les dijo que lo seguían porque con él comían hasta llenarse, pero no porque creían en él.  Alguno puede pensar que los estaba retando. Creo que al menos les llamó la atención, para que se dieran cuenta que seguían a la persona indicada, pero no de la manera indicada. No me queda lugar a duda en que Jesús les habló de una manera tal, que las personas se quedaron escuchando.  

Jesús les dijo que no debían poner todo su esfuerzo en tener el pan perecedero, sino el pan eterno del cielo, que era el que él les quería dar. La gente le preguntó: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Jesús les respondió: la obra de Dios es que creáis en el que él ha enviado. Toda esa gente aun no entendía, y hay muchísima gente hoy que tampoco entiende. La gente le dijo que en el tiempo de Moisés caía comida del cielo, el maná, pero Jesús les dijo que él mismo era el pan que descendió del cielo que da vida al mundo.

Entonces la gente le dijo: danos siempre ese pan.

Jesús le respondió: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Y continuó hablando: pero aunque yo ya les mostré lo que les estoy diciendo, no creen. 

Lamentablemente, aunque vieron todo lo que Jesús hacía, no creían. Jesús primero multiplicó 5 panes y con eso alimentó a más de 15000, todos fueron testigos del poder de Jesús. Y después les habló que de esa manera, él era el pan del cielo. Una sola persona iba a salvar a todo el que cree en él. Tenía el poder de multiplicar hasta lo necesario el pan, también puede hacerlo en la salvación del alma al que cree. Si hubiesen sido 20000 o 30000 o 40000 personas en vez de 15000, también habrían alcanzado los 5 panes y 2 peces.

Hoy también hay muchos que aunque tienen las pruebas suficientes y sobradas en la Biblia y en muchas personas que ya tienen a Jesús en su vida, no creen. La mente y el corazón de muchos seres humanos se han cerrado de tal manera, que aunque ven las evidencias no creen. Les pasó lo mismo a mucha de la gente de aquel entonces. Pero a nosotros, sus estudiantes, Jesús nos ofrece ese pan de vida. Él demostró que podía dar pan a todo aquel que iba a él, y es una forma de mostrar que él, siendo el pan de vida que descendió del cielo, puede dar la vida a todo aquel que va a él. Dejó bien en claro que se debe creer que él es el Salvador que el Padre Dios ha enviado. Que él que cree en él no tendrá hambre espiritual nunca más, jamás. El tiempo de estudiantes es un periodo de preparación para la vida, y se busca tener la mayor cantidad de herramientas para el  mundo del trabajo, para el estudio superior y para el correcto ejercicio de la ciudadanía, todas cosas muy importantes. Pero Jesús desea llevarnos mucho más allá. él desea que podamos estar preparados para pasar la eternidad en el cielo junto a él, y para eso ofrece el pan de vida. ¿Aún no lo aceptaste en tu vida? No dejes pasar este momento y aceptá el pan de vida que es Jesús.

Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque Jesús es el pan de vida y está disponible para cualquier persona que cree en él. Gracias por él sacia el hambre espiritual para siempre y nos prepara para vivir por siempre en el cielo. Ayúdanos a compartir con  nuestros compañeros, familiares y amigos la magnífica noticia de que Jesús es el pan de vida. En el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡HASTA MAÑANA!