30 de septiembre

Un misterio llamado Jesús

¡Hola! Ayer empezamos la semana viendo como muchas personas, entre ellas sus propios hermanos, no querían creer en él, y hasta lo trataron mal muchas veces. Pero jamás les devolvió mal por mal, sino que siempre los trató con su amor inigualable, a ellos y a todos. A la corta o a la larga cada uno se dio cuenta quien era realmente Jesús, y tuvieron las suficientes evidencias para poder decidir creer, aunque muchos prefirieron no hacerlo. ¿Qué elegís vos cada día al escuchar estas reflexiones? ¿elegís escuchar o no? ¿elegís leerlas rápido y que pasen o leerlas pensando en lo que Jesús desea decirte a diario? Vos seguís eligiendo. 

Ya vamos avanzando bastante en nuestro año de estudios, al igual que en este misterio llamado Jesús. Había mucha gente interesada en que Jesús los sane, su fama se expandía cada vez más, pero también, al mismo tiempo, cada vez eran más los judios religiosos que querían matarlo. 

Fue entonces que los hermanos de Jesús, los demás hijos de María y José, le dijeron a Jesús burlándose, que vaya a la fiesta de los tabernáculos a Jerusalén así hacía milagros y demostraba que tenía poder y la gente creyera en él. Que penoso es ver cuando entre hermanos se burlan de uno de ellos. Me hacen acordar de la historia de José, el hijo de Jacob. ¿Te acordás? El que vendieron sus hermanos como esclavo a Egipto. Jesús les respondió cosas muy misteriosas, pero como siempre, cuando después nos ponemos a reflexionar sobre ellas nos damos cuenta que son misteriosas y maravillosas. 

Cuando sus hermanos se burlaron de él, Jesús les respondió: Este no es el mejor momento para que yo vaya, pero ustedes pueden ir cuando quieran. El mundo no puede odiarlos a ustedes, pero a mí sí me odia, porque yo lo acuso de hacer lo malo. 

¿Te fijaste que no entró a discutir con ellos? ¿Te diste cuenta que no les dijo cosas que los rebaje con malas palabras ni malas expresiones, sino que les respondió con dos verdades? La primera verdad fue que aún no era conveniente que vaya a Jerusalén con mucha gente, pues lo buscaban para matarlo y él sabía que aún no era el momento de entregar su vida por la humanidad. ¿Jesús tenía miedo de ir? No. De ninguna manera. De hecho él va a ir a la fiesta a Jerusalén, pero en secreto. 

En segundo lugar les dijo que ellos no estaban actuando correctamente, sino que estaban haciendo lo que hace la mayoría, por eso no los rechazan, pues hacen las malas cosas que el resto hace. Volvemos al punto de que muchas veces se rechaza al que actúa bien y se hacen amigos de los que actúan mal. Eso es lo que hace el mal, y solo se cosecha mal. 

Jesús iba a entregar no mucho tiempo después su vida por la humanidad, es decir, también por sus hermanos que tantas veces lo maltrataron. 

Jesús fue a la fiesta solo, y entrando a la sinagoga empezó a enseñar y mucha gente se sorprendía por la sabiduría que tenían sus palabras. Muchos se empezaron a dar cuenta que esa persona que hablaba sabiamente era Jesús, y que era buscado para matarlo, y discutían entre ellos. Algunos planteaban si él era el Cristo, el Mesías, pero otros desconfiaban y no querían creerle.  ¿De qué lado estás vos? ¿De los que se plantean si Jesús es el Salvador? ¿De los que desconfían de él y piensan que solo es una religión? ¿O de los que creen con seguridad que Jesús es el Salvador del mundo y lo aceptaron como Salvador? 

¿Te diste cuenta que si o si estás en uno de esos tres grupos? ¿En cual?

Te invito a orar: Querido Padre Dios, gracias porque hoy nos muestras que no actuamos bien cuando hacemos lo malo, aunque muchos lo hagan. Hoy nos planteas nuevamente la importancia de decidir si creemos o no en Jesús. Gracias porque muchos ya hemos creído que él es el Salvador y ya lo recibimos en nuestro corazón, pero muchos aún no, y por ellos te pedimos para que puedan entender que necesitan de tu perdón y disfrutar de tu amor. En el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡HASTA MAÑANA!