Un misterio llamado Jesús II

Lunes 1 de junio

¡Hola! Empezamos el sexto mes de este año, y cuarto mes de estudios en la Argentina. Desde marzo seguimos el relato de la historia bíblica después de la resurrección de Jesús. Hemos visto lo que hizo durante 40 días antes de volver al cielo, y luego lo que hicieron los apóstoles de Jesús, preparados por él a lo largo de unos tres años y medio.

Está el libro llamado Hechos de los apóstoles, que es el quinto del nuevo testamento, y su nombre nos indica justamente todo lo que fue pasando después de la ascensión de Jesús y venida del Espíritu Santo de Dios, el cual ya se quedó para vivir en el interior de todas las personas que van creyendo en Jesús como su Salvador personal.

Quedamos en el momento en que Pedro y Juan fueron metidos presos por predicar de Jesús y sanar al hombre que estaba en la entrada del templo, pero aun las mayores autoridades religiosas no pudieron encontrar nada de que acusarles y los dejaron libres, pero los amenazaron de que no debían predicar de Jesús, pero Pedro les respondió que ellos obedecerían a Dios y no a los hombres.

Es importante aclarar que la Biblia nos dice que debemos siempre respetar a nuestras autoridades, como son nuestros padres en casa, nuestros profes o directivos en la escuela, nuestras autoridades en la iglesia, y otras. Pero si lo que exigen esas autoridades está en contra de lo que pide Dios, entonces lo más importante es obedecer a Dios y no a esas autoridades.

Pedro y Juan al ser liberados enseguida volvieron a donde estaban los demás creyentes en Jesús, y pasaron cosas muy impresionantes. Luego de las amenazas recibidas por las autoridades que no habían dudado en crucificar a Jesús, es de suponer que se replanteen el hecho de hablar de Jesús, es decir, pensar en no hablar de Jesús por miedo.

Pero la reacción de todos ellos fue todo lo contrario.  Apenas Pedro y Juan terminaron de contar todo lo que había sucedido empezaron a orar a Dios. Primero mostraron su fe en que Dios es el Todopoderoso que hizo los cielos y la tierra. Luego que sabían que Dios ya había dicho en el Salmo 2, 1000 años antes,  que los poderosos se levantarán contra el enviado de Dios. 

Pero lo que ellos pidieron a Dios a continuación es emocionante: no pidieron que los oculte o que los ayude a escapar, sino a que con más esfuerzo los ayude a compartir el mensaje de salvación en Jesús. Apenas terminaron de orar Dios les contestó la oración. Dice que el lugar en donde estaban tembló, como si hubiese un terremoto y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban con muchas ganas la palabra de Dios.

Podemos reflexionar sobre la importancia de la fe. Más allá de quien nos moleste o amenace, la fe en Jesús  llena nuestra vida de ánimo. Los problemas y las circunstancias muchas veces nos bajonean y llenan de pesar y miedo. Pero, como hicieron aquellos creyentes, si nos proponemos de corazón hacer las cosas a la forma de Dios, él llena nuestra vida con su Espíritu y nos da ánimo para enfrentar lo viene con su ayuda.

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias porque vos querés llenar nuestra vida de paz. Muchas veces los problemas que nos rodean y nuestras malas decisiones nos llenan de pesar y miedo, pero que bueno es saber que podemos ir a vos, y orar para que nos ayudes a hacer las cosas con muchas ganas a tu manera, y vos nos das las fuerzas y ganas para hacerlas. Al empezar esta nueva semana de estudios te pedimos que lo hagas en cada uno de nosotros. En el nombre del Señor Jesús, Amén. 

 ¡HASTA MAÑANA!