Un misterio llamado Jesús II
Miércoles 1 de julio
¡Hola! Entramos al séptimo mes de año y quinto de clases siguiendo con el misterio llamado Jesús, que aunque ya se fue al cielo de donde había venido, siguió obrando por medio del Espíritu Santo y las personas que confiaban en él.
Ayer veíamos como Pedro fue recorriendo muchos lugares visitando a los creyentes en Jesús y se encontró con la casa de Eneas, que estaba paralítico desde hacía ocho años y Pedro le dijo que Jesús lo curaba, que se levante y arregle su cama. Me llamó mucho la atención lo último que le dijo Pedro sobre arreglar su cama.
Al ser paralítico necesitaba que alguien se la arregle continuamente, pero ahora él mismo lo podía hacer. Jesús le había dado la libertad de actuar, de hacer las cosas por su propia cuenta. Pero también nos enseña que una vez que Jesús nos da la libertad de acción, debemos arreglar aquellas cosas que no están en su lugar.
Debemos arreglar nuestra relación con nuestros padres si ésta no está bien, o con nuestros hermanos, o con alguno de nuestros compañeros u otra persona que nos rodea y no nos llevamos bien, pues hay ciertos pensamientos de rechazo que nos lleva a tener una relación conflictiva.
El pecado hace que siempre veamos todo mal, que desconfiemos de todo y de todos, pues hace que pongamos la mirada siempre en los demás. Cualquier cosa que nos suceda, siempre la culpa la tienen los demás. Pero cuando interviene Jesús en nuestra vida, ahí empezamos a comprender y darnos cuenta en qué cosas estamos mal nosotros y en cual los demás.
De esa manera, en cuanto a nuestros errores o pecados, Jesús nos dice que ordenemos nuestra cama, es decir, que ordenemos nuestra vida para que podamos verdaderamente descansar en él. Contamos con su ayuda todos los días para que podamos ir abandonando las cosas que hacemos y nos perjudican y sabemos que están en contra de lo que Dios enseña.
Pero en cuanto a los que los otros actúan mal, debemos orar por ellos, como muchas veces hemos visto. Por supuesto que no debemos soportar maltrato de ningún tipo, sino que debemos siempre buscar la ayuda de un adulto responsable, pero no hay que reaccionar mal ni devolver mal por mal. Romanos 12:21 dice: No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Y un último dato por hoy es que por lo que pasó con Eneas, todos los que habitaban en Lida y en Sarón, vieron lo que sucedió, y creyeron en Jesús. Es maravilloso cuando alguna persona deja que Jesús actúe en ella y todos pueden ser testigos de los cambios que hace en la vida de las personas y lo acepta también como Salvador de su vida, y son llenas de vida eterna y de la bendición de vivir con Dios y en Dios.
Podemos finalmente reflexionar sobre que todo empezó cuando Pedro decidió visitar a las personas que aceptaban a Jesús en diferentes lugares, para mostrar su cercanía, contención y asistencia necesaria. De ahí en más se encontró con Eneas y luego toda la gente cambió su vida aceptando a Jesús. Entonces debemos entender lo importante que es el poder acercarnos a los que nos rodean, mostrar interés por ellos y asistirlos si hay alguna necesidad. Ahí Dios obra con poder.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque siempre estás buscando nuestro bien. Es asombroso ver como moviste el corazón de Pedro para visitar a esas personas y salvar a tantos. Ayúdame a que yo pueda ser como Pedro e interesarme por los demás para que vos puedas obrar con poder en ellos y en mi. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!