Un misterio llamado Jesús II
Martes 2 de junio
¡Hola! Ayer estuvimos reflexionando sobre cómo los creyentes en Jesús, junto con los apóstoles, luego de Pedro y Juan recibir esa amenaza de parte de los más altos cargos religiosos, se juntaron a orar y le pidieron a Dios que los ayude a seguir aún con más ganas de compartir el mensaje de la salvación en Jesús. Que bueno es poder contar con otros creyentes y orar juntos, ante cualquier problema que se presente en nuestra vida, y confiar en el poder de Dios.
La historia continúa y cuenta que todos los creyentes se ayudaban los unos a los otros. Los que tenían cosas heredadas y otras casas, las vendían y traían el dinero a los apóstoles, y ellos la distribuían para que no le falte nada a nadie. Los apóstoles ya habían sufrido lo que hizo Judas en tomar del dinero del grupo, pero ellos no iban a permitir que nadie imite esa conducta.
Hoy hay mucha gente que desconfía de algunas personas que toman del dinero que se ofrenda para Dios, pero nadie que haga tal cosa va a poder escapar de la justicia de Dios. Justamente cuenta que había un matrimonio que mintió a los apóstoles sobre el dinero de la venta de su casa. Fueron en forma separada ante los apóstoles.
Primero fue el hombre y le mintió a Pedro. De alguna manera Dios le mostró a Pedro que estaba mintiendo. Cuando Pedro le llamó la atención por estar mintiendo el hombre cayó muerto. A las tres horas fue la esposa, que no sabía lo que había sucedido con su esposo. Ella también mintió, y cuando Pedro le habló preguntando porque mentía, ella también cayó muerta.
Los jóvenes que estaban ayudando en todo vieron lo que había sucedido con el hombre llamado Ananías y su esposa llamada Safira, y pudieron entender lo malo que es mentir y tomar del dinero que se entrega para Dios. Esos jóvenes por un lado veían las maravillas que hacía Dios por medio de los apóstoles, y como la gente aceptaba el perdón de Jesús y cambiaban sus vidas. Pero por el otro lado, pudieron ver lo terrible que es el pecado, y el codiciar el dinero y mentir.
En primera Timoteo 2:10 dice: Porque todos los males comienzan cuando sólo se piensa en el dinero. Por el deseo de amontonarlo, muchos se olvidaron de obedecer a Dios y acabaron por tener muchos problemas y sufrimientos. Hay aclarar que la Biblia dice que es bueno que una persona trabaje y gane dinero por su trabajo y compre todo lo que necesita. El problema es cuando se vuelve una ambición o se gana ese dinero ilegalmente.
Como esos jóvenes del primer siglo pudieron aprender una gran lección, hoy nosotros también podemos reflexionar sobre la importancia de poder ganar dinero legalmente y con el esfuerzo necesario y no solo poder disfrutarlo sino también entregar parte de él a Dios, ya sea ayudando de corazón a otros o en una iglesia que lo use para servir a Dios y a los necesitados, como hicieron los primeros cristianos.
Pero al mismo tiempo rechazar toda acción que involucre obtener dinero de forma ilegal o mintiendo, como vimos hoy. Pablo le escribió a Timoteo lo que recién leímos, que cuando lo obtenemos ilegalmente o con codicia, se convierte en un gran problema y solo traerá dolor. Nunca tomes nada que no sea tuyo para no caer en desgracia. Disfruta mejor con lo que tienes y con los que comparten las cosas sirviendo a Jesús.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias por las lecciones de vida que nos das a diario. Hoy entendimos que no debemos jamás tomar o ganar algo ilegalmente. Ayúdanos a compartir lo que tenemos sin apropiarnos nunca de lo que no nos corresponde, y tampoco mentir para obtener algo. Gracias porque podemos disfrutar compartiendo lo que tenemos con los demás. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!