Un misterio llamado Jesús II

Jueves 2 de julio

¡Hola! En estos días  estamos viendo lo que sucedió cuando Pedro visitaba a los creyentes en Jesús de todas las poblaciones que estaban a varios kilómetros a la redonda de Jerusalén. Hemos visto lo que sucedió con Eneas y todas las reflexiones que pudimos ver que nos traen las historias que están en la Biblia, y que cada una tiene un motivo para estar ahí.

El relato continúa y nos lleva a Jope, a unos 20 km de Lida, donde vivía Eneas. Allí en Jope vivía una mujer llamada Tabita, y en la Biblia cuando menciona su nombre dice que se traduce como Dorcas. El primer nombre está en arameo y el segundo en griego, pero tienen el mismo significado, el cual da la idea de agilidad, belleza y muy apreciada.

Dice que ella hacía muchísimas buenas obras y ayudaba mucho a los más necesitados. Seguramente era muy amada en todo Jope. Pero cuenta que en esos días Dorcas enfermó y murió. Entonces prepararon todo para lo que nosotros llamamos el velorio en una sala de Jope. Algunos creyentes en Jesús sabían que Pedro estaba a 20 kilómetros de ahí, entonces mandaron a unos hombres a pedirle si podía ir hasta Jope.

Pedro enseguida dejó Lida y fue para Jope. Apenas llegó lo llevaron a donde estaban velando a Dorcas, y se encontró con mucha gente que estaba llorando la muerte de la tan querida Dorcas. Pedro pidió si todos se podían ir un rato afuera de la sala, y todos salieron de ahí. Entonces Pedro se arrodilló y oró. Luego mirando a Dorcas le dijo que se levante. 

Dorcas abrió los ojos, y al ver a Pedro se sentó en donde estaba. Pedro le dio a mano y la ayudó a levantarse, entonces fue y llamó a todos los creyentes en Jesús que estaban allí y les presentó a Dorcas viva. ¿Te imaginás la sorpresa que fue para todos? La tan querida Dorcas estaba otra vez con ellos. Todo Jope se sorprendió por eso, y muchos creyeron en Jesús.

Jesús ese día, por medio de Pedro, dio una noticia muy importante, o al menos recordó a las personas una realidad maravillosa. ¿Cuál fue esa noticia? La noticia tiene que ver con la esperanza maravillosa que tienen todos los que creen en Jesús como Salvador. En la Biblia podemos ver varios ejemplos sobre personas que volvieron a la vida, y siempre Jesús ha tenido que ver con eso, en algunas oportunidades lo hizo él estando presente físicamente y en otras no estando físicamente.

Y en todos los casos, fue una muestra del amor de Dios, no solo por la familia de las personas que murieron, sino por toda la humanidad. Debe haber sido una alegría enorme indescriptible el poder volver a ver con vida a aquellos que han fallecido. Y es justamente eso lo que vamos a vivir los que tenemos a Jesús en nuestra vida cuando estemos en el cielo.

Varios días estuvieron muy tristes todos los que querían a Dorcas, pero eso se terminó cuando resucitó. Lo mismo le pasó a las hermanas de Lázaro los cuatro días en que estuvo muerto y después fue resucitado por Jesús. De la misma manera podemos cargar con el dolor por las personas que han partido, pero un día los vamos a poder volver a ver cuando estemos en el cielo. 

¿Ya tenés en tu vida la seguridad de que vas a ir al cielo?  ¿Podés levantar tu mano y decir: yo ya acepté el perdón de Jesús y como Salvador personal por eso estoy seguro de ir al cielo? Si aún no lo puedes afirmar ahora mismo pedile a Jesús que te perdone y sea tu Salvador personal.

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias porque podemos tener en vos la seguridad eterna por lo que Jesús hizo a nuestro favor al morir en la cruz. Gracias porque muchos ya le pedimos a Jesús que perdone nuestros pecados y que sea nuestro Salvador personal, y ahora podemos disfrutar de la seguridad de ir al cielo contigo. Te pedimos por cada uno de nuestros familiares, compañeros y amigos para que les podamos compartir este mensaje de esperanza en Jesús y ellos crean. En el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡HASTA MAÑANA!