Un misterio llamado Jesús II

Miércoles 3 de junio

¡Hola! Ayer estuvimos viendo sobre lo malo que es mentir y las consecuencias que trae. Vimos el ejemplo lamentable de Ananías y Safira, y lo que les sucedió por haberse puesto de acuerdo para mentir. No fue alguno de los apóstoles que les deseó la muerte o les hizo algún daño, sino que fueron ellos mismos que se perjudicaron y todo pecado, entre ellos la mentira, trae la muerte, pues no se olviden que muerte es separación, y cuando pecamos nos separamos de Dios.

Eso nos tiene que hacer reflexionar sobre lo malo que es cuando dos o más personas se ponen de acuerdo para hacer algún mal, sea mentir o cualquier otra cosa que está en contra de lo que nos enseña Dios, pues todo lo que enseña Dios es para que nos vaya muy bien, y todo lo que Dios prohíbe hacer, como mentir por ejemplo, es porque sabe que nos hace mal o trae el mal sobre nosotros.

Estuvimos viendo que los jóvenes que estaban allí,  pudieron ver por un lado como los apóstoles hablaban de Jesús y compartían también con los necesitados, y comprobaron lo maravilloso que es hacer el bien y no solo ayudar al que necesita comer, sino también aún más al que necesita salvar su vida de la condena eterna. Pero por otro lado pudieron también comprobar lo malo que es mentir o ponerse de acuerdo para eso y las terribles consecuencias que trae. 

Ellos, como seguramente cada uno de nosotros, podemos reflexionar sobre las diferentes alternativas que se presentan en nuestra vida para hacer lo que Dios pide o todo lo contrario, pues no hay punto medio. Cada uno puede pensar lo que desee pero eso no va cambiar que las cosas que hacemos o son acorde a lo que dice Dios o están en contra de lo que dice Dios, y de ahí vienen las consecuencias. 

Jesús comunicó algo con mucha claridad y los apóstoles lo aprendieron muy bien y por eso trataban desde el primer momento de comunicarlo. Ese algo es el amor que Dios tiene por cada persona y desea lo mejor para cada una. ¿Por qué entonces Jesús vino del cielo a entregar su vida por vos y por mi? Porque no quería que tengamos que pagar por nuestros pecados con la condena eterna. Pero él ya hizo todo para que seamos salvos, y ahora somos nosotros los que decidimos si aceptamos o no el regalo de la vida eterna.

De la misma manera Dios nos dejó un manual de vida, que es la Biblia, y cada historia, cada enseñanza, cada página nos muestran el plan de Dios perfecto para cada persona, pero somos nosotros los que decidimos leerla y aprenderla, y sobre todo creerla. Jesús fue muy claro cuando dijo que quién escucha sus consejos y los hace, es como la persona que construye su vida sobre una roca y nada la derriba. Pero quién no escucha sus palabras, o las escucha y no las hace, es como una persona que construye su vida en la arena, y solo le espera destrucción, pues no tiene fundamento. 

¿Cómo está tu vida hoy? ¿Ya aceptaste el regalo de Dios de vida eterna? ¿Lees y estudias la Biblia para aprender sobre el plan de Dios para tu vida?  No se si te diste cuenta, pero todo está a tu alcance. Dios te lo puso a tu alcance. ¿Ya lo aceptaste? 

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias porque siempre querés el bien para todas las personas. Que triste es ver que muchos no quieren aceptar tu perdón y tus consejos. Gracias porque muchos de nosotros ya hemos pedido perdón por nuestros pecados y recibimos a Jesús como Salvador. Ayúdanos a cada día aprender de la Biblia como debemos actuar en nuestra vida y tener siempre consecuencias positivas y no negativas. En el nombre del Señor Jesús, Amén.  

 ¡HASTA MAÑANA!