Un misterio llamado Jesús II

Lunes 3 de agosto

¡Hola! ¡Comencemos juntos la segunda parte del ciclo lectivo 2026! Espero que hayan pasado muy bien el receso invernal y pongamos todo de nosotros para lo que viene. No nos vamos a poner a hablar de las cosas que pasaron al comenzar el receso, pero si vamos a poder seguir la historia de lo que sucedió con los primeros cristianos, como lo registra el libro de Hechos de los apóstoles.

En la primera parte aparecieron Juan , Pedro y Matías, conocimos a Esteban, Saulo, Eneas, Dorcas y Cornelio. Pedro ocupó bastante del relato histórico de los primeros once capítulos del libro, pero ahora va a ser otra persona la protagonista.  Les recuerdo que los primeros seguidores de Jesús, creyentes en él, estaban fundamentalmente en Jerusalén, pero con la persecución que encabezó Saulo se empezó a esparcir por muchos lados, pues huían por el peligro de muerte.

Pero Saulo luego tuvo el encuentro con Jesús, y dejó de perseguir a la iglesia y empezó a predicar de Jesús. Pero como los judíos lo buscaban para matarlo, lo llevaron a donde era su lugar de nacimiento, llamado Tarso. Todos los creyentes aprovechaban el lugar donde se encontraban para hablar de Jesús a los demás, y de esa manera cada vez había más y más creyentes en Jesús.

Eso enojaba cada vez más a las autoridades judías. En ese tiempo estaba el rey Herodes Agripa que era el nieto de Herodes el grande, quien mandó a matar a todos los bebés de la zona de Belén cuando nació Jesús, y era el sobrino de Herodes Antipas, quién mandó a matar a Juan el bautista. Ya podemos ver que era de una familia que no le importaba la vida de los demás, y menos de los que le podrían quitar popularidad. De hecho Herodes el grande mató a más de uno de sus hijos pues pensó que posiblemente lo podrían traicionar. 

Pero en medio de ese momento tan complicado para ser un cristiano, los que tenían a Jesús no tenían temor de lo que podría pasar. Claro que se cuidaban, pero cada día ponían sus vidas en las manos de Dios, y tenían su fe puesta en que Dios no permitiría que les suceda nada que no esté en su voluntad. 

Estamos empezando la segunda parte del año. Cada uno vuelve al ámbito de estudios con las experiencias de estos días. Algunos con historias lindas para contar de lo vivido y otros posiblemente no. Algunos con ganas de estudiar y otros no. Algunos muy animados y otros, posiblemente, muy desanimados. 

En este momento no nos toca vivir como los cristianos del primer siglo, pero también podemos ser perseguidos de otra manera. Todos hemos sido testigos, en este último tiempo, de lo que se puede hacer con las redes sociales. Se ha instalado sin ninguna prueba, que los argentinos por poco somos los peores del mundo. Claro que en este caso nos damos cuenta de lo mentiroso de esas afirmaciones pues somos esos argentinos, y no somos lo que dicen.

Pero… ¿Cuánto tiempo pasaste en esas redes sociales estos días? ¿Cuánto creíste de lo que decían? Y… ¿Cuánto echaste de Jesús? ¿Cuánto buscaste aprender de él? Los cristianos del primer siglo enfrentaban la persecución como lo hacía Bernabé: era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y fe. Hoy nosotros podemos enfrentar toda la persecución que hay en las redes de la misma forma. Pero para eso debemos pasar más tiempo con Jesús y menos en las redes. Te invito a que juntos lo hagamos el resto del año. ¿Aceptás la invitación? 

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias por los días del receso que vivimos y que podemos volver a estudiar, a prepararnos para el futuro, pero sobre todo, a pasar este rato con vos. Te pedimos que nos ayudes a darnos cuenta cómo las redes nos presionan y ni nos damos cuenta muchas veces. Ayúdanos a pasar más tiempo con vos y menos en las redes, y a dedicar todo lo posible a nuestro estudio y obtener éxitos este semestre. En el nombre del Señor Jesús, Amén. 

¡HASTA MAÑANA!