Un misterio llamado Jesús II

Lunes 6 de julio

¡Hola! Empezamos una nueva semana de estudios que en nuestra Argentina es especial, más allá del mundial de fútbol, porque celebraremos los 210 años de la declaración de la independencia nacional del 9 de julio de 1816. Siempre es importante recordar a aquellas personas que pusieron de sí todo para que podamos ser un país libre y soberano.

Por eso en un misterio llamado Jesús podemos ir viendo como él hizo todo para que nosotros podamos tener la libertad del alma eterna, y después de hacer todo lo necesario dejó su mensaje escrito en la Biblia para que vos y yo, dos mil años después, podamos leer y creer en esa historia que salva nuestra vida para siempre.

En este año estamos viendo todo lo que fue sucediendo después de la resurrección de Jesús, y como los apóstoles y discípulos se encargaron  de anunciar el mensaje de salvación en Jesús. Esas personas eran judios, nación de donde eran María y José, padres humanos de Jesús, y a los cuales vino Jesús, pero muchas veces él mismo había dicho que había venido a salvar a todo el mundo, no solo a una nación.

En el capítulo 10 de Hechos aparece un centurión que temía a Dios. Un centurión era una persona romana que tenía a su cargo una formación de soldados romanos. El año pasado vimos sobre el centurión que tuvo a su cargo la crucifixión de Jesús, y cómo terminó reconociendo que habían crucificado al hijo de Dios.

Este centurión llamado Cornelio parece muy diferente a los que vemos en las películas, pues generalmente los muestran muy malos, despiadados y como que no les importa los demás. La Biblia cuenta que Cornelio era piadoso y temeroso de Dios. No quiere decir decir que le tenía miedo a Dios, sino que era sumamente respetuoso de lo que Dios decía, y además que con toda su familia ayudaba mucho a la gente y oraba a Dios siempre. 

Dice que estaba en la hora novena, la hora cuando oraban, y tuvo una visión. Una visión era una revelación de  Dios, es decir, que Dios de una manera especial le comunicaba algo. El otro día vimos la importancia de orar de rodillas, y el poder que eso tiene en las manos de Dios, y hoy volvemos a ver lo importante que es hablar con Dios, pues él puede decirnos cosas muy importantes para nosotros.

En el caso de Cornelio, vio que un ángel entraba donde él estaba, y le dijo que sus oraciones y ayuda a la gente fueron agradables a Dios. Y continuó diciendo que envíe hombres a Jope, y mande buscar a Pedro que está en la casa de Simón el curtidor que tiene su casa junto al mar, y él te dirá lo que debes hacer. 

Cornelio era lo que conocemos como una persona de bien, como seguramente hay muchas por ahí. También era una persona de fe en Dios, por eso oraba todos los días. Pero debemos reflexionar el día de hoy que esas cosas que son buenas no pueden quitar el pecado de nuestra vida y darnos la vida eterna. Muchos creen que con hacer las cosas bien, ayudar a los demás y orar ya es suficiente para ser salvos. 

Pero Jesús había dejado bien en claro que Él es el camino a Dios, y solo podemos llegar al cielo por medio de Jesús, y justamente eso era lo que le faltaba a Cornelio. Por eso surge la pregunta. ¿Ya tenes a Jesús en tu vida? Tal vez tratas de hacer las cosas bien, y hasta a veces oras a Dios pidiendo por algo, pero Dios hoy también te habla como a Cornelio, y te dice que eso no te hace salvo, pues el único que te puede llevar al cielo es Jesús. Otra vez: ¿Ya tenés a Jesús?

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar una nueva semana de estudios reflexionando sobre la necesidad de tener a Jesús como salvador personal. Entendimos que te agrada mucho cuando alguien obra de buena manera y te ora, pero que necesitamos recibir el perdón de Jesús para ser tus hijos. Gracias porque hoy nuevamente compartes tu mensaje con nosotros. En el nombre del Señor Jesús. Amén.

¡HASTA MAÑANA!