Un misterio llamado Jesús II

Lunes 8 de junio

¡Hola! La semana que pasó pudimos ver como aunque los más altos religiosos de ese momento intentaban frenar que se hablase de Jesús, Dios obraba de un forma hasta milagrosa, para que la gente pudiese entender que, al igual que en estos días, Dios desea que toda persona sea salva, pero eso es algo que cada uno debe decidir si acepta o no. 

Aunque pusieron en la cárcel a los apóstoles de Jesús, un ángel los sacó sin que nadie se de cuenta, y ellos no huyeron o se escondieron, sino que fueron al templo, que estaba ahí nomás, a seguir predicando de Jesús. Por eso creemos que es muy importante que continuemos nuestro año de estudios junto con las reflexiones sobre este misterio llamado Jesús.

Después que Gamaliel, uno de los doctores de la ley les dijo a los religiosos que convenía dejar a los apóstoles libres, ya que nuevamente los metieron presos por hablar de Jesús,  eso hicieron, pero la Biblia cuenta que antes de liberarlos los azotaron y les advirtieron que no hablasen más de Jesús. Los azotes eran muy dolorosos y lastimaban mucho la zona del castigo, que por lo general era la espalda. 

Los apóstoles no habían cometido ningún delito, solo habían hablado de Jesús y su amor, pero el celo de los religiosos los había no solo encarcelados sino que también castigado muy feo. Podemos suponer que los apóstoles de Jesús se habrán puesto tristes de que les suceda tan fea cosa por hablar de Jesús, pero en realidad no fue así. La Biblia cuenta que salieron, después de los azotes, gozosos de haber padecido por causa de Jesús, y eso los alentó a estar con más ánimo todos los días en el templo o por las casas, enseñaban y predicaban de Jesús.

¿Pero? ¿Cómo puede ser eso? ¿No les dolió el castigo que les dieron aunque ellos no habían hecho nada malo? Claro que les había dolido y mucho, y a nadie le gusta eso, pero cada uno sabía que eso era un poquito de todo lo que Jesús había sufrido por ellos. Jesús era aún más inocente que cualquiera de nosotros, pues nunca pecó, y aun así tuvo que soportar un castigo extremo por salvarnos a cada uno de nosotros.

Algunas veces podemos ser maltratados por ser un creyente en Jesús, podemos llegar a sufrir hasta bullying por no querer hacer algunas cosas que otros hacen que a Dios no le agradan, y entonces nos maltratan. Algún grupo puede reírse de nosotros porque pusimos un versículo de la Biblia en el estado de WhatsApp. Hay gente actualmente en muchos lugares del mundo que son perseguidos por creer en Jesús, pues en esos países no está permitido hablar de Él. 

Pero como les pasó a los apóstoles, debemos sentirnos gozosos de poder entender un poquito de todo lo que Jesús tuvo que sufrir para que nosotros podamos ser salvos y nunca olvidar que Dios ve todo lo que nosotros hacemos, pensamos y sentimos, y a su tiempo dará una hermosa recompensa a todos los que actuamos bien por amor  a Él.  Mirá lo que dice Gálatas 6:

No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra. Los que viven solo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar Dios, cosecharán vida eterna. Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. 

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar una semana de estudios. Ayúdanos a que en esta semana podamos comportarnos como te agrada a vos, sin importar si los que hacen las cosas malas nos molestan, pues deseo sobre todo agradarte a vos, pues no hay cosa mejor o mayor que contar con tus bendiciones. En el nombre del Señor Jesús, Amén.  

¡HASTA MAÑANA!