Un misterio llamado Jesús II
Miércoles 8 de julio
¡Hola! Estamos reflexionando esta semana sobre lo que pasó con el centurión llamado Cornelio. Vimos que era un buen hombre, que oraba a Dios y ayudaba mucho a gran número de personas. Dios vio con agrado lo que él hacía, pero había algo que le faltaba. Por eso le mandó una ángel que por medio de una visión le dijo que mande a buscar a Pedro y le indicó el lugar en donde estaba.
Entonces Cornelio mandó a dos hombres y un soldado y mientras estos hombres recorrían los 60 kilómetros que separaban ambos lugares, Dios fue preparando a Pedro, pues Pedro creía que el mensaje de Jesús era solo para los del pueblo de Israel. A Pedro le mandó un éxtasis. Ayer vimos la diferencia entre una visión y un éxtasis, pero que en ambos casos los que reciben el mensaje de Dios pueden ver y escuchar con claridad el mensaje de Dios y hasta interactuar con el mensajero.
Pedro vio que se abría el cielo y descendía como una gran tela que contenía animales terrestres, aves y reptiles, y que una voz le dijo que tome un animal, lo mate y coma de él. Pero Pedro se negó tres veces, pues no era costumbre de ellos comer ese tipo de animales que consideraban impuros. Toda era una lección de Dios para decirle que lo que nos hace impuros delante de Dios no es el color de piel, ni la nacionalidad, sino el pecado que afecta a todos por igual.
Pero Pedro no entendió en principio que era lo que había visto. Y mientras se quedó pensando sobre eso llegaron los hombres enviados por Cornelio y golpearon a la puerta de la casa donde estaba. En ese momento el Espíritu de Dios le dijo: Pedro, afuera están tres hombres que te están buscando, andá con ellos sin dudar pues yo he preparado todo.
Entonces Pedro recibió a los tres hombres, se quedaron aquella noche allí y a la mañana siguiente salieron para la casa de Cornelio, y fueron con ellos algunos de los creyentes de Jope. Recién al otro día pudieron llegar a la casa de Cornelio que vivía en Cesarea. Cornelio los estaba esperando, y había invitado a todos sus parientes y amigos más íntimos para que estén cuando llegue Pedro.
Cornelio no sabía que iba a suceder pero pensó que si alguien de esa forma tan asombrosa se le había aparecido, sería algo muy importante y lo mejor que podía hacer era compartir eso con toda su familia y mejores amigos. Nosotros cada día recibimos lo que Dios desea compartir con nosotros, pero generalmente ni le prestamos atención.
En esta semana estamos pensando en el día en que se declaró la independencia de Argentina, y la importancia de vivir en una nación libre y soberana. A diario Jesús nos comparte el mensaje de libertad eterna que solo él puede dar, pero no pensamos como Cornelio, sino que hasta le prestamos muy poca atención, y posiblemente menos pensemos en compartirlo con los demás.
Pedro traía noticias que cambiarían no solo la vida de Cornelio, sino de muchas otras personas, pero eso lo veremos la semana próxima. Pero hoy terminamos esta reflexión donde Jesús nos invita a recibir su mensaje de Salvación, que da verdadera libertad a quien cree en él, a quién le pide perdón por los pecados y lo recibe como Salvador. No dejes pasar esta oportunidad sin recibir a Jesús como Salvador y vivir el día de la independencia disfrutando y compartiendo como Cornelio con tu familia y amigos, la libertad en Jesús.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque podemos seguir viendo la importancia del mensaje de salvación en Jesús. Ayúdanos a que, como Cornelio, entender la importancia de prestar atención a tus palabras y recibir a Jesús en nuestra vida como Salvador y disfrutar de la verdadera libertad. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡FELIZ DÍA DE LA INDEPENDENCIA Y BUEN FIN DE SEMANA!