Un misterio llamado Jesús II
Martes 9 de junio
¡Hola! Ayer empezamos la semana viendo como los discípulos fueron muy maltratados por ser seguidores de Jesús. Ellos se gozaron al saber que eso lo sufrían por su Maestro, quien había sufrido hasta el extremo por ellos, o mejor dicho, más allá del extremo que un ser humano puede soportar.
Gamaliel había dicho que no debían meterse en contra de los apóstoles de Jesús, pues si ellos eran de Dios estarían luchando en contra de Dios. Cuando alguien maltrata a otro está actuando en contra de Dios, no solo en contra de quien maltrata. Cuando haces bullying a alguien, también se lo estás haciendo a Dios. Ya hemos visto ayer que Dios es justo, por lo tanto no tendrá al culpable como inocente.
Gamaliel sabía muy bien que si ellos trataban mal a los seguidores de Jesús, pero Jesús realmente era el Mesías de Dios, entonces se estaban metiendo en un problema grande, pues iban en forma directa contra Dios, a quien ellos decían servir y obedecer. Pero lamentablemente el celo de los religiosos fue mayor que el razonamiento de Gamaliel.
Pero ninguna de esas cosas podía detener el poder de la palabra de Dios. Se multiplicaban por miles los que aceptaban a Jesús como Salvador, y había que reforzar cada vez más la ayuda a los más necesitados. En medio de toda esa gente también empezaron a creer algunos sacerdotes judíos.
Entonces los doce apóstoles, recordá que por Judas había entrado Matías, buscaron entre los creyentes a 7 hombres que tengan muy buen testimonio de servir de corazón a Dios para que colaboren en administrar toda la ayuda. Y fueron elegidos Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás.
El primero que mencionamos, Esteban, dice en la Biblia que hacía grandes prodigios y señales. Y un día fueron contra él los responsables de una sinagoga y presentaron falsos testigos en contra de Esteban. Ellos sobornaron a unas personas para que mintieran y dijeran que Esteban habló contra Moisés y contra Dios. Luego animaron al pueblo y a otros religiosos en contra de Esteban y se lo llevaron a donde estaban los principales religiosos.
Es muy triste cuando personas inventan cosas sobre otras por celos. Y, como vemos en la historia de Esteban, muchos otros caen sin saber bien las cosas. En el ámbito de estudios, muchas veces vemos que alguien convence a otros para mentir o molestar a una persona. Hay un grupo que cae en la trampa del que por celos u otro motivo le tiene odio a quien quiere perjudicar.
Ya hemos visto, y nos debe quedar bien en claro, que quienes se suman a la persona que maltrata, son tan culpables como el maltratador. El daño que se puede hacer es muy grande y las consecuencias terribles. No puede suceder en ningún ámbito, y menos en el de estudios, que sucedan esas cosas, pues las personas que maltratan se están poniendo en lo más bajo que pueda llegar un ser humano, que se supone que es racional, es decir, que razona.
Si alguien te propone ponerte en contra de otro, no lo hagas, no te metas en el mismo problema que él o ella. Sino que proponele arreglar las diferencias de otra manera. Busca ayuda de un adulto que pueda guiarlos para solucionar las diferencias sin violencia, sin maltrato. Dios es claro al decir, como vimos ayer, que quien mal actúa solo cosecha dolor. Sé un pacificador.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, muchas veces podemos ser llevados por celos o por odio a hacerle mal a otra persona. Ayúdanos a nunca pensar de esa manera ni aceptar apoyar a quien lo hace, sino todo lo contrario, y ser pacificadores, pues Jesús dijo que seremos bienaventurados si procuramos pacificar. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!