Un misterio llamado Jesús II
Miércoles 9 de septiembre
¡Hola! Ayer estuvimos reflexionando sobre las personas ociosas que fueron buscadas por los judios que se oponían a los creyentes en Jesús para hacer disturbios y acusar injustamente mintiendo para que las autoridades pongan en la cárcel a los que creían en Jesús. La acusación era que no tenían a Cesar, el emperador romano como rey, sino a Jesús. Una cosa hasta ridícula.
Hay algunas cosas en nos podemos detener para seguir reflexionando. Lo primero, que vimos ayer, fue sobre cuando una persona está ociosa. No está mal tener un rato de ocio todos los días. En ese rato leer un buen libro, escuchar un poco de música, o hasta jugar un poco, pero si no se respeta esa palabra de repetimos recién: un poco, ahí se complica.
El ocioso no es el que un rato hace ocio, sinó el que no estudia, ni trabaja, ni tiene un proyecto de vida y la falta de objetivos lo lleva a ser una presa fácil de los que buscan ese tipo de personas para engañarlos y usarlos para hacer el mal. Por eso, en primer lugar, es tan importante aprovechar el tiempo de estudio, que no debe durar sólo las horas que estamos en la escuela, sino que debe ser reforzada en nuestra casa.
En segundo lugar podemos ver como engañan a la mente de los ociosos. Recién recordamos que la acusación era que los cristianos tenían a Jesús como rey y no a César. César era el emperador romano que los tenía como prisioneros, que les cobraba altos impuestos y que no tenía problema de matar a todo el que se opusiera a él. Esas personas eran muy mentirosas y falsas, pues iban con un fundamento que ni ellos podían creer sobre tener a Cesar de rey que realmente les hacía tener una vida muy difícil.
Hoy, los ociosos, pasan muchísimo tiempo conectados a internet. Absorben continuamente todas las mentiras y falsedades que se publican en las redes sociales para atraer a las personas y conseguir los seguidores necesarios para ganar mucho dinero. De tanto en tanto van apareciendo nuevas cosas que van llamando la atención para atraer a los ociosos pues cuando algo dura mucho tiempo aburre.
Ahora les quieren hacer creer que podemos medir cuánto valemos por la onda que transmitimos al repetir una mímica o acción repetidamente, aunque sea una verdadera ridiculez. Se pasan un montón de tiempo practicando la forma de verse más seguro en la reiteración de movimientos y hasta hacen peleas para ver quién tiene mayor carisma, seguridad o presencia.
Cualquiera de ustedes podrían buscar lo negativo que trae esa conducta, pero te lo menciono rápidamente: finges una personalidad que no es la tuya, trae vacío emocional pues no expresas lo que sientes sino lo que los demás quieren ver que hagas. Se debilita la autoestima, pues dejas de valer por lo que eres y pasas a valer por la opinión pública. Surge el miedo constante de pasar un momento vergonzoso y eso genera estado de alerta y estrés innecesario.
Podríamos seguir muchísimo más, pero prefiero parar acá y terminar reflexionando sobre cómo Dios desea dar todo lo opuesto a las personas que creen en él. Malaquías 3:17 dice: Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.
A Dios no le tenés que demostrar tu aura. Él es Dios y vos sos para él un especial tesoro. Él te ama como a un hijo y desea perdonarte de todos tus pecados. Por eso mandó a su Hijo Jesús para que entregase su vida en la cruz por cada uno de nosotros. Ahora solo debés creer en Jesús, pedirle que te perdone y que sea tu salvador personal, y ahí podrás entender lo que es sentirte verdaderamente amado y valorado.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque tienes un amor tan grande por cada uno de nosotros. Gracias porque a vos no tenemos que simular ser alguien con aura, sino que solo nos pides nuestro corazón cargado de diferentes cosas para perdonarlo y limpiarlo. Gracias porque vos nos haces sentir verdaderamente amados y valorados. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!