Un misterio llamado Jesús II
Lunes 13 de julio
¡Hola! Comenzamos una semana muy especial, si bien todas las semanas pueden serlo. Uno de los motivos es por el mundial de fútbol, donde nuestra selección nacional jugará dos partidos finales ubicada entre los cuatro equipos primeros del mundo. No debemos olvidar, como dijo el director técnico de la selección, Scaloni, que es un deporte, que es fútbol, y aunque es muy lindo poder festejar un triunfo, no debemos dejarnos llevar por la euforia y el descontrol.
Y el otro motivo es que, en la provincia de Buenos Aires, como en otras de nuestra Argentina, es la última semana antes del receso de invierno que dura dos semanas. Lo que hace, entonces, muy especial a esta semana, es la realidad de cómo están las cosas en el mundial y en el calendario de estudios.
En un misterio llamado Jesús, estamos viendo lo que sucedió con el centurión llamado Cornelio. Lo que hacía muy especial el encuentro con Pedro, era como se habían presentado las cosas, pero aún más el mensaje que venía Pedro a traer de parte de Dios.
Cornelio era una muy buena persona y hasta creía en Dios, pero claramente le faltaba algo. Sus obras eran agradables a Dios pero no podían borrar los pecados, que como cualquiera de nosotros, él tenía. Fue así que por medio de visiones Dios habló tanto con Cornelio como con Pedro, como ya vimos la semana pasada.
El hecho es que Cornelio estaba muy ansioso de escuchar el mensaje especial que Pedro traía, de tal manera que entendía lo importante que era e invitó a toda su familia y mejores amigos a estar presentes cuando Pedro llegara a su casa. Cuando Pedro llegó, Cornelio salió a recibirlo y se postró a sus pies, pero Pedro le dijo que se levantara, pues ambos eran igualmente seres humanos.
Cornelio, por su grado de autoridad estaba acostumbrado a que los sirvientes o soldados le hicieran reverencia de respeto, pero ahora, en una actitud de humildad, él se había arrodillado delante de otra persona, cosa que él hacía solamente ante las autoridades más altas que tenía. De arranque Cornelio mostró un corazón humilde.
Entraron en la casa y comenzaron a hablar en medio de mucha gente que estaba allí, pues se ve que su casa era bastante grande. Pedro empezó hablando que aunque, como todos sabían, no era bien visto que un judío se junte en una casa con un extranjero, él estaba allí porque Dios se lo había dicho. Para algunos puede sonar hasta algo discriminatorio lo dicho por él, pero en realidad lo hizo para todo lo contrario. En ese lugar había muchos judios y muchos no judios, y con esas palabras frenó a todos los que podrían pensar que Pedro estaba haciendo algo en contra de Dios.
Es notorio que Pedro aún no sabía con claridad que había sucedido con Cornelio, pero desde un principio dejó bien en claro que fue Dios quién fue preparando todo para que su mensaje llegue claro al destinatario. Por eso podemos pensar, al comenzar una nueva semana de estudios, que cada día es especial, pues a diario Dios desea comunicarnos algo, como lo está haciendo ahora mismo.
No es malo que estemos pensando en el mundial o en el receso invernal, pero es muy importante darle prioridad ahora mismo a Dios, como hizo Cornelio, y estar dispuestos a escuchar el mensaje de Dios que no hace distinción de personas, sino que desea alcanzar a todos por igual. ¿Estás atento al consejo y noticias de Dios?
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque podemos comenzar otra semana especial, como son cada una de las que empezamos con vos. Ayúdanos a estar atentos a tus consejos y noticias, que a diferencia de lo que escuchamos en los medios masivos de comunicación, son siempre para nuestro bien. Ponemos esta semana de estudios en tus manos. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!