Un misterio llamado Jesús II

Viernes 17 de julio

¡Hola! Llegamos al último día de la semana de estudios, al último día de estudios del mes y último día de estudios del cuatrimestre en la provincia de Buenos Aires y algunas más, y empieza el tan esperado receso escolar. A los largo de 86 días hemos compartido un misterio llamado Jesús y hemos recorrido los primeros 11 capítulos del libro de la Biblia llamado Hechos de los Apóstoles.

Hemos reflexionado sobre los cuarenta días que estuvo Jesús en la tierra después de haber resucitado, y como volvió al cielo. A continuación vimos lo que sucedió con los apóstoles. Pasamos por Juan , Pedro y Matías, conocimos a Esteban, Saulo, Eneas, Dorcas y Cornelio. Todos ellos de alguna manera conocieron el poder de Jesús, y aprovecharon para que sus vidas sean cambiadas y perdonadas para siempre.

Ayer estuvimos reflexionando como Pedro hizo todo lo necesario para que no se rompa la unión entre los que creían en Jesús. Algunos pensaban diferente, pero Pedro con paciencia les explicó cómo Dios había obrado en todo y ellos entendieron que Dios ama a todas las personas por igual y desea ser su Salvador, no importando su nacionalidad, color de piel o cultura, solo busca a quien desee creer en Jesús como su Salvador personal.

Al ver esto muchos creyentes de Jerusalén y los que habían sido perseguidos y se fueron a otras ciudades, le hablaban de Jesús a los judios y no judios de todas esas ciudades, y muchísima gente iba abriendo su corazón y creyendo en Jesús como su Salvador.

En estos días, donde se está jugando el mundial, once jugadores salen a la cancha junto a su director técnico, pero somos millones los que los seguimos deseando poder nuevamente levantar la copa de campeón mundial. Pero fueron ellos los que se tuvieron que esforzar, ser un verdadero equipo de trabajo y coordinación bajo las órdenes de su director técnico para llegar a donde llegaron.

En un misterio llamado Jesús 2, arrancamos con 10 apóstoles y Jesús, pero luego se sumaron los seguidores de Jesús y eran 120 al momento en volvió al cielo. Pero luego esos 120 siguieron la dirección de director técnico, Jesús, que por medio del Espíritu Santo los fue guiando en todas las cosas, y aunque fueron perseguidos, obedecieron todo lo que Jesús le había dicho y así en poco tiempo de 120 pasaron a ser miles y miles de creyentes en Jesús en Jerusalén y todas las ciudades y pueblos de alrededor.

Hoy ese mensaje llegó a todo el mundo, aún a los países en los que está prohibido hablar de Jesús. La Biblia es el libro que fue traducido a la mayor cantidad de idiomas y dialectos de toda la historia, y de hecho tiene un récord Guinness por eso. Pero para saber cómo fue posible eso, tenemos que seguir adelante en el libro de Hechos, pero eso lo haremos, si Dios lo permite, cuando volvamos del receso escolar.

Pero Jesús nos ha compartido a diario todo este año, un llamado a poder poner nuestra fe en él, a pedirle perdón por nuestros pecados y aceptarlo como nuestro Salvador personal. Y si ya lo hemos hecho, nos invita a poder compartir este mensaje con todos los que nos rodean. Aprovechá este receso para visitar a tus abuelos, tíos y primos, y compartiles el mensaje de salvación en Jesús, para que ellos también tengan vida eterna. 

¡Qué tengas un hermoso receso invernal, pero no dejes de pasar un ratito con Dios cada día! Buscá algún lugar cerca de tu casa donde se enseñe la Biblia, o preguntale a algún compañero tuyo que vaya a una iglesia, y acercate a conocer ese lugar y escuchar de Jesús y disfrutar de verdad estas dos semanas. 

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias por esta primera parte del año. Gracias por todo lo que podemos aprender  de las diferentes materias, pero también de este misterio llamado Jesús. Te pedimos por cada estudiante, para que tú los guardes en estos días de descanso y puedan disfrutar junto a todos sus seres queridos. Pero te rogamos que nos ayudes a poder pasar un rato, todos los días con vos, orando y aprendiendo de la Biblia, para volvernos a encontrar el próximo 3 de agosto. En el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡FELICES VACACIONES DE INVIERNO!